Por Sagrario Morán (para Safe Democracy)

Sagrario Morán explica que el terrorismo yihadista ha relevado al terrorismo de carácter local y nacionalista dejándole fuera de juego, más aún tras la reciente declaración de cese del fuego definitivo de ETA, que aquí se analiza. Morán cree que la lucha contra el terrorismo internacional, o contra los Estados que patrocinan el terrorismo, se ha convertido en el primer punto de la agenda global.


Sagrario Morán es especialista en terrorismo. Da clases en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Rey Juan Carlos I. Ha publicado “PNV-ETA. Historia de una relación imposible”.

LAS PALABRAS DEL PRESIDENTE DE TURNO DE LA UNIÓN EUROPEA, el austriaco Wolfgang Schí¼ssel, en el último Consejo Europeo (del 24 de marzo en Bruselas), ya lo expresan: “apoyo al Gobierno español en el reto de poner término a la última organización terrorista de Europa“.

ETA es la última banda armada de carácter local que opera en suelo europeo. Ningún otro grupo, ni el IRA, ni las Brigadas Rojas o la Baader-Meinhoff, se ha resistido tanto a abandonar la violencia. Atrás queda la década de 1970 en la que no había país europeo que no viviese el cáncer terrorista.

Incluso algunos de ellos se convirtieron en “santuarios” del terrorismo. Fue el caso del sur de Francia para los etarras. Desde ese momento, la colaboración gala para España fue vital a la hora de debilitar a la organización terrorista.

ADIOS AL SANTUARIO FRANCÉS

Haciendo balance, se constata que todos los dirigentes de la banda han sido detenidos en territorio galo. Los comandos, quienes ejecutan los atentados, son capturados en España, pero los que deciden a quién hay que matar, situaron su zona de refugio, repliegue y reorganización en el sur francés.

La colaboración gala comenzó a ser efectiva en la década de 1980 y decisiva cuando se detuvo, en marzo de 1992, a la cúpula dirigente al completo. El santuario francés llegaba a su fin. Desde entonces, la banda ha buscado negociar con el Gobierno español una salida. Su error, pensar que podía obtener contrapartidas políticas.

ETA PIERDE PROTAGONISMO
Su constante debilitamiento por la cooperación hispano-francesa, su soledad en el escenario europeo –hasta su “hermano mayor”, el IRA, ha renunciado a la violencia– y, lo que no es de desdeñar, la irrupción, también en suelo europeo, del terrorismo yihadista, han dejado fuera de juego al terrorismo de carácter local.

ETA ha perdido el poco protagonismo que le quedaba. El 11-S (en Estados Unidos), los atentados de Casablanca, el 11-M (en Madrid), el 7-J (Londres)â€Â¦ nos ha puesto delante de los ojos la amenaza que supone un terrorismo que tiene como protagonista a Al-Qaeda, (macro-organización con múltiples conexiones).

PRIMERA PREOCUPACIÓN GLOBAL
La lucha contra el terrorismo internacional, o contra los Estados que patrocinan el terrorismo, se ha convertido en el primer punto de la agenda global. Esta amenaza precisa de una mayor eficacia en el ámbito de la Unión Europea, máxime cuando se ha comprobado que los autores de los atentados cometidos por el terrorismo yihadista en Europa son jóvenes musulmanes que residen en Occidente. Los detenidos por los atentados del 11-M eran ciudadanos de origen árabe, muchos de ellos marroquíes, pero residían en España, algunos desde hacía años.

UNA AMENAZA COMPARTIDA
Estamos ante una amenaza compartida porque los atentados se cometen en ambas orillas del Mediterráneo y porque la amenaza tiene sus raíces tanto al norte como al sur del Mediterráneo. Con lo cual, al terrorismo yihadista hay que combatirlo desde el interior de la UE –la cooperación bilateral entre los países más implicados, como lo ha demostrado la cooperación hispano-francesa en la lucha contra ETA, resulta crucial– y en colaboración con el Magreb.

Y tener en cuenta que el éxito en el combate contra el terrorismo yihadista pasa por evitar que la red Al Qaeda, que tuvo sus santuarios en Afganistán y Pakistán, los instale ahora en países del Norte de África y Europa.

La Asociación Euro-mediterránea (1995) es un instrumento útil del que disponemos para impedir el asentamiento de santuarios.