iranairMás allá de la cancelación a último momento del viaje de Ahmadinejad a Brasil, lo cierto es que Irán ha fortalecido su presencia en América Latina en los últimos 3 años, tanto a nivel político-ideológico, como en el plano comercial.

EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS, la política exterior de Irán se desplazó de África hacia América Latina con el fin de, como lo expresara Ahmadinejad al embajador venezolano en Teherán, David Velásquez, “enlazar” a Estados Unidos.

Nadie lo considera extraño que el punto de partida de la política de Ahmadinejad en América Latina es la formación de un eje antiamericano con Venezuela. En su visita a Teherán (julio, 2006), el presidente Hugo Chávez dijo en el auditorio de la Universidad de Teherán, “Debemos salvar la especie humana y poner fin al imperio de Estados Unidos”. Un año después, Chávez visitó otra vez Teherán y junto con Ahmadinejad declaró un “Eje de Unidad” contra Estados Unidos. La piedra basal de esta alianza se encuentra en la búsqueda y fortalecimiento de una presencia iraní permanente “a las puertas” de Estados Unidos.

“El notorio giro hacia la izquierda de muchos países latinoamericanos en el primer decenio del siglo XXI permitió a Irán tener más éxito en su intento de mejorar sus relaciones”

Durante la Conferencia Internacional sobre América Latina, llevada a cabo en Teherán (febrero, 2007), el Viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mehdi Mostafavi, anunció la apertura de embajadas (Chile, Colombia, Ecuador, Nicaragua y Uruguay), una oficina representativa en Bolivia; asimismo, una serie de países latinoamericanos abrirían sus embajadas en Irán. La penetración iraní, política y económica, en el continente latinoamericano en los últimos 3 años ha sido de alto impacto.

LA RELACIÓN IRÁN-AMÉRICA LATINA

Lo cierto es que el interés de Irán por América Latina como región y sus lazos bilaterales con algunos países del Conosur son también antiguos y muy sólidos. Irán compartió, desde finales de la guerra con Irak, una estrecha relación ideológica con Cuba y un vínculo político con Venezuela desde la co-fundación de la OPEC en los años sesentas. Estas relaciones bilaterales son de larga data.

En la política exterior, la posición no-alineada de Irán le forzó a buscar países con posiciones ideológicas similares.

Los esfuerzos de Estados Unidos en mantener a Irán aislado, desde el punto de vista diplomático y económico, le obligaron a llevar a cabo una política exterior activa y, finalmente, la elección de un presidente reformista (1997) hizo posible que países como Brasil, se unieran a Irán con suficiente confianza para resistir las presiones de Estados Unidos.

El notorio giro hacia la izquierda de muchos países latinoamericanos en el primer decenio del siglo XXI permitió a Irán tener más éxito en su intento de mejorar sus relaciones.

“Durante la visita del Canciller brasileño a Irán, Celso Amorim, de 2008, su colega iraní Manouchehr Mottaki dijo que “Irán prioriza a Sudamérica en su política exterior y, al respecto, Brasil goza de una posición especial”

Desde el punto de vista de Ahmadinejad, en lugar de responder pasivamente hacia el intento de Estados Unidos de aislar a Irán, política y económicamente, y convertirse en el jugador dominante en la región de Oriente Medio, Irán debería movilizarse, agresivamente, en el propio terreno de Estados Unidos como medio para inquietarlo o, al menos, intentarlo.

QUÉ BUSCA AHMADINEJAD

Algunos colegas europeos y analistas latinoamericanos sostienen que la disposición de América Latina de acercarse a Irán indica el nivel alarmante de la caída del prestigio de Estados Unidos en la región. Personalmente no creo que sea “alarmante”, aunque es cierto que el prestigio estadounidense no transita su mejor momento frente a no pocos gobiernos sudamericanos. Aprovechando esta aparente debilidad, los objetivos que plantea el régimen iraní son:

UNO

Conseguir el apoyo de América Latina para contrarrestar las presiones de Estados Unidos y Europa en evitar que Irán desarrolle capacidades nucleares. (Recuérdese que Venezuela y Cuba fueron, junto con Siria, los tres únicos países que apoyaron el programa nuclear iraní en la votación de febrero de 2006 en la Agencia Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas).

DOS

Ahmadinejad quiere contraatacar a Estados Unidos en su propio hemisferio y, tal vez, desestabilizar a los gobiernos amigos de Estados Unidos a fin de negociar, con Washington desde una posición de mayor fortaleza.

TRES

Los problemas económicos y sociales irresueltos en Irán han generado varios puntos de caída en la imagen del presidente iraní dentro de su propio país y Ahmadinejad quiere mostrar a su pueblo que en el exterior, es recibido como un héroe.

LA POLÍTICA Y EL COMERCIO

Los primeros “vehículos antiimperialistas” de emprendimiento conjunto de Irán con un país latinoamericano fueron los 4000 tractores producidos anualmente en Ciudad Bolívar y que tienen un valor simbólico como agentes del cambio revolucionario. En Venezuela, la mayoría son otorgados, o arrendados con un descuento a cooperativas socialistas que cuentan con tierras aprobadas por el gobierno. Las Universidades están enseñando Farsi. Irán ayudará, en un proyecto de 4 billones de dólares, a construir plataformas de depósitos de petróleo en el delta del Orinoco a cambio de inversiones venezolanas. Una compañía iraní está construyendo, para los pobres de Venezuela, cientos de departamentos. El proyecto público de viviendas trajo más de 400 ingenieros y especialistas iraníes hacia Venezuela, donde muchos aprendieron español básico. Venezuela ya se convirtió en la puerta de entrada de viajes de Irán hacia la región. Actualmente existe entre Caracas y Teherán un vuelo semanal con escala en Damasco, operado por la aerolínea venezolana del estado y la compañía aérea nacional de Irán (Irán Air).

LA RELACIÓN CON BRASIL

Durante la visita del Presidente Mohammad Khatami a Caracas (febrero, 2004), para asistir al G-15 (cumbre de no alineados), conoció al electo presidente de Brasil Lula da Silva y hablaron sobre el comercio bilateral, con resultados trascendentes. Desde entonces las exportaciones, de Brasil hacia Irán, se duplicaron y Brasil fue, durante muchos años, el mayor “socio comercial latinoamericano de Teherán con sus exportaciones hacia Irán tan elevadas como las de Turquía”. Sin embargo, cuando en septiembre de 2007, Ahmadinejad intentó una visita oficial –para visitar Brasilia, luego de hablar en la Asamblea General de Naciones Unidas y visitar Venezuela y Bolivia– la diplomacia brasileña se excusó ante: “la imposibilidad de reconciliar la agenda de Lula y el presidente iraní”. De todos modos, la duda de reunirse con Ahmadinejad no impidió que el Presidente Lula da Silva apoyase, públicamente, al programa de energía nuclear iraní y sugiriera que Irán “no debería ser castigado sólo por las sospechas de Occidente sobre el armado de una bomba atómica”.

“Es evidente que la posición política y estratégica de Irán en América Latina fortalece al régimen de Teherán y disminuye la posibilidad que las Naciones Unidas le convenzan a renunciar al proyecto nuclear”

Durante la visita del Canciller brasileño a Irán, Celso Amorim, en noviembre de 2008, su colega iraní Manouchehr Mottaki dijo que “Irán prioriza a Sudamérica en su política exterior y, al respecto, Brasil goza de una posición especial” y que Teherán y Brasilia comparten los mismos intereses en numerosos asuntos globales, los que pueden ser usados como potencial para consultas bilaterales. Amorim describió la expansión de los lazos con Irán como una prioridad en la política exterior brasileña. También se refirió a su encuentro con Mottaki como un “punto decisivo” en las relaciones Brasil-Irán y espera que las visitas de los presidentes de las dos naciones, lleven esa relación a un nuevo nivel. En esa ocasión, el Presidente Ahmadinejad dijo que no hay barreras para la expansión de los lazos con Brasil. “Los sistemas políticos mundiales están cuesta abajo, y deberíamos ayudarnos y trabajar para establecer un nuevo orden político. Recientemente, luego de Durban II, Ahmadinejad expresó esperanza que su próxima visita al Presidente Luiz Lula Da Silva, pueda ayudar a construir una amistad entre las dos naciones.

LA DEFENSA DE LOS INTERESES IRANÍES

Es evidente que la posición política y estratégica de Irán en América Latina fortalece al régimen de Teherán y disminuye la posibilidad que las Naciones Unidas –apoyado por presiones internacionales diplomáticas y económicas– le convenzan a renunciar al proyecto nuclear.

La probada relación de Irán y Hezbolá en los peores ataques terroristas del continente, en Buenos Aires, Argentina, es un mal augurio para el futuro. En el caso que los intereses vitales de Irán, como la supervivencia del proyecto nuclear, fueran amenazados por la comunidad internacional (por Estados Unidos o por Israel), América Latina sería un terreno preferido para la represalia, directamente o con el apoyo de Hezbolá.

“El creciente antisemitismo, como se presenció últimamente en Venezuela, puede sumar a la confusión sectaria existente en algunos países”

A largo plazo, la exportación de la enseñanza ideológica chií radical y religiosa puede alcanzar y ejercer una influencia a los sectores más amplios de la estructura social, especialmente a los más pobres y carenciados y, de esta manera, agregar otro elemento de inestabilidad y radicalización en un continente plagado de penurias socioeconómicas.

El creciente antisemitismo, como se presenció últimamente en Venezuela, puede sumar a la confusión sectaria existente en algunos países, la amplia presencia de Irán y Hezbolá y sus actividades en América Latina va más allá de los niveles políticos, económicos, sociales y culturales normales y trepa peligrosamente hacia actividades reñidas con la democracia amenazando no sólo intereses de actores externos, sino posiblemente la misma estabilidad de los países anfitriones.