educacionHay consenso en América Latina en que la educación es decisiva. Los discursos exaltadores de la educación son la norma.

Hay avances importantes, aumentó fuertemente la alfabetización, y la matriculación en primaria, pero las cifras recientes señalan:

1) Hay altas desigualdades

Hay 110 millones con primaria incompleta, y sólo el 49,7% finaliza la secundaria. En el 20% más pobre de la población, el que necesita más del apoyo de la educación para progresar, sólo el 20% la completa, en el 20% más rico, el 80%.

Sólo el 0.6%, del 20% más pobre se gradúa en la Universidad.

¿Por qué?. Los jóvenes pobres, presentan alta deserción y repetición, porque tienen todo en contra. Su salud es débil, hay un 16% de niños desnutridos, muchos trabajan, bajo la pobreza sus familias se desarticulan y no pueden darles apoyo, sus padres tienen poca instrucción. Sólo el 43.9% de los niños de la región terminan la escuela primaria, a tiempo, en la edad, y la extensión de años prevista.

2) El acceso a educación de calidad es muy difícil

Una adolescente brasileña pobre le explicó a Obama, en la Cumbre del G8 “en la favela no queremos menos horas de clase como los niños en Japón, sino más, tenemos muy pocas”. Las escuelas públicas albergan al 90% de los niños de la región. Tienen maestros muy mal pagados, menos horas de clase, el 20% no tienen agua potable, el 33% carecen de baños suficientes, un 47% no tienen bibliotecas, un 63% no dispone de una sala de computación.

3) Bajos rendimientos

Todo ello incide en el rendimiento escolar. UNESCO comprobó una fuerte correlación entre los niveles de desigualdad de un país, y el rendimiento. Cuanto mayor la inequidad, peor el rendimiento. El hecho de ser América Latina la región más desigual de todas afecta fuertemente los resultados en aprendizaje. Así entre otros casos según informes Unesco: “En Perú, tan solo el 30% de los alumnos de primer grado y 50% de los de segundo grado podía leer pasajes sencillos de un libro de texto de primer grado. En Guatemala y República Dominicana, es muy escaso el nivel de dominio de la lectura de la mitad o más de los alumnos de tercer grado de primaria”.

4) La movilidad social es muy baja

En los que vienen de padres con primaria incompleta, sólo el 30% termina la secundaria. Es el triple en aquellos cuyos padres terminaron la Universidad.

5) La brecha digital

Las diferencias en acceso a internet se suman a las desigualdades en educación. Por ejemplo, en Brasil sólo el 5% del 20% de jóvenes más pobres accede a internet, frente al 80% en el 20% más rico.

¿Hay soluciones?. Puede haberlas si se hace a la educación una prioridad real. En plena crisis, Obama defendió vigorosamente, el presupuesto en educación en el Congreso, consiguió aumentarlo, y garantizó que durante los próximos años ningún maestro será despedido en USA. Educación es una de las pocas áreas donde la ocupación creció. El Uruguay se propuso en su actual gestión de gobierno enseñar computación a todos los niños de la primaria, y reentrenar a los maestros para su uso. Empezó con los más pobres. Se basó en el plan “un niño, una computadora” del MIT. Lo ha logrado plenamente. Para Costa Rica, la educación es un proyecto nacional. Cambió su Constitución, hace pocos años para garantizar en ella que se le dedique no menos del 6% del Producto Bruto. Está cerca de los países que más invierten en el mundo en educación, como Finlandia, Israel, Corea, Japón, todos gracias a ello exportadores de alta tecnología.

En América Latina se corre el riesgo en la crisis de que las inversiones en educación que están a distancia de las necesarias, sean ajustadas. Sería un gravísimo error.

Es hora de pasar del discurso grandilocuente sobre el tema, a hechos concretos.