Uno de los países con mayores reservas energéticas de Asia Central

Por Alberto Priego Moreno (para Safe Democracy)

Por qué Kazajstán ha decidido impulsar una nueva doctrina militar y modernizar el sector de la Defensa para estabilizar el país y atraer la inversión extranjera, en una zona cargada de incertidumbres. La ambivalencia de Rusia. La inestabilidad estructural de Afganistán. La islamización extrema de Uzbekistán y el inquietante ascenso chino.


Alberto Priego Moreno es experto en temas del Cáucaso y Asia Central e investigador en el Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Es autor de “La Evolución del conflicto en Chechenia”, “The Creation of the Azerbaijani identity and its influence in the foreign policy”, “Georgia: ¿Otra Revolución de Terciopelo?”, entre otras publicaciones. Ha trabajado como investigador invitado en East-West Institute y en el Center for Euro-Asian Studies.

LA REPÚBLICA DE KAZAJSTÁN se extiende por las extensas estepas centroasiáticas desde la frontera rusa hasta la inhóspita región china de Xinjiang. En este inmenso territorio encontramos una gran diversidad que incluye el casi desaparecido Mar de Aral, la moderna base espacial de Baikonur o el contaminado Lago Baikal. Sin embargo, gracias a la generosidad de la naturaleza, Kazajstán emerge como uno de los países más ricos de toda la región de Asia Central, con reservas energéticas comparables a las de muchos países del Golfo Pérsico.

Kazajstán se encuentra en una zona donde las incertidumbres son mayores que las certezas. La ambivalencia de Rusia, la inestabilidad casi estructural de Afganistán, la islamización extrema de Uzbekistán o el siempre inquietante ascenso chino hacen que Kazajstán busque estabilidad con el fin de atraer la inversión extranjera. Por este motivo, el Presidente de la República, Nursultan Nazarbaiyev ha decidido modernizar el sector de Defensa.

UN CIVIL AL FRENTE DEL MINISTERIO DE DEFENSA
Destacan dos medidas por encima del resto:

La primera, ha sido el nombramiento de un civil, Daniel Akhmetov, como Ministro de Defensa. Kazajstán se convierte en el primer país centroasiático que se desvincula de la tradición soviética en la que los militares ocupaban los Ministerios de Defensa.

La segunda, la aprobación de una nueva doctrina militar que sustituye a la del año 2000 que, evidentemente, ha quedado superada por los acontecimientos del 11 de septiembre, por la nuclearización de Irán o la amenaza de las revoluciones de colores.

La adopción de esta nueva doctrina militar busca, por encima de otras cosas, modernizar el sector de la defensa en Kazajstán con el fin de adaptarlo a la complicada geopolítica de la región.

UNO DE LOS MEJORES EJÉRCITOS DEL MUNDO
La nueva doctrina militar tiene dos metas principales:

UNO
La completa profesionalización de las fuerzas armadas de Kazajstán que en la actualidad están compuestas por unos 87.000 efectivos de los que el 20 por ciento son soldados de reemplazo.

DOS
La introducción de la más alta tecnología en el seno de las Fuerzas Armadas kazajas, que según el documento, en el año 2015 formarán uno de los mejores ejércitos del mundo.

Este ambicioso plan tiene su fundamento económico en la buena marcha de la economía de Kazajstán que presenta un crecimiento medio anual del 9 por ciento. Así, se prevé que cada año se incremente el presupuesto militar en un tercio con el fin de dotar a las fuerzas armadas kazajas de todos los recursos necesarios.

RELACIONES CON CHINA Y RUSIA
En lo que a los vecinos se refiere, el documento tiene una mención especial para los dos gigantes de la región, China y Rusia, cuyas relaciones son calificadas de estratégicas. Kazajstán mantiene magníficas relaciones comerciales y políticas con China, y además, ambos países son miembros fundadores de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS).

La relación con Rusia es, si cabe, aún más profunda ya que además de ser socios comerciales y miembros fundadores de la OCS, Moscú y Astana son signatarios de un Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO).

Se puede afirmar que con la nueva doctrina militar, Kazajstán pretende modernizar el sector de Defensa. Sin embargo, aunque la medida es importante para el desarrollo del país, todavía quedan muchos agujeros por tapar, como la falta de democracia o el intervencionismo económico del Estado. Estos últimos, más urgentes incluso que la propia reforma de las Fuerzas Armadas.

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