Barack ObamaGabriel Jackson
11/01/2011

Uno de los grandes obstáculos de Estados Unidos es la presencia del racismo en el país, aunque muchos lo nieguen. Ésto tiene una consecuencia directa: que el propio presidente ha de medir su actitud para intentar, poco a poco, que la idea de un presidente negro cale en la mente de todos y que sea aceptada. Los grandes presidentes estadounidenses sufrieron todos los enfados de las multitudes que no querían sus reformas, y que se negaban a ayudar a las clases desfavorecidas. Aún así, esos presidentes tenían de su lado el color de su piel, algo que Obama tiene en su contra. El presidente no ha cumplido con las expectativas puestas en él, pero es posible que sea por culpa de sus asesores, quienes quieren que presente una imagen conciliadora y que esté dispuesto a hacer “concesiones” que un presidente blanco no tendría que hacer.

Gabriel Jackson es historiador estadounidense

Enlace a la fuente original