bacheletcole.jpgChile tiene los recursos, un sistema político y un clima de paz envidiables. Pero aún subsisten pobres más allá de las tasas de reducción experimentadas en la historia reciente, y son ellos, y la enorme y heterogénea capa de clase media los que esperan y los que pondrán a Chile de cara al desarrollo, dice el autor.

(Desde Santiago de Chile) LA FACHADA DEL HOTEL SAN FRANCISCO, en Santiago de Chile, estaba atestado y muchas calles a la redonda cerradas. Millares de banderas, escarapelas y canciones llenaban la atmósfera. Bachelet había sido electa. En el fondo del gigantesco escenario una bandera de dimensiones descomunales. Cuando comenzó el discurso no cabía un solo ser humano más. La gente se había volcado a oír las primeras palabras.

“El país aún no ha logrado dar con la mejor fórmula para definir de una vez el punto de inflexión” …Realizaremos la mayor revolución educacional de la historia… fueron las palabras que se escucharon en la alocución. Todos entendieron la lógica: mejor educación, mejores oportunidades, más progreso, mejores empleos, mejor calidad de vida, mejor futuro para los hijos. Y se hizo énfasis en que …durante mi gobierno…

Bachelet es una persona de nobles intenciones y honradas acciones. Es una presidenta que no elude estar en el terreno. Su liderazgo fue determinante en su elección. Hoy necesita una cuota adicional de astucia política si quiere llevar adelante sus iniciativas, y está rodeada de animales políticos, tanto en su gobierno como en la oposición.

EL MEJOR LEGADO, LA EXCELENCIA

La coyuntura parece haber entumecido ese gran sueño, esa inmensa propuesta. “La enseñanza primaria y secundaria sella el futuro de los infantes y adolescentes; si se tiene dinero el futuro es optimista, de lo contrario, a perpetuar lo que se es” El país aún no ha logrado dar con la mejor fórmula para definir de una vez el punto de inflexión. Cambiar la concavidad de la curva histórica requerirá de complejos diseños, resueltas políticas públicas y coraje a la hora de llevarlas a cabo. Son millones los chilenos que tienen en la educación su única oportunidad.

Antes los mejores, aunque pobres, estudiaban con el llamado arancel diferenciado en las universidades. Hoy, con créditos, si son compatibles con los estándares financieros, si no, a instituciones de segunda y tercera categoría, también todo pago. La enseñanza primaria y secundaria sella el futuro de los infantes y adolescentes; si se tiene dinero el futuro es optimista, de lo contrario, a perpetuar lo que se es.

Sin temor a equivocarse, más allá de administrar el presente, el más grande y valioso legado de Bachelet “El más antiguo colegio del país, el Instituto Nacional, es municipal y está entre los mejores a nivel nacional, ha dado 18 presidentes” a la historia de su país sería indudablemente instaurar con firmeza y determinación un sistema educacional de excelencia global. Un modelo que permita que los pobres puedan estudiar sin mochilas de deudas para sus próximos veinte años o hipoteque los bienes de sus padres. Una estructura que iguale la calidad de los colegios municipales y con apoyo subvencional a la de los mejores colegios privados.

El más antiguo colegio del país, el Instituto Nacional, es municipal y está entre los mejores a nivel nacional, ha dado 18 presidentes de la república. ¿Qué dificulta que se replique el modelo de esta tradicional institución educativa chilena?, ¿Es que la delincuencia, el diálogo con la oposición, el bacheletismo-aliancista reciente o el quórum necesario para entrar un proyecto son superiores a la mayor revolución educacional que el país necesita?

¿QUÉ PASA CON EL GRAN PROYECTO?

Será posible que esta nación se pierda entre las turbulencias que parecen haber gatillado prematuramente la carrera por las próximas elecciones presidenciales. Por parte de la oposición, el candidato del Partido de Renovación Nacional, Sebastián Piñera espera tener pocos competidores de su histórico aliado la Unión Democrática Independiente. “Somos muchos los que creemos que el país se merece ese golpe de timón”

Por el lado de la coalición gobernante, la reciente visita del actual Secretario General de la OEA, el socialista José Miguel Insulza, desató un conjunto de fechas para elegir nuestro abanderado de los demás partidos gobernantes.

Y en todo esto… ni una sola palabra sobre la gran revolución educacional, de uno ni otro bando. Sin embargo, la brecha en la educación sigue creciendo. Los millones adicionales inyectados en los últimos tres lustros a la educación no privada no han dado frutos. El debate se centra en los puntitos más o puntitos menos del indicador Simce, una prueba de evaluación que se aplica a los escolares en Chile.

Pero, del gran proyecto nada se dice. Aún cuando la billetera administrada por el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, es la más sustanciosa en la historia del país sudamericano.

Chile tiene los recursos, un sistema político estable y un clima de paz envidiables. Somos muchos los que observamos el proceso. Somos muchos los que creemos que el país se merece ese golpe de timón. Si miramos al mundo y a la región, este es un pueblo con vocación democrática, pujante y pacífico. Aún subsisten más pobres de los que nadie quisiera, más allá de las tasas de reducción experimentadas en la historia reciente, y son ellos, y la enorme y heterogénea capa de clase media, los que esperan y los que pondrán a la nación de cara al desarrollo.

Si son educados con excelencia producirán conocimiento nuevo, arte, ciencia, tecnología y desarrollo para todos sus connacionales. Si Bachelet lo logra entrará en las páginas doradas de la historia de su país, sino lisa y llanamente será situada entre presidentes.