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El «fiasco» de la revolución bolivariana

chavezmanoalzada2.jpgLa huida hacia adelante del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no tiene precedentes en la historia del país, afirma el autor. Mientras, la desestructuración social, el fracaso del sistema educativo, el subempleo, el desabastecimiento, la inflación incontrolable, la inoperancia administrativa, policial y judicial, la pobreza que no baja, y la polarización política (más fuerte que nunca) demuestran el descrédito total de una revolución que anunciaba tiempos mejores para Venezuela y que acabó en un verdadero fiasco.

(Desde Caracas) DEBIDO A LA DIFÍCIL SITUACIÓN QUE ATRAVIESA el país, que padece un crónico desabastecimiento y una hiperinflación incontrolable, el presidente de Venezuela, el impredecible Hugo Chávez, ha anunciado que no le temblará la mano en expropiar pequeños y grandes negocios al menor indicio o sospecha de acaparamiento. “Las expectativas de la oposición, si Chávez no organiza un pucherazo [1], son altas” También, y en un mensaje cargado de símbolos (apareció en uniforme militar y en actitud amenazante), festejó el 16 aniversario del golpe de Estado que dio él mismo contra la agónica democracia venezolana, despreció a sus vecinos colombianos, reconociendo de nuevo la supuesta legitimidad de la organización terrorista FARC [2], y mandó inequívocos mensajes a la oposición en el sentido de que no dudaría en usar la fuerza para imponer sus criterios políticos.

Ni reconocimiento de su derrota en el referéndum, que a su juicio fue una victoria de mierda, ni aceptación tácita de las reglas de juego democrático. La huida hacia adelante de Chávez no tiene precedentes en la historia reciente de este país.

LAS CIFRAS DE LA DECEPCIÓN

Sin embargo, tanto mascarada e incluso alarde de superioridad ideológica frente a sus adversarios, no sirven para maquillar la cruda realidad: la inflación creció el último año un 22 por ciento y en los últimos cuatro años los venezolanos han perdido casi un 60 por ciento del valor de su moneda; los alimentos básicos escasean en todo el país, pero sobre todo se echa en falta la leche, el ázucar, los huevos, las carnes vacunas y el pollo; “Caracas, es junto con la brasileña Recife, la ciudad con la tasa de homicidios más alta del continente, con 107 homicidios cada 100.000 habitantes” el índice de desabastecimiento, según la empresa Datanálisis, se ubicó entre el 20 y el 25 por ciento en el año 2007, y en enero de este año se situó ya entre el 30 y el 35 por ciento, aunque las previsiones anuncian que todo seguirá empeorando. Y, finalmente, el desempleo se encuentra estancado en el 10 por ciento, pero son muchos los observadores que señalan que índice real podría ser mayor y que el subempleo podría llegar al 25 por ciento (datos de la agencia AFP).

A este cuadro tan complejo y de agudos problemas, se le vienen a añadir los conflictos políticos y sociales. El país está más bipolarizado que nunca, la decepción comienza a llegar a los círculos bolivarianos, donde la corrupción es galopante y las necesarias reformas estructurales nunca llegan, y la oposición democrática comienza a dar muestras de una mayor madurez y un discurso más articulado y vertebrado; se presenta ya como una alternativa real al chavismo y genera confianza en la sociedad internacional, algo que ya no consigue Chávez. Y, además, la oposición democrática ya ha sido capaz de ganar al chavismo en el último referéndum, y prepara motores para las próximas elecciones. Las expectativas, si Chávez no organiza un pucherazo [1], son altas.

DEMASIADA VIOLENCIA

“Chávez ha tejido alianzas con los países más impopulares, totalitarios y aislados de la sociedad internacional: Cuba, Bielorusia, Irán y Siria” ¿Y qué decir de la situación social? Un auténtico caos sin posibilidad de maquillaje ni ocultamiento ninguno. En el último lustro han perdido la vida 50.000 venezolanos y otros 10.000 más lo hacen cada año. Caracas, es junto con la brasileña Recife, la ciudad con la tasa de homicidios más alta del continente, con 107 homicidios cada 100.000 habitantes. En todas las ciudades venezolanas la tasa de homicidios supera los 67 por cada 100.000 habitantes, siendo las más peligrosas Táchira y Mérida. Venezuela es seis veces más violenta que los Estados Unidos y mucho más que su vecina Colombia.

Aparte de todos estos crudos datos, Chávez ostenta el dudoso récord de que uno de sus años de gobierno, el 2006, fue el más violento de la historia: 12.257 homicidios. “Casi todos los líderes mundiales están hartos de sus bravuconadas y amenazas”Casi todos los analistas consideran que la desestructuración social, el fracaso de un sistema educativo infuncional, el subempleo y el pésimo funcionamiento de los servicios de la administración, pero sobre todo de la policía y la judicatura, son las principales causas de este lamentable estado de cosas.

Al reino del crimen se le viene a sumar la impunidad más atroz: el Estado es incapaz de garantizar la seguridad de los venezolanos.

HACIENDO AMIGOS Y ROMPIENDO AMISTADES

Para terminar, y añadir más incertidumbre si cabe a la situación de la nación, la Venezuela de Chávez ha tejido alianzas y acuerdos con los países más impopulares, totalitarios y aislados de la sociedad internacional: Cuba, Bielorusia, Irán y Siria. Se ha enemistado con Colombia y con Perú. Ha levantado la ira con sus improperios e insultos de Estados Unidos, España, Israel, México, Chile y Perú. Insulta a los judíos y se reúne con el presidente iraní que cuelga a los homesexuales y se pavonea por medio mundo banalizando el Holocausto.

Casi todos los líderes mundiales están hartos de sus bravuconadas y amenazas. Apoya al terrorismo internacional, habiendo reconocido a las FARC y al ELN [3] como un interlocutores válidos, lo que no ha hecho ni siquiera Castro, y ha permitido a los terroristas de Hamas abrir una oficina en Caracas.

¿Hacía falta tanto descrédito de una revolución que anunciaba tiempos mejores para Venezuela y que acabó en un fiasco? ¿Cuándo acabará esta opereta caribeña del peor gusto y se encaminará Venezuela hacia una democracia moderna y un Estado social de Derecho?