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Una paz justa para Oriente Medio

De la resolución de conflictos a los acuerdos bilaterales [1]

Por Walid Salem (para Safe Democracy)

Walid Salem dice que la paz falsa –una parte que controla a la otra sin cumplir ninguna de sus obligaciones– se ha convertido en uno de los más grandes impedimentos para resolver los problemas de Oriente Medio. Salem explica cómo la unilateralidad de la paz de control ha ganado apoyo entre los analistas, pero no genera confianza ni trae consigo el fin de la violencia. Por eso, Salem ofrece a continuación una posible estrategia para alcanzar una visión compartida entre israelíes, palestinos, sirios y libaneses.


[2] Walid Salem es analista político y director del Centro Panorama para la diseminación de la Democracia y el Desarrollo Comunitario [3] con sede en Ramala (en la oficina de Jerusalén Este).

EL PRESIDENTE GEORGE W. BUSH DECLARÓ hace algunos meses que nunca aceptaría una paz falsa en Oriente Medio; entonces, me di cuenta de que este problema ha desgarrado a la región en las últimas seis décadas. Lo único que hemos tenido ha sido, desde siempre, una paz falsa: paz unilateral, paz de control, paz de súbditos, paz de gerencia de conflictos pero no de resolución. Y no importa el nombre que se le dé, la paz nunca se ha basado en una visión compartida.

Nunca ha sido completa, duradera, ni ha contribuido a solucionar los conflictos o a dar una respuesta a lo que dos investigadores de la Universidad de Stanford, Lee Ross y Byron Bland han llamado la cuestión de la paz [4].

La paz falsa es la gran dificultad en Oriente Medio. Es la causante de que los tratados entre Israel, Egipto y Jordania se hayan enfriado, causante del colapso de los Acuerdos de Oslo, y de la lucha permanente entre Israel, Líbano y Siria [5].

[6] VISIONES INCOMPATIBLES
No existe un consenso internacional que defina un concepto claro de paz. Para el presidente George W. Bush, la paz en Oriente Medio sólo será posible cuando se acabe con Hezbolá, Hamas y probablemente Líbano, Siria e Irán también. Pero aquéllos que consideran a Hezbolá y Hamas como parte integral del sistema social y político en Líbano y Palestina no comparten este concepto acerca del significado de la paz.

Otra visión de la paz en Oriente Medio es la que garantiza seguridad a Israel e independencia a los palestinos. Sin embargo, esta visión también es controvertida. ¿Qué hay de la seguridad de Palestina? ¿Deberían los palestinos ser independientes en las formas, pero continuar bajo control israelí en la práctica? ¿Será Israel independiente mientras mantenga control sobre los palestinos?

[7] APOYOS DE INTELECTUALES Y ANALISTAS
La paz de control o paz falsa ha obtenido mucho apoyo por parte de los intelectuales y los analistas. Muchos de ellos argumentan que Israel mantiene el trauma del Holocausto y que tiene graves problemas de seguridad, es por esta razón que los palestinos deberían de hacer un esfuerzo para entender el punto de vista de los israelíes y practicar la no violencia. Añadido a lo anterior, señalan que convendría que los palestinos fueran más modestos en cuanto a sus ambiciones políticas, que deberían dejar de lado el derecho a regresar al territorio y que sería mejor que aceptaran las concesiones territoriales en Cisjordania y el hecho de compartir el Este de Jerusalén con Israel.

Establecen que los palestinos son más débiles y que compensaría que fueran más reservados en sus peticiones si es que no quieren una respuesta hostil por parte de Israel que incluiría impedimentos para que los palestinos consigan sus aspiraciones nacionales.

Por su parte, los palestinos argumentan que son ellos la parte más fuerte y que tienen el apoyo de dos millones de personas del mundo islámico y árabe y la determinación para ser firmes y lidiar con la opresión. A corto plazo, la sociedad palestina tiene que sufrir, dicen, pero a la larga hará justicia frente a la agresión de Israel.

[8] NO VIOLENCIA E IMPOTENCIA POLÍTICA
Otros palestinos aceptan la no violencia como estrategia, pero no están dispuestos a aceptar la impotencia política, por lo que hacen un llamado y piden una solución a la cuestión de los refugiados basándose en el principio de la distribución razonable de la justicia. Piensan que Jerusalén debe de ser compartida en su totalidad por israelíes y palestinos.

La visión de paz de control, apoyada por los intelectuales, tiene que ver con la gestión de conflictos como alternativa a la resolución de los mismos; pero lo cierto es que esta opción puede ser utilizada como herramienta de manipulación de una parte sobre la otra. Por ejemplo, muchos llaman a una hudna (tregua) palestino-israelí sin exigir el cese de construcción de asentamientos israelíes en territorio palestino. En este caso, la hudna es una herramienta de manipulación para calmar a los palestinos.

La pregunta es la siguiente: ¿cómo se puede transformar la gestión para la resolución de conflictos en acuerdos bilaterales? Atendiendo a la hudna, la expansión de asentamientos y la construcción del muro divisorio deberían de ser detenidos inmediatamente, de tal forma que los palestinos no se sientan traicionados y se pueda alcanzar una paz verdadera.

[9] CONSTRUCCIÓN DE CONFIANZA
Un tercer ejemplo del apoyo que tiene la paz de control por parte de los intelectuales es el uso de medidas para la construcción de confianza entre israelíes y palestinos.

Desde el lado palestino, estas medidas se ven como herramientas de la gestión de conflictos creadas para prolongar la ocupación. La implementación de estas medidas debe de incluir un acuerdo a priori sobre las metas deseadas y el tiempo estimado para cumplirlas.

PAZ DE RECONCILIACIÓN
La paz de reconciliación debe de ser creada sobre la base de la equidad entre ambas partes del conflicto, no en el control de una sobre la otra.

[10] Con Líbano, una paz verdadera debe de ser creada con base en el cese de toda hostilidad, liberación de prisioneros, la retirada de las granjas de Sheba, el establecimiento de una relación normalizada, el respeto al espacio aéreo así como a las franjas fronterizas tanto en tierra como en mar, y el apoyo al diálogo interno y nacional libanés con el fin de integrar las fuerzas armadas de Hezbolá al ejército.

Con los palestinos, la paz verdadera, la paz de reconciliación, debe de basarse en la liberación de prisioneros, en una hudna, en el cese de la expansión de asentamientos y de la construcción del muro, y en concesión de autonomía al gobierno palestino. Una vez que se haya hecho lo mencionado anteriormente, deben de establecerse propósitos con un lapso determinado en el que se deban de cumplir y en donde cada parte asuma sus responsabilidades.

La paz de control sólo lleva a más guerra. Ha llegado el momento de que la paz verdadera, la paz justa y de reconciliación instruya el camino.

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