El no irlandés al Tratado de Lisboa deja un mensaje claro: es imprescindible tomar en serio al ciudadano europeo, si no, la UE seguirá sin avances considerables en el terreno político. La preeminencia de los tecnicismos y burocratismos empujarán hacia una Unión a dos velocidades, que podría descarrilar, dice el autor.
- Unión Europea: la crisis que viene
por Carlos Taibo - La Cumbre de la UE vuelve a burlar a los ciudadanos
por Miguel Ángel Benedicto


















