povertyLa crisis mundial agravó escándalos éticos inadmisibles. Entre ellos: 1. El hambre inexplicable. Con la ola de innovaciones tecnológicas el planeta puede producir alimentos para una población bien superior a la actual, sin embargo uno de cada 6 habitantes tiene hambre.

No es sólo un tema de producción, sino de acceso. En el 2008 hubo la mayor cosecha de la historia, y en ese año murieron 5 millones de niños por hambre. Con menos de un 4% del gasto actual en armas el problema se podría solucionar.

2. Sin agua, ni sanitarios. 900 millones no tienen agua potable. Los europeos usan 200 litros diarios, y los americanos 400. Los pobres menos de 5 litros, y contaminada. El 17% de los habitantes del planeta no tiene inodoros ni letrinas. Ello causa 1.800.000 muertes anuales de niños. En América 50 millones no tienen agua potable y 119 millones carecen de un sanitario.

3. Trabajo infantil. 1 de cada 6 niños del mundo trabajan explotados. Aumenta la trata de niños. En América Latina trabajan 17 millones de niños.

4. Déficit en educación. 121 millones de niños no van a la escuela. En América Latina con avances, 6 millones no terminan la primaria, y en diversos países más de 50% no termina la secundaria.

5. Difícil ser joven. La desocupación juvenil es superior al 25% en diversos países europeos, y en EEUU. Subió en Europa en los últimos 3 años en 4 millones. En América Latina hay 7 millones de jóvenes desocupados. El 20% de los jóvenes están fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo.

6. Discriminación de género. Con progresos siguen siendo elevada la discriminación laboral. Prosigue la violencia doméstica, y la semiimpunidad de los feminicidios. Con avances sólo el 8% de los altos cargos de los gobiernos a nivel mundial, son ocupados por mujeres. No hay ninguna mujer entre los presidentes de los 27 Bancos Centrales de la Unión Europea.

7. Cambio Climático. La tasa de vulnerabilidad de los pobres es 80 veces mayor. Está causando 300.000 muertes anuales, y obligó a 50 millones a migrar.

8. Las agudas brechas. El 10% más rico tiene el 85% del capital mundial, el 50% más pobre sólo el 1%.

Frente a estos “escándalos éticos” se suele utilizar pretextos. Entre los típicos: A) La culpa es de los pobres. Son indolentes, perezosos, sin iniciativa. Es burdo, cuando casi la mitad de la población del mundo y el 35% de la de América Latina es pobre evidentemente no son errores individuales, sino políticas que los excluyen.

B) Pobreza habrá siempre. No es real. En los países nórdicos casi no existe, en Costa Rica, es menos de la mitad de América Latina, la democracia chilena la redujo del 40% de la dictadura de Pinochet al 13%, también bajó antes de la crisis en diversos países de la región que la abordaron con nuevas políticas.

C) “Yo que tengo que ver“. El mandato moral es claro “debemos hacernos los unos responsables por los otros”.

Hay soluciones en un mundo desbordante en nuevos conocimientos. Es hora de superar los pretextos, e impedir que los escándalos continúen.