- Safe Democracy Foundation - http://spanish.safe-democracy.org -

Uruguay, entre el Mercosur y el mundo

vazquez-astori.jpg

El Mercosur tiene graves problemas, problemas elementales, problemas de acceso a los mercados y aunque parezca mentira, no hay libre circulación de bienes a dieciséis años de iniciada la experiencia. El gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez se fijó la estrategia, evidente aunque no declarada, de transitar por el camino del medio: seguir adherido plenamente al Mercosur e intentar abrir mercados para su materias primas de modo unilateral por fuera del bloque, como hace Chile, que es un Estado asociado y tiene TLC´s con Estados Unidos y la Unión Europea.

 

(Desde Montevideo) LOS BUENOS RESULTADOS ECONÓMICOS DE URUGUAY, según el gobierno y organismos financieros internacionales, serán un elemento a tener en cuenta para la elección de los candidatos presidenciales de los comicios de próximo año 2009, al menos en el Frente Amplio.

En el horizonte se atisba, pues, un buen año para la economía uruguaya, con una inflación menor a la de 2007, pero con una leve desaceleración del crecimiento de la actividad y algunos riesgos en el frente externo.

“Mientras que para algunos los buenos números de la economía se deben a la seria política del ministro de Economía, para otros vienen por el auge de los materias primas” Cuando Tabaré Vázquez [1], el primer presidente socialista de la historia del país, asumió su cargo en marzo de 2005, un tercio de la población uruguaya era pobre y la tasa de desempleo estaba en el 13 por ciento, según revelan los informes oficiales. Hoy la situación de la pobreza ha descendido hasta el 22 por ciento, los niveles de indigencia han decrecido sustancialmente, se han creado 160.000 nuevos puestos de trabajo y el desempleo se ubica en el 8,5 por ciento, según datos del ministro de Economía.

El Gobierno ha aumentado hasta el 5,25 por ciento la proyección de crecimiento para 2008, y ha fijado en 4 por ciento la correspondiente a 2009, pero la espada de la desaceleración en el crecimiento está pendiente, después de que en 2007 el Producto Interior Bruto (PIB) alcanzara un 7,25 por ciento, según la proyección del equipo económico del Gobierno.

MATERIAS PRIMAS Y COYUNTURA

“América Latina sigue siendo la principal fuente de minerales del planeta” Mientras que para algunos los buenos números de la economía se deben a la seria política del ministro de Economía, Danilo Astori [2], un eventual candidato a la presidencia por la heterogénea coalición de centroizquierda, acelerada también en parte por la construcción de una gigantesca planta finlandesa de pasta de celulosa, para otros, los tiempos de bonanza vienen de la mano de la buena coyuntura internacional y por el auge de los materias primas, algo de lo que hoy se beneficia América Latina.

Así es, el auge de las materias primas favorece a varias naciones de América Latina. Tal es el caso de Brasil, cuyas exportaciones se componen, en un 65 por ciento, de carnes, soja, café, mineral de hierro, petróleo y etanol; también el de Venezuela, con un 90 por ciento de la exportación basada en petróleo y derivados; así como Ecuador, cuyas exportaciones dependen en un 77 por ciento del crudo y otras materias primas, y Perú, que depende en un 56 por ciento de los ingresos provenientes de metales.

América Latina sigue siendo al mismo tiempo la principal fuente de minerales del planeta, en particular de hierro y cobre, que alimentan las arcas de Perú y Chile. Bolivia comenzará a explotar en 2008 el enorme yacimiento de hierro del Mutum.

Paralelamente, el espectacular auge de las materias primas agrícolas está acelerando la economía de Argentina, Brasil y Uruguay: el trigo casi ha duplicado su precio desde principios de 2007, mientras que el de la tonelada de soja ha aumentado cerca del 50 por ciento. “La Cepal prevé que América Latina se desacelerará un tanto en 2008, aunque mantendrá un alto nivel de expansión que llegará a 4,9 por ciento” No hay que olvidar, por otro lado, el creciente uso de biocarburantes para enfrentar el cambio climático, que también está teniendo un efecto en los mercados de materias primas.

Las cotizaciones de las materias primas se vieron favorecidas asimismo por la afluencia a los mercados de commodities de un enorme caudal de dinero especulativo alentado por la debilidad del dólar.

El maltrecho billete verde, que cayó debajo del euro en 2007, también contribuye a esta dinámica. Los inversores de fuera de la zona dólar aprovechan su incrementado poder de compra para llenar sus carteras con estos activos cotizados en su mayoría en dólares. Por ello, los máximos niveles del oro y del petróleo coinciden en general con los récords del euro.

¿CONTINUARÁ LA EXPANSIÓN?

Para la Cepal [3], la expansión uruguaya en 2008 será del 6,5 por ciento frente al 5,25 por ciento, que es la nueva previsión oficial del gobierno presidido por el socialista Tabaré Vázquez.

Estos números están contenidos en el documento Balance Preliminar de las Economías de América Latina y El Caribe 2007, que fue presentado por el secretario ejecutivo de la Cepal, el argentino José Luis Machinea.

“El Mercosur atraviesa graves problemas y adolece de avances por diferencias estratégicas entre sus socios, opina el ministro de economía uruguayo” El organismo prevé que la región en su conjunto se desacelerará un tanto en 2008, aunque mantendrá un alto nivel de expansión que llegará a 4,9 por ciento. La Cepal destaca que, pese a un empeoramiento en las condiciones financieras internacionales, igualmente se han mantenido muchas de las características de esta fase expansiva que completaría en 2008 seis años ininterrumpidos y acumularía un crecimiento del 24 por ciento en el ingreso por habitante.

Esas características son superávit de la cuenta corriente, una nueva mejora en los llamados términos del intercambio (es decir, una mejora más pronunciada en los precios de los bienes y servicios que exporta frente a los que importa), superávits fiscales primarios, descenso del desempleo, aumento en las reservas internacionales, incremento de la inversión y el consumo privado y reducción de la deuda externa como porcentaje del Producto Interior Bruto (PIB).

Pero está latente la amenaza que se cierne sobre los mercados de materias primas, incluido Uruguay, si recesión es un hecho en Estados Unidos y se propaga al conjunto de la economía. Si eso sucediera habría que volver a apretarse el cinturón.

El Fondo Monetario Internacional [4] (FMI) advirtió que una creciente dependencia mundial de los productos alimentarios como fuente de energía, puede sin embargo aumentar los precios de los alimentos en los países pobres, lo cual tendría serias implicaciones.

DISCIPLINA FISCAL E INVERSIÓN EXTRAJERA

Para algunos miembros del gobierno, en especial para los que están en el círculo del ministro de Economía Astori, la disciplina fiscal y la inversión extranjera más allá de la región es uno de los pilares del éxito del país para superar eventuales crisis que lleguen desde fuera, algo que comparte también buena parte de la oposición de centroderecha.

Sin embargo, el debate que está instalado en el país, atrapa particularmente a la coalición de izquierda gobernante. “algunos funcionarios del gobierno uruguayo verían con buenos ojos que el país no fuera un miembro pleno del Mercosur, y que se relacionara en calidad de Estado asociado” Muchos de los partidos y movimientos que lo integran se oponen a que el Gobierno establezca lazos y vínculos estrechos fuera del Mercosur [5], particularmente Estados Unidos, defendiendo al mismo tiempo a ultranza al maltrecho Mercosur, y una alianza política y económica con el gobierno venezolano del presidente Hugo Chávez.

El Mercosur atraviesa graves problemas y adolece de avances por diferencias estratégicas entre sus socios, opina el ministro de economía uruguayo en coincidencia con los empresarios locales. El estancamiento obedece en buena medida a diferencias de estrategias entre los socios, ya que mientras Uruguay apuesta a la apertura económica, otros países, como Argentina, apuestan por proteger su industria.

Tras el cierre en Montevideo de la XXXIV Cumbre del bloque, cuyo progreso tangible se limitó a la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Israel, el ministro Astori describió como difícil la concreción de resultados a corto y mediano plazo entre los países socios. En el Mercosur no hay coordinación, por el contrario se exhibe una variedad y discrecionalidad creciente de restricciones arancelarias, así como un incumplimiento de objetivos fundacionales y ratificaciones y un aumento de incertidumbre con el consecuente efecto negativo de inversiones.

POR EL CAMINO DEL MEDIO

El Mercosur tiene graves problemas, problemas elementales, problemas de acceso a los mercados y aunque parezca mentira, no hay libre circulación de bienes a dieciséis años de iniciada la experiencia. Pese a reconocer que el coste del estancamiento es muy elevado para Uruguay, el Gobierno considera inconcebible la hipótesis de quedar al margen del bloque por interpretar que el mismo es imprescindible para su país.

Sin embargo, algunos funcionarios del gobierno uruguayo verían con buenos ojos que el país no fuera un miembro pleno de la unión, y que se relacionara en calidad de Estado asociado, como lo es Chile. Esto le permitiría una independencia mayor a la hora de interactuar y consolidar acuerdos con otros países y regiones. Chile tiene TLC con la Unión Europea y Estados Unidos, entre otros acuerdos.

Los resultados no están a la vista en el actual proceso de integración, por lo que Uruguay seguirá reclamando flexibilidad para negociar acuerdos bilaterales con ventajas arancelarias con terceros países y derribando obstáculos que impiden la apertura al mundo. Así lo entienden los principales funcionarios del equipo económico.

El gobierno uruguayo se fijó como estrategia, evidente aunque no declarada, de transitar por el camino del medio, como es seguir adherido plenamente al Mercosur a la par de que intenta abrir mercados de modo unilateral por fuera del bloque. No es casual que el presidente Tabaré Vázquez haya visitado ya diez países con esa intención.

OPORTUNIDAD HISTÓRICA

“El 2008 debería ser un año de decisiones, porque las oportunidades no llaman muchas veces la puerta” Sin embargo, las posibilidades del gobierno y del país dependerán del peso de la balanza. Si los sectores de la izquierda ortodoxa anclados en la dinámica de la confrontación triunfan y se priva al país de una relación madura con el mundo, Uruguay quedará encorsetado y limitado, pero además el gobierno perderá votos y apoyo del electorado centrista. Y si ello ocurre, sería crucial si el actual gobierno pretende un nuevo período al frente del país, con la reelección del presidente Tabaré Vázquez o con la eventual candidatura de su ministro de Economía, Danilo Astori, artífice de la actual política económica uruguaya.

Mientras tanto, la oposición de centroderecha espera el desenlace de las contradicciones de la interna en la coalición de izquierda para intentar ganarle en las urnas, exigiendo al oficialismo que no desperdicie la oportunidad histórica de insertarse en una economía globalizada tomando decisiones en función de los intereses generales y no de las luchas intestinas del oficialismo.

Y sin lugar a dudas, no se puede entender el siglo XXI sin una integración económica global, más allá del barrio, de los vecinos. La economía determinará el futuro próximo de la política uruguaya. El 2008 debería ser un año de decisiones, porque las oportunidades no llaman muchas veces la puerta.