La recién pasada década que aperturó el siglo XXI, y la actual, serán probablemente recordadas por las generaciones presentes y sucesivas, entre otras razones, por la irrupción de movimientos y sujetos político-sociales glocales, es decir, característicamente locales pero con proyección global.
Muchos factores distinguen este fenómeno de otros levantamientos sociales globales y nacionales del pasado, como los movimientos estudiantiles del 68 en Europa, EE.UU. y América Latina, y las protestas masivas en Estados Unidos durante la recesión de los 30s. Baste mencionar solo algunos factores distintivos: su multidimensionalidad, su multi racialidad, sus perfiles demográficos, su espacialidad y sobretodo su conectividad. Ninguno de estos aspectos parece seguir una trayectoria previsible o lineal. Por un lado, si bien la diversidad de demandas responden a escenarios y condiciones nacionales específicas, ellas encuentran detonantes comunes que trascienden fronteras, a saber: la extrema desigualdad social provocada ya sea por una clase, una casta o una elite minoritaria, enquistada y perpetuada en sus privilegios políticos y su acceso al poder decisorio, proporcionándoles estos atributos inconmensurables beneficios sociales y económicos, al punto de perjudicar al resto de la ciudadanía
Contrapunteando el sentido común, aquí no estamos hablando exclusivamente de sociedades periféricas y tercermundistas, sino especialmente de países industriales y post-industriales, la vanguardia económica y financiera del sistema capitalista mundial.

La impresionante maquinaria puesta en marcha por Barack Obama para incorporar nuevos votantes no tiene parangón en la trayectoria de la política partidista norteamericana. Por esta vía el senador de Illinois y potencial presidente de Estados Unidos, ha logrado –en virtud de su instinto innovador– reinsertar en el sistema democrático a un contingente considerablemente significativo de desciudadanizados, integrantes del millonario conglomerado de nuevos votantes registrados. El “Main Street” elige a Obama por amplia mayoría.








