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El fuerte desembarco de Rusia en América Latina no afectaría a las multinacionales españolas (concentradas en el sector servicios, como banca o telecomunicaciones), excepto a la industrias energéticas y de Defensa.

(Desde Madrid) LA GIRA DE DIMITRI MEDVEDEV por América Latina y los acuerdos de inversión en diversos países de la región podrían preocupar a los dos grandes inversores en la zona: Estados Unidos y España. Sin embargo, en España no parecen haberse activado ningún tipo de alarmas al respecto, como sí sucedió con China hace unos años.

También la visita del presidente ruso a Madrid podría levantar ciertas sospechas en el sector energético. España elevó al máximo nivel su relación con Rusia con la firma de una declaración de asociación estratégica similar a las que Madrid tiene suscritas con algunos países iberoamericanos (Argentina, Brasil, Colombia, Chile, México y Perú), la práctica mayoría de las naciones del Magreb y Turquía.

ACUERDOS EMPRESARIALES

“Medvédev ha estimado que el intercambio de activos es la mejor forma de favorecer la interconexión energética en Europa y Zapatero ha abierto esa colaboración a terceros países, en alusión a los intereses comunes en América Latina” Los dos países han firmado varios compromisos en materia energéticas, y las empresas rusas y españolas han llegado a acuerdos puntuales: Gas Natural con Gazprom, donde se incluye el suministro de gas para los mercados en los que opera la empresa española y en el que la gasística rusa expresa su intención de estudiar la posible adquisición de ciclos combinados de Gas Natural. También Iberdrola firmó convenios de colaboración con la eléctrica rusa Inter Rao para desarrollar conjuntamente proyectos eléctricos en Rusia, Europa y América Latina. Inter Rao, con una capacidad instalada de 8.000 megawatios, es la principal importadora y exportadora de electricidad de Rusia y participa en más de 20 compañías en 14 países.

José Luis Rodríguez Zapatero explicó que el memorandum de entendimiento con Rusia tiene como objetivo una mayor seguridad para el abastecimiento energético de España y garantiza un mayor acceso de las empresas españolas a reservas energéticas. Por su parte, Medvédev ha estimado que el intercambio de activos es la mejor forma de favorecer la interconexión energética en Europa y Zapatero ha abierto esa colaboración a terceros países, en alusión a los intereses comunes en América Latina.

Entre los 22 empresarios rusos que visitaron España, no hubo ningún representante de Lukoil, el grupo ruso que a finales de 2008 negoció con los bancos acreedores de Sacyr y La Caixa la posible adquisición del 20 por ciento de la constructora en la petrolera Repsol. Una negociación que parecía muerta pero que Medvedev, en su visita a la Moncloa, ha resucitado al no descartar una posible entrada de Lukoil en la petrolera española.

Estos últimos movimientos de Rusia parecen haber levantado sospechas de un posible interés ruso por entrar de la mano en España en América Latina, sobre todo, en el sector energético.

MEDVEDEV EN AMÉRICA LATINA

El periplo de Medvedev en la otra orilla del Atlántico comenzó en Argentina, donde el gobierno de Cristina Fernández firmó con Lukoil un convenio para la compra de gas y petróleo. “Las compañías rusas están interesadas en trabajar en campos relacionados con el petróleo, gas y energía, incluyendo la atómica” También un acuerdo de colaboración para las exploraciones off shore de los rusos en América Latina. La empresa rusa Lukoil desembarcaría en Argentina por dos vías: a través de su negociación con Enarsa y si logra hacerse con el 20 por ciento de Repsol, lo que la convertiría en el accionista de control de la empresa hispano-argentina.

En Ecuador, el presidente Correa presentó a Rusia una cartera de proyectos de inversión que tienen que ver, sobre todo, con los sectores estratégicos en petróleo, energía eléctrica, vialidad y apoyo a la banca pública para generar recursos a los ayuntamientos, así como a la pequeña y mediana empresa. “Rusia ha ampliado en esta gira sus relaciones más allá de la vinculación con regímenes más cercanos al chavismo o al castrismo” Las compañías rusas están interesadas en trabajar en campos relacionados, entre otros, con el petróleo, gas y energía, incluyendo la atómica.

En Brasil, Medvedev acordó con Lula da Silva profundizar sus relaciones comerciales, ampliar la cooperación militar y espacial y unir sus voces en el marco internacional como potencias emergentes, tras la visita oficial de dos días del presidente de Rusia, a Río de Janeiro. Entidades militares de los dos Gobiernos también ratificaron la compra de 12 helicópteros rusos de ataque Mi-35M para la Fuerza Aérea Brasileña como parte de la cooperación técnico militar ampliada. El acuerdo incluía tecnología, investigación y desarrollo, apoyo logístico y adquisición de productos y servicios de defensa.

Rusia ha ampliado en esta gira sus relaciones más allá de la vinculación con regímenes más cercanos al chavismo o al castrismo. Perú se comprometió con Moscú a profundizar sus relaciones bilaterales y a aumentar su comercio.

DÓNDE TIENE PUESTO EL OJO ESPAÑA…

¿Estos acuerdos podrían perjudicar a las inversiones españolas en la zona? “Quizás en Brasil podría plantea ese algún problema, aunque mínimo, porque es donde hay una ofensiva contra España por la mala imagen de nuestras multinacionales” Antes de contestar a esta pregunta hay que ver en qué países quieren invertir las empresas españolas en 2009. México, seguida de Brasil, Chile y Colombia se consideran los países más atractivos a la hora de invertir. 20 de las 35 compañías que forman el Ibex tiene previsto aumentar su presencia en México en 2009, destacando como principal ventaja competitiva su poblado mercado interno.

Venezuela, Argentina y Bolivia son los que tendrán un desarrollo menos favorable, según algunos análisis. Los inversores se han dado cuenta de que América Latina no es un todo y han marcado una diferencia más acusada entre aquellos países que presentan unas condiciones adecuadas y los que no. Santiago de Chile y Sao Paulo son las capitales preferidas para ubicar sus cuarteles generales.

“Rusia no posee tanta liquidez por la bajada de los precios del petróleo, una tasa de paro que ha aumentado al 8 por ciento, un inflación en el 13 por ciento y los dos principales índices de la Bolsa que han perdido un 80 por ciento desde 2008”

Teniendo en cuenta este panorama de futuro, y viendo que las multinacionales españolas están centrada en el sector servicios –banca, telecomunicaciones y energía–, según varios analistas el impacto Rusia en América Latina es mínimo para España excepto en los sectores de energía y armas. Quizás en Brasil podría plantea ese algún problema, aunque mínimo, porque es donde hay una ofensiva contra España por la mala imagen de nuestras multinacionales.

En el Instituto de Comercio Exterior no están preocupados por Rusia, ni tienen ningún tipo de propuesta por parte de los empresarios al respecto.

Las empresas españolas, como las del sector bancario, ven a México como el país más estable y rentable, porque Brasil está actualmente muy caro. Y Rusia ni asusta ni suena porque no le ven con capacidad de comprar los grandes bancos. Coinciden con este análisis asesores de empresas españolas en América Latina, como Ramón Casilda, que comenta que Rusia y China no preocupan a España, que invierte en el sector servicios. Rusia busca influencia mediante acuerdos con los gobiernos en el sector energético. Esto no afecta a las empresas españolas con alguna excepción. Todo depende de si entrara o no Lukoil en el accionariado de Repsol. Si es así, será un competidor más.

ESCASO INTERÉS EN ESPAÑA RESPECTO A RUSIA

Sin embargo, Rusia no se ve como una amenaza hasta que no se materialicen acuerdos con gobiernos de América Latina, si es que se hace, y, de ser es así, no ocurrirá hasta dentro de unos años. “A diferencia de lo que ocurrió con China hace dos años, ni los think tanks españoles realizan estudios en estos momentos al respecto” Además, Rusia está más débil y no posee tanta liquidez debido a la bajada de los precios del petróleo, una tasa de paro que ha aumentado al 8 por ciento, un inflación en el 13 por ciento y los dos principales índices de la Bolsa que han perdido un 80 por ciento desde su máximo del año 2008. Asimismo, con un rublo devaluado un 30 por ciento frente al dólar.

Sólo entran empresas multinacionales que se quieran arraigar, y en estos momentos no parece que en Rusia las haya con suficiente liquidez. En la Dirección general de Comercio e inversiones del Ministerio de Industria no se tiene ninguna información sobre la amenaza rusa ni tampoco hay peticiones por parte de empresas españolas.

Podemos concluir diciendo que hay escaso interés e información en España sobre las inversiones de Rusia en América Latina. Tanto a nivel institucional como empresarial, el peligro ruso no se ve por ninguna parte y menos en época de crisis y con los precios del petróleo a la baja. Tampoco se ve liquidez suficiente en las empresas rusas para entrar en América Latina y respecto a los acuerdos con los gobiernos del área se tiene poca confianza en que puedan llegar a buen puerto. A diferencia de lo que ocurrió con China hace dos años, ni los think tanks españoles realizan estudios en estos momentos al respecto. Las únicas empresas que se pueden ver afectadas serían las relacionadas con el sector energético o la defensa.