Ramzan Kadirov, presidente de Chechenia

Por Alberto Priego Moreno (para Safe Democracy)

Alberto Priego explica por qué el nombramiento de Ramzan Kadirov como nuevo presidente de Chechenia parece ser más un error político del Kremlin que un paso hacia la pacificación del país o hacia la lucha contra el terrorismo checheno. Priego cree que Kadirov es un islamista tan radical como los wahabistas contra los que lucha y que el cambio de Alu Alkhanov por el controvertido Kadirov debe ser interpretado como un nuevo movimiento en falso de la actual administración en Moscú. ¿Qué indicios invitan a pensar que Vladimir Putin ha abandonado la estrategia de moderación y de lucha contra el terrorismo yihadista?


Alberto Priego Moreno es experto en temas del Cáucaso y Asia Central e investigador en el Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Es autor de “La Evolución del conflicto en Chechenia”, “The Creation of the Azerbaijani identity and its influence in the foreign policy”, “Georgia: ¿Otra Revolución de Terciopelo?”, entre otras publicaciones. Ha trabajado como investigador invitado en East-West Institute y en el Center for Euro-Asian Studies.

DESDE LOS TIEMPOS DE LOS ZARES, Chechenia ha sido uno de los territorios más rebeldes de toda Rusia. En el siglo XIX, Caterina la Grande lanzó la campaña del Terek que conquistó los principales territorios del Cáucaso Norte (Daguestán, Ingusetia, Chechenia, Kabardino Balkaria etc…).

En los primeros años de ocupación rusa surgió la figura del Imán Shamil quien inspiró la resistencia contra el ocupador eslavo. Su carisma llega hasta hoy y muchos chechenos, como el terrorista Shamil Bassayev, han adoptado su nombre.

Desde entonces, la historia se ha repetido constantemente. Los chechenos se resistían a la ocupación rusa utilizando todo tipo de técnicas, entre ellas el terrorismo. Con la descomposición de la Unión Soviética, Chechenia disfrutó unos años de independencia de facto. En 1994, las tropas rusas dirigidas por Pavel Grachev lanzaron la primera gran ofensiva contra la república caucásica; comenzaba la Primera Guerra de Chechenia. Tras dos años de guerra se firmó una falsa paz que duró hasta 1999, fecha en la que se inició la Segunda Guerra de Chechenia.

Durante estos años, los rusos han ido eliminando a los principales líderes chechenos (Dudayev, Masjadov, Bassayev, etc…). Al mismo tiempo que los chechenos se han ido vinculando cada vez más con el terrorismo yihadista.

LA CHECHENIA PRO-RUSA DE ALU ALKHANOV
En septiembre de 2004, el conflicto alcanzó su punto más sangriento. Un grupo de terroristas islámicos se atrincheraba en la Escuela número uno de Beslán (Osetia del Norte) asesinando a 344 personas, de las que 186 eran niños. Desde entonces, la situación no ha mejorado aunque aún puede empeorar más. Recientemente, Vladimir Putin destituyó al hasta entonces presidente de la Chechenia pro-Rusa, Alu Alkhanov. En su lugar nombró al controvertido Ramzan Kadirov, un antiguo combatiente rebelde y responsable de los servicios de seguridad chechenos. El nuevo presidente es de una excentricidad extrema, tal como lo demuestran medidas como la prohibición del juego, del alcohol o la legalización de la poligamia en Chechenia.

Ramzan Kadirov, cuyo padre fue asesinado por los hombres de Bassayev, es un islamista tan radical como los wahabistas contra los que lucha. Durante la crisis de las caricaturas prohibió a los ciudadanos daneses entrar en Chechenia y expulsó a las ONGs danesas que trabajan en la zona. Además realizó unas polémicas declaraciones en las que afirmaba que los caricaturistas debían ser enterrados vivos.

AL MARGEN DE LA LÍNEA MODERADA
Ramzan Kadirov es el nuevo presidente de Chechenia, lo que debe ser interpretado como un movimiento más en falso por parte de la administración de Putin. Parece que el presidente ruso ha abandonado la línea de moderación y de lucha contra el terrorismo yihadista que había iniciado después de la masacre de Beslán. El cambio de Alu Alkhanov por el controvertido Ramzan Kadirov se antoja como un error político, ya que el antiguo presidente tenía en su hoja de servicio el honor de no haber luchado nunca con los terroristas de la República de Ickheria. Por contra, Ramzan Kadirov y su grupo Kadyrovites no pueden presumir de lo mismo, ya que hasta el año 1999 combatían bajo las órdenes del sanguinario Bassayev.

Por estos motivos, el nombramiento de Kadirov como presidente de Chechenia no puede ser interpretado como un paso que vaya a favorecer la pacificación del país ni la lucha contra el terrorismo checheno. Sin embargo, alguno de los últimos visitantes del Kremlin probablemente ha recibido la noticia con gran satisfacción.

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