bovespa22.jpgLa CEPAL estima que América Latina crecerá sólo un 1,9 por ciento en 2009. Lo que suceda en la realidad dependerá de las políticas publicas, la responsabilidad social empresarial y de la movilización ciudadana. A pesar de la seriedad de los problemas, América Latina dispone de una serie de fortalezas.

(Desde Nueva York) LA CRISIS ECONÓMICA EN ESTADOS UNIDOS se sigue profundizando. Se perdieron 524.000 puestos de trabajo durante el pasado mes de diciembre, y 2,6 millones a lo largo de 2008. La tasa de desempleo se disparó hasta el 7,2 por ciento. Con los subempleados y los desalentados suponen el 13,5 por ciento, esto es, 21 millones de personas. O dicho de otro modo, 1 de cada 8 estadounidenses está desempleado o subempleado.

“El comercio mundial caerá en el 2009 por primera vez en 25 años” Se prevé que en el año 2009 la tasa de desempleo alcance el 8,3 por ciento, y que la economía tendrá un crecimiento negativo del 2,2 por ciento.

Los impactos son mundiales. Europa subió su tasa desempleo hasta el 7,8 por ciento, desde el 7,2 por ciento que tenía un año antes. China está bajando su ritmo de crecimiento. Se estima que la economía mundial crecerá sólo un 0,9 por ciento en 2009, la cifra más baja de crecimiento desde 1982. Hay que recordar que creció un 2,5 por ciento en 2008, mientras que en 2005 lo hizo un cuatro por ciento. En síntesis: el comercio mundial caerá en el 2009 por primera vez en 25 años.

UN IMPACTO AÚN MAYOR ENTRE LOS MÁS POBRES

“El descenso acusado en el envío de las remesas afectará duramente a los más pobres” América Latina también sufrirá los efectos. La CEPAL estima que la región crecerá sólo un 1,9 por ciento, frente al 4,6 por ciento de índice de crecimiento que alcanzó en 2008, y al 5,8 por ciento de 2006 y de 2007. Se prevé que México, por ejemplo, crecerá sólo un 0,5 por ciento.

Dadas las agudas desigualdades de la región, el impacto puede ser mucho mayor entre los amplios grupos de pobres. Así, el descenso acusado en el envío de las remesas que daban buena parte de su ingreso a 100 millones de los latinoamericanos más pobres, quienes las invertían para comprar alimentos e insumos básicos, les afectará duramente.

Lo que suceda dependerá mucho de lo que los países de la región hagan. Sin embargo, y a pesar de la seriedad de los problemas, disponen de una serie de fortalezas, como veremos a continuación.

IDEAS CONOCIDAS, POLÍTICAS PÚBLICAS Y CORRUPCIÓN

1. Gran parte de las ideas económicas que llevaron a la caída de Wall Street y de la economía estadounidense fueron probadas con resultados desastrosos previamente en diversos países de América Latina. “Hoy hay se sabe que la corrupción es un enemigo público, y hay altísima susceptibilidad a sus expresiones”

El Latinobarómetro muestra cómo la opinión pública desconfía profundamente del fundamentalismo de mercado, la desregulación total, el abandono de las políticas públicas, la teoría del derrame. Está de vuelta de esas ideas por la dolorosa experiencia que tuvo con ellas.

2. Hay gran apoyo en las encuestas a un rol activo de las políticas públicas. Se entiende, como hoy sucede en todo el mundo desarrollado, que es imprescindible poner en juego vigorosas políticas reactivantes, bajo criterios estrictos de eficiencia, buena gerencia, y transparencia.

Rompiendo todas las ortodoxias que se aconsejaron tantos años a América Latina, “La Responsabilidad Social de la empresa privada en América Latina supone hoy preservar los trabajos” Obama está estimando planes públicos que llevarían el déficit público de Estados Unidos al 8,3 por ciento del Producto Interior Bruto, la mayor cifra de la posguerra.

3. El rechazo a la corrupción tanto pública como corporativa, es generalizado. Quedaron atrás los 90, donde se cultivaron los incentivos de mercado salvajes, y la corrupción, como lo mostraron las recientes admisiones de Siemens, era parte de las prácticas de negocios. Hoy hay se sabe que es un enemigo público, y hay altísima susceptibilidad a sus expresiones.

PROTECCIÓN DE LOS MÁS DÉBILES Y ACCIÓN SOCIAL

“Avanzan la participación ciudadana, la exigencia de rendición de cuentas, la movilización para expresar protestas” 4. La ciudadanía tiene claro que en primer lugar hay que proteger las fuentes de trabajo, y la situación de los más débiles. En Europa los planes de apoyo público a las empresas, les exigen no despedir. La Responsabilidad Social de la empresa privada en América Latina supone hoy, ante todo, preservar los trabajos.

Se espera que por otra parte los Estados desarrollen muy activas políticas contracíclicas. Más que nunca en lugar de los tradicionales recortes en lo social, deben aumentar la inversión en redes sociales de protección, en salud y educación, en servicios para los pobres, y evitar que aumenten sus rubros básicos de consumo.

5. La ciudadanía se ha puesto en marcha en América Latina, y esta es la mayor fortaleza de todas. Avanzan la participación ciudadana, la exigencia de rendición de cuentas, la movilización para expresar protestas.

Estas fuerzas sociales, que han logrado en los últimos años presionar fuertemente por un modelo más inclusivo, se harán muy presentes ahora para impedir que los costes de esta crisis en cuya génesis la región no tuvo parte, no recaigan sobre los más desfavorecidos.