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A pesar del tono conciliador del presidente Mahmud Abbas, otro tipo de mensajes anti-judíos llegan al pueblo palestino a través de sus medios de comunicación. Un problema directo para Israel, pero, ante todo, es un fenómeno preocupante para la sociedad palestina, que reclama y merece un Estado independiente. Una independencia que debería incluir, sostiene la autora, el manejo de un buen sistema educativo.

(Desde Jerusalén) EL CRUENTO CONFLICTO ENTRE israelíes y palestinos no está a punto de resolverse. Inclusive si la Secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, tiene realmente motivos para haber resumido su visita a las partes en tono optimista, inclusive si un acuerdo le parece ahora más factible que antes, ello no equivale aún a una solución del conflicto.

La verdadera solución no llegará sólo cuando haya un acuerdo firmado. La muy conocida fórmula de reconocimiento de los derechos, se concretará en la práctica cuando los palestinos sientan que sus ambiciones nacionales de independencia se traducen en una nueva vida y dejen de ser una mera declaración, pero también cuando se cumpla otra condición: cuando Israel viva seguro, sin que se le ataque y sin que se difunda el odio contra su gente y su existencia misma.

¡VUESTRO DESTINO, CONVERTIRSE EN MÁRTIR!

“En terminología occidental, estos contenidos serían traducido en un claro llamado a perpetrar atentados suicidas” Eso será difícil de lograr, mientras sigan saliendo al aire en la televisión Al-Aksa de Hamas, programas para niños llenos de odio y exhortación a morir como mártires en nombre de Alá. Y aquí el tema no es sólo Israel, sino Occidente y el mundo libre en general.

Primero había surgido Farfur (un ratón como el conocido Mickey), que durante una serie transmitida por Hamas desde el mes de mayo del año pasado, presentaba mensajes radicales contra Israel ante los niños. En el último capítulo, Farfur era asesinado por un israelí, lo cual era anunciado por Sharaa, una niña que conducía el programa, a todos los pequeños telespectadores. “No se habla de israelíes sino de judíos, lo que da a entender que el tema no es la discusión sobre fronteras, sino algo mucho más peligroso y profundo” El consuelo era que se convertía en mártir y subía al cielo. Cuando Farfur ya estaba muerto, el mensaje seguía al aire.

En el programa central de los niños, la pequeña encargada de dirigirlo-cubierta con una recatada vestimenta islámica, aunque sin velo, recibió un día una llamada de un niño que se comunicó con el estudio. ¡Oh,niños! Despierten, ¡emprendan la acción! ¡Vuestro destino es uno, convertirse en shahíd (mártir) por Alá!. En terminología occidental, eso sería traducido en un claro llamado a perpetrar atentados suicidas.

UN MENSAJE MUCHO MÁS PROFUNDO

“El conejo Assud prometía terminar con los judíos y comérselos” En el mismo programa, llamó Shahad, una niña de 9 años, y dijo que quiere compartir con todos un Hadith (un cuento relacionado a la vida del profeta Mahoma, que va pasando por tradición en el Islam, de boca en boca). El Profeta dijo: La Resurrección no llegará mientras no se combata a los judíos… Ni siquiera de israelíes se habla, sino de judíos, lo cual da a entender que el tema aquí no es la discusión sobre fronteras con Israel y territorios ocupados, sino algo mucho más peligroso y profundo.

Luego estuvo el conejo Assud, que prometía terminar con los judíos y comérmelos. Y ahora, los títeres. Un niño musulmán (el pequeño títere) mata al títere más grande, que representa al presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

El títere del niño le dice a Bush que lo que lo lleva a buscarle es mi padre, al que mataste en la guerra en Irak, mi mamá, a la que mataste con los sionistas criminales en Líbano, mis hermanos menores y mayores, a los que también mataste con los criminales sionistas en el Holocausto en Gaza… Y allí llega la aclaración: Vine a cobrar mis derechos, pero debo tomar mis derechos con la espada del Islam.

CONTRA UNA SERIE DE VALORES

Pero lo que parece haber aquí no es un niño desesperado por haber quedado huérfano, sino un símbolo de una guerra entre civilizaciones. Cuando Bush llama a sus guardias, el niño, riendo, le responde: No hay guardias, oh, Bush, y tu pueblo (o podría ser también tu gente) se ha rendido.

“Un libro escolar escrito por educadores de Al Fatah y destinado a niños de 13 y 14 años exhorta explícitamente a dar preferencia a la muerte, alegando que los enemigos son los que adoran la vida” Cuando Bush invita al niño a la Casa Blanca y le promete darle lo que desee, el niño, riendo, responde: La Casa Blanca se ha convertido en una gran mezquita para la nación islámica y los musulmanes. Y lo mata.

El 18 de junio del año pasado, pocos días después de la toma del poder en Gaza por la fuerza por parte de Hamas, el periodista palestino Ghassan Zaqtan escribió en el periódico Al-Ayyam de la Autoridad Palestina una crítica al nuevo gobierno. ¡Sabíamos que lo harían, especialmente en Gaza, donde una madre cepilla el cabello de su hijo a las 7.00 horas, para que a las 7.30 horas muera, donde los niños aprenden que la muerte es preferible a la vida! Sabíamos que lo harían, lo teníamos claro: con un lenguaje repleto de retórica de muerte y las normas del matar, con las fatwas (edictos religiosos) y los viernes y fiestas, con los sermones.

NO SÓLO HAMAS

La organización israelí Palestinian Media Watch, creada a los comienzos del proceso de paz para seguir lo publicado en los medios de comunicación palestinos como reflejo del sentir de la sociedad y de los mensajes transmitidos por sus líderes, se refirió al tema en un informe especial poco después de lo escrito por el citado periodista palestino.

El craso error del periodista es que parece atribuir la cultura de la muerte únicamente a Hamas, mientras que el liderazgo de Al Fatah y la educación que propulsa, también enseñan que la muerte es preferible a la vida, afirman Itamar Marcus (que dirige la organización) y Barbara Crook.

Y dan ejemplos concretos, como el de un libro escolar de texto escrito por educadores de Al Fatah y destinado a niños de 13 y 14 años, en el que se exhorta explícitamente a dar preferencia a la muerte, alegando que los enemigos son los que adoran la vida.

EDUCACIÓN PARA SER UN MÁRTIR

En el libro Lecturas y Textos, parte II, para el 8º grado escolar y editado en 2002, hay un poema que dice lo siguiente:

Oh, héroes, Alá te ha prometido la victoria….Tus enemigos ansían la vida mientras tú ansías la muerte. Buscan… llenarse sus estómagos vacíos mientras tú ansías el Paraíso tan ancho como son los cielos y la tierra… Estas gotas de sangre derramadas de vuestros cuerpos, se transformarán mañana en meteoros ardientes y rojos que caerán sobre las cabezas de vuestros enemigos.

La Directora de la Asociación de Ayuda a los Niños Palestinos, Firial Hillis, es citada en un informe de Palestinian Media Watch, señalando que la educación hacia la shahada (muerte de mártires, martirologio), constituye una parte integral de la política oficial de educación.

Para él (el niño), el concepto de Shahada significa pertenencia a la patria, desde el punto de vista religioso. Sacrificio por su patria. Alcanzar la Shahada a fin de llegar al paraíso y de encontrarse con Dios. Eso es lo mejor. Nosotros también enseñamos a nuestros niños a proteger la patria, a ser parte y a llegar a la shahada, dijo en la Televisión oficial palestina el 4 de mayo del 2003.

LA DEMONIZACION

“Son los israelíes los que cometieron el Holocausto, dice un actor palestino en una obra infantil” Pero el problema (en el que la educación para el martirologio, o sea, el suicidio en acciones violentas, va de la mano de la diseminación del odio) no ha terminado. También ahora utiliza, incluso, motivos del Holocausto.

En marzo del 2004, la televisión palestina controlada por Al Fatah, había puesto en escena a niños actores como muertos en una obra musical, mientras de fondo se veían hornos, crematorios. Son los israelíes los que cometieron el Holocausto, dice un actor. Abrieron los hornos para hornear seres humanos… y cuando un horno dejaba de arder, encendían cientos más. Ahora, hace pocos días, volvieron al horrendo motivo.

Según un artículo publicado el 20 de marzo de 2008 en el periódico palestino Al-Ayyam, el Comité Nacional de Defensa de los Niños del Holocausto, inició sus actividades con una exposición. Ésta incluye un gran horno en el que se quema a niños.

GLORIFICACION DE LOS MÁRTIRES

Otro ejemplo preocupante data de hace aproximadamente un mes, tras el atentado en el que un palestino del barrio Jabel Mukaber de Jerusalén oriental, mató a ocho estudiantes (uno de 26 años y el resto de entre 14 y 19) en un seminario rabínico en Jerusalén. Los textos sagrados que estaban leyendo, quedaron manchados de sangre. “El atacante y su acción son glorificados y presentados en términos positivos”

El periódico Al Hayat al Jadida, órgano oficial de la Autoridad Palestina, utilizó el muy conocido término de novio para referirse al terrorista y de celebración de la boda en referencia al funeral. El trasfondo es el concepto del encuentro entre el mártir y las 72 vírgenes que según la tradición islámica, le aguardan en el Paraíso.

Con todo esto, el atacante y su acción son glorificados y presentados en términos positivos. Aunque no se llame explícitamente a matar, el mensaje está claro porque se elogia a quien lo hizo. Y ello a pesar de que la declarada posición del presidente Mahmud Abbas ha sido, desde su elección años atrás y ya antes, favorable a la negociación con Israel y al logro de la paz. La ha repetido también a oídos palestinos, no sólo ante los israelíes. Pero en el terreno, los mensajes que sigue recibiendo el pueblo por vías tales como sus medios de comunicación, son otros, y más que problemáticos.

ENTRE EL ODIO Y LA INDEPENDENCIA

Los ejemplos son innumerables y preocupantes. Son un problema directo para Israel. Pero consideramos que son, ante todo, un fenómeno preocupante para la propia sociedad palestina, que exige un Estado independiente. Y su independencia, deberá incluir también el manejo de un buen sistema educativo.

Lo aquí descrito debería cambiar de base, para que ese sistema educativo aporte a los niños palestinos una vida mejor. El fin de la ocupación israelí, no bastará para garantizarlo.