- Safe Democracy Foundation - http://spanish.safe-democracy.org -

Oriente Medio: ¿Nueva oportunidad o fracaso anunciado?

¿Qué propuestas harán palestinos e israelíes en la conferencia internacional de noviembre organizada por el presidente estadounidense, George W. Bush? ¿Servirá para reconducir la situación? ¿Hasta qué punto existe voluntad de ceder? ¿Oportunidad para el cambio o fracaso anunciado?

EL CONCEPTO DE QUÉ PAZ hace alusión a las concesiones que cada uno de los bandos ofrece al otro para hacer posible la paz. Además, se refiere a la perspectiva que cada lado tiene sobre el futuro de la relación.

Determinar, por parte de los políticos de cada bando, la respuesta a la cuestión de la paz no resulta, en cualquier caso, una tarea fácil. Cuando toman sus decisiones, cada partido ha de tener en cuenta el impacto que dicha decisión tendrá en su nivel de popularidad. Además, las ideologías y tendencias políticas pueden interferir en el proceso. Incluso, la manera en que cada lado percibe las necesidades, intereses, posturas y preocupaciones de su pueblo (así como las del otro lado) suponen del mismo modo factores influyentes en el proceso de toma de decisiones.

Finalmente, hay que atender al contexto y la naturaleza del conflicto, sus características pasadas y presentes, y su desarrollo futuro: todo ello influye en la respuesta que cada actor presenta ante la cuestión de la paz.

La respuesta factible para la paz es aquélla con la que el otro lado sentirá, toda vez recibida, que sus necesidades se hallan recogidas en ella

 

Por lo que respecta al contenido de la cuestión de la paz, parece evidente que cada lado en el conflicto tiene sus máximas demandas así como las mínimas, encaminadas a la resolución del mismo. El máximo no incluye una respuesta a la cuestión de la paz mientras que el mínimo incluye esa respuesta en forma de concesiones que cada lado está dispuesto a ofrecer al otro.

RESPUESTA FUNCIONAL

Pero, ¿es factible y susceptible de ser implementada toda respuesta a la cuestión de la paz? Un investigador de la Universidad de Stanford (Byron Bland, del Centro de Conflictos Internacionales y Negociaciones de Stanford, SCICN [1], en sus siglas originales), concluyó que la respuesta factible para la paz es aquélla con la que el otro lado sentirá, toda vez recibida, que sus necesidades se hallan recogidas en ella, por lo que serán capaces de vivir esta respuesta, y desarrollar una perspectiva de futuro compartido, en base a ella.

¿Qué respuestas a la cuestión de la paz ofrecerán palestinos e israelíes en la víspera del encuentro internacional organizado para este otoño por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush? Y, ¿bastarán estas respuestas, tal y como han propuesto, para reconducir la brecha hacia dos Estados para dos pueblos?

En Palestina, el mínimo pasa por que los palestinos pudan vivir con lo definido en 1988 en el Consejo Nacional Palestino durante la reunión de la OLP en Algeria; este mínimo se llamó Las condiciones palestinas, que establecían que nada por debajo de tales marcos sería aceptable. Estas condiciones eran: el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, el Estado palestino de acuerdo a las fronteras de 1967 con Jerusalén como capital, y el derecho de los refugiados palestinos a regresar. Todas las controversias que continuaron entre las facciones palestinas giraban en torno a cómo interpretar estas tres condiciones, el alcance geográfico de la implementación, y el derecho de los refugiados a regresar.

Por el lado israelí, las condiciones son: preservar la existencia de Israel, la seguridad de Israel y, también, la mayoría judía en Israel.

La importancia de la Declaración de Principios de Oslo de 1993 entre Israel y la OLP estriba en que Israel comenzó un proceso aceptando que el derecho de autodeterminación y la estructura estatal de los palestinos no contradicen su propia existencia y necesidades de seguridad, mientras que la OLP, al tiempo, reconoció la existencia de Israel y sus necesidades de seguridad, y se comprometió a preservar dicha existencia y tales necesidades, a modo de precio por obtener el derecho palestino de autodeterminación y la estructura estatal. Éste es, simplemente, el contenido del compromiso de Oslo.

El territorio del Estado palestino, con ambos lados adheridos a sendas interpretaciones diferentes de la Resolución 242 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas; una declara La retirada israelí de sus territorios ocupados en 1967, en tanto que la otra La retirada israelí de los territorios ocupados en 1967. Decir los o sus marca una gran diferencia respecto a las disputas en torno al Este de Jerusalén y a algunos asentamientos judíos que Israel desea anexionar a Israel.

No está claro si el derecho de los refugiados a regresar implica su derecho a regresar a Israel y convertirse en ciudadanos israelíes, o está sólo limitado a regresar al Estado palestino.

LOS PARÁMETROS CLINTON Y LAS NEGOCIACIONES DE TABA

Los documentos erigidos de los llamados Parámetros Clinton [2], del año 2000 y las Negociaciones de Taba [3], de 2001, propusieron por su parte soluciones a tales cuestiones mediante la propuesta de creación de dos capitales en Jerusalén y una fórmula para compartir soberanía sobre la Ciudad Santa. Además, los documentos, llamados a propiciar el retorno de un número simbólico de refugiados al interior de Israel, dependiendo en última instancia de la aprobación de éste sobre la forma de traerlos, sugieren que este retorno probablemente pasaría antes por un mecanismo de reunificación familiar, y no tanto por un derecho de retorno.

Por otro lado, estos documentos dieron a los refugiados otras cuatro opciones. Dos son realistas: el retorno al Estado palestino, por un lado, y el retorno a las áreas ocupadas que serían añadidas al Estado palestino, por otro; mientras que las otras dos opciones (permanecer en los países anfitriones donde quiera que estén, o ir a un nuevo tercer país) no son realistas, sino que están sujetas a las decisiones soberanas de los Estados implicados.

Dado que los documentos no se plasmaron en acuerdos, Israel retiró gradualmente su aprobación de los parámetros, y solicita ahora, a través de las reuniones de Olmert con Abu Mazen, que se reabra la discusión, pero ofreciendo una nueva postura de no retorno para ningún refugiado al interior de Israel, y ninguna soberanía palestina sobre Al-Haram Al-Sharif.

Las justificaciones de Israel se basan en el análisis de que Abu Mazen y su gobierno pueden no ser capaces de evitar los ataques a Israel si accediese a la retirada de acuerdo con los territorios de 1967

Es más, no existe disposición alguna por parte de Israel de alcanzar un acuerdo de status permanente determinado por un periodo de implementación concreto, sino que, por el contrario, Israel está preparada para formular algo similar a una Declaración de Principios, e incluso una mera declaración conjunta sobre las cuestiones relativas al status permanente, o en el mejor de los casos, un acuerdo básico que no implicaría el definitivo, sino uno que estaría sujeto a posteriores negociaciones sin un período definido de implementación.

Las justificaciones de Israel para tal postura se basan en el análisis israelí de que Abu Mazen y su gobierno pueden no ser capaces de evitar los ataques a Israel si accediese a la retirada de acuerdo con los territorios de 1967. Sin embargo, esta justificación contra la retirada no puede emplearse como una justificación para rechazar, por principio, el retorno de un número simbólico de refugiados al interior de Israel, y la soberanía palestina sobre Al-Haram Al-Sharif.

Es más, si Israel usa esta justificación para no retirarse, entonces, ¿qué justifica la continuidad por parte de Israel en la expansión de los asentamientos en Cisjordania, el encierro total del Valle de Jordania (el cual supone un tercio de los territorios de Cisjordania), haciendo muy dura y llena de sufrimiento la vida de sus habitantes?

POR QUÉ SERÁ DIFÍCIL LLEGAR A UN ACUERDO

Los negociadores palestinos, al ser preguntados, dirán que estas injustificadas prácticas israelíes es un resultado del equilibrio de poder en el gobierno israelí, dado que Ehud Barak, líder del Partido Laborista (que es parte de la coalición de gobierno) dijo abiertamente que Israel no debería retirarse de ninguna parte de Cisjordania hasta que su país desarrollara un sistema de defensa contra los cohetes palestino, algo que conllevaría entre tres y cinco años de tiempo, de acuerdo con sus cálculos.

Otro miembro del gobierno de coalición (Avigdor Liberman) está en contra de cualquier intercambio de tierra sin un intercambio de población, porque quiere traspasar a la Autoridad Palestina la ciudad árabe Umm Al-Fahem (en el interior de Israel), con sus habitantes, mientras que la población está completamente en contra de que la muevan. Es más, los negociadores palestinos agregan que ni Olmert ni su Partido Kadima están completamente preparados para alcanzar la paz con el bando palestino.

Las respuestas israelíes a la cuestión de la paz de Oriente Medio está dando ahora a los palestinos menos que lo prometido en Camp David en el año 2000, y en las Negociaciones Taba de 2001

En el lado palestino, Abu Mazen pensará que una retirada israelí le concederá más respaldo popular, lo que reforzará su capacidad de control sobre los asuntos de seguridad internos y externos. En este sentido, Abu Mazen y su equipo tienden a pensar que Israel es inteligente por debilitarles antes que ayudarles a que sus políticas revistan mayor apoyo popular.

Para concluir: las respuestas israelíes a la cuestión de la paz de Oriente Medio está dando ahora a los palestinos menos que lo prometido en Camp David en el año 2000, y en las Negociaciones Taba de 2001. No al retorno de un número simbólico de refugiados a Israel, no a ningún tipo de soberanía sobre Al-Haram Al-Sharif y no a un período de implementación para consensuar el acuerdo de status permanente. El lado palestino desea adherirse a los documentos de 2000 y 2001 ya mencionados anteriormente; del mismo modo, anhelan un acuerdo de status permanente con un período de implementación concreto.

¿Supone este hueco entre ambas posturas un puente hasta que acontezca la reunión internacional en el próximo mes de noviembre?

Esperaremos y veremos, pero los indicadores y los acontecimientos acaecidos hasta ahora no hacen suponer ningún acuerdo para entonces.