calderondiscurso.jpgMéxico comienza 2008 con los dolores propios del crecimiento de una joven democracia. Se trata de un país en etapa de adolescencia, porque adolece de ciertos instrumentos que le permitan vencer las resistencias al progreso y retomar, a velocidad crucero, el paso hacia un mayor crecimiento y un estado de bienestar más amplio para las personas que viven en él, según el autor.


(Desde México D. F.) NI EL ESTADO DE BIENESTAR, NI EL PROGRESO ECONÓMICO pueden existir, si no existe un nivel de seguridad aceptable, un Estado de derecho y un sistema de Justicia que funcione. Este aspecto se ha convertido en el eje de la administración de Felipe Calderón.

Queda claro que el principal enemigo del Estado mexicano es el narcotráfico. Los niveles de descomposición que se heredaron de la pasada administración (Vicente Fox) eran ya insostenibles. La decisión de extraditar a Estados Unidos a los principales capos de la droga en manos del Estado fue acertada. El mensaje fue de firmeza, a pesar de los riesgos que comporta.

“La penetración del narcotráfico en las estructuras de gobierno es insospechado y todavía la batalla esta en etapas tempranas

La ofensiva del Estado en contra del crimen organizado, alcanzó su primer objetivo: recuperar el control territorial que en muchos sitios parecía haberse perdido a favor del hampa. No obstante, la penetración del narcotráfico en las estructuras de gobierno es insospechado y todavía la batalla esta en etapas tempranas.

El resurgimiento del Ejército Popular Revolucionario EPR ha evidenciado las carencias de un sistema fiable de inteligencia y seguridad nacional. A pesar de ello, ha reactivado el reflejo del Estado frente a amenazas que se creían enterradas. Habíamos llegado a un nivel de laxitud inaceptable para un país como México. La sacudida a los mecanismos de defensa ha servido para reconstruir un sistema de seguridad y protección más refinado para enfrentar los retos del momento. Nos habíamos quedado dormidos.

EL VÍA CRUCIS DE ABRIR UNA EMPRESA

En el rubro económico, hemos adolecido de cambios en nuestro andamiaje legal, que permitan mejorar la competitividad del país frente al mundo.

“Lleva meses al sufrido emprendedor mexicano completar trámites (a veces ridículos), en contraste con los días que toma a un similar en países competidores

La publicitada reforma hacendaria acabó siendo un mero paliativo recaudatorio que supone una mayor presión a quienes ya pagan impuestos y no aumenta significativamente la base imponible. Su principal objetivo son las empresas y no los evasores.

Todavía en nuestro país es un vía crucis abrir una empresa. Lleva meses al sufrido emprendedor mexicano completar trámites (a veces ridículos), en contraste con los días que toma a un similar en países competidores.

En materia energética, la falta de decisiones contundentes y consensos políticos, ha mermado significativamente la productividad de PEMEX. Nuestro principal yacimiento de Cantarell, vive su ocaso, y estamos a nueve años de ser importadores netos de petróleo. A la par con la falta de decisión, PEMEX sufrió atentados terroristas, accidentes, fugas y pérdidas millonarias. Aún las finanzas públicas dependen, en gran medida y de manera peligrosa, del petróleo mexicano en situación precaria.

“Los tres principales partidos políticos entendieron que esta posibilidad de llegar a acuerdos, podría servir para blindarse a si mismos, en lugar de beneficiar a la ciudadanía que presuntamente representan”

En contraste, el Ejecutivo sacó adelante una importante reforma estructural que es la del Instituto de Seguridad Social y Servicios de los Trabajadores del Estado ISSSTE. El tamaño del pasivo del Instituto era mayor a cualquier reforma fiscal. Por lo pronto se ha detenido la sangría despiadada y supondrá un importante ahorro para el gobierno federal. Ahora la clave estará en el destino que se le den a los recursos liberados.

LOS PARTIDOS POLÍTICOS SE BLINDAN

En el ámbito político es en dónde los dolores del crecimiento fueron más palpables. A principios de 2007 y tras el encono de la toma de protesta de Felipe Calderón, la clase política mostró que sí se puede llegar, de manera madura, a acuerdos. La citada Ley del ISSSTE fue un claro ejemplo. No obstante, conforme avanzó el año, volvieron los miedos y las mezquindades.

Los tres principales partidos políticos entendieron que esta posibilidad de llegar a acuerdos, podría servir para blindarse a si mismos, en lugar de beneficiar a la ciudadanía que presuntamente representan.

Los acuerdos copulares entre los partidos grandes se tradujeron en una reforma electoral y posteriores reformas leoninas al Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), que colocan a éstos como el centro mismo del acontecer nacional, en detrimento de los ciudadanos y las minorías.

La afectación a la autonomía del Instituto Federal Electoral IFE, el teatro montado en torno a una de las instituciones más confiables del país y las reglas que no permiten la libre expresión en materia electoral, son claros ejemplos.

No supieron canalizar el poder del consenso hacia un mayor protagonismo de la población y sus necesidades y convirtieron sus agravios particulares en Ley.

Dolores de la adolescencia.