Julio C. Casarín interpreta los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil y dice que el inesperado 42 por ciento de los votos obtenido por Geraldo Alckmin (Partido de la Social Democracia Brasileña) se debe a los casos de corrupción que le salpican y a los errores cometidos por el actual mandatario Lula da Silva –durante los últimos 15 días de campaña– más que a sus propios méritos. Casarín Barroso dice que a pesar de que Lula sigue en la delantera, la política neoliberal de Alckmin tiene (inesperadamente) posibilidades de ganar.
Pablo Martínez Sameck se refiere al caso que ha conmovido a la sociedad argentina –la desaparición de un testigo clave para la condena por delito de genocidio a un ex represor de la última dictadura militar (1976-1983)– para indagar sobre la resolución política (o no) del trauma de lo viejo que se hace presente como un retorno de lo reprimido. Martínez Sameck cree que la impunidad que se ha desarrollado en la sociedad argentina tras la recuperación de la democracia parece llegar a su fin.
Mario Toer explica el complejo entramado político de Brasil y dice que el 49 por ciento de los votos obtenidos por Lula y el Partido de los Trabalhadores (PT) en el primer round electoral son una verdadera hazaña. Toer cree que lo más probable es que Lula gane la segunda vuelta, aunque no está todo dicho aún y tendrá que seguir negociando, quizás con un poco más de pericia y menos ingenuidad. Y deberá hacerlo con el Partido del Movimiento Democrático Brasileño. Quién es quién en el vasto panorama de partidos de Brasil.
Ricardo Israel Z. explica por qué Estados Unidos apoya a Guatemala y se opone a que Venezuela ocupe uno de los asientos (no permanentes) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Israel Z. cree que Washington ha aprendido la lección de Irak e intentará resolver los asuntos polémicos (Irán y Corea del Norte) dentro del Consejo de Seguridad. El objetivo de Chávez es difundir su lucha antiimperialista; el problema reside en que Caracas podría votar en contra de Estados Unidos en temas considerados por la Casa Blanca como de seguridad nacional.
Maximiliano Borches analiza la política en Nicaragua y dice que existe la posibilidad de que el ex presidente Daniel Ortega –del Frente Sandinista de Liberación Nacional– retome el control del gobierno. Borches piensa que el desprestigio de los últimos tres gobiernos neoliberales y la fuerte crisis socio-económica (que ha colocado a Nicaragua como el segundo país más pobre de América Latina) explicarían el cambio. Pero habría más: una aparente reconciliación nacional y una cierta maduración política entre el FSLN y el PLN, sectores verdaderamente antagónicos, que, esta vez, se necesitan mutuamente.
José Luis Martínez crítica la controvertida propuesta del presidente venezolano Hugo Chávez de fusionar las Fuerzas Armadas de los países de Sudamérica y dice que los líderes políticos y militares de Brasil, Chile, Colombia y Perú no apoyan la iniciativa. José Luis Martínez cree que esta idea nada tiene que ver con la posible creación de una OTAN sudamericana, sino que esconde el deseo de Chávez de formar un ejército a su medida. En cualquier caso, se trata de un proyecto inviable.
Fabián Bosoer dice que Argentina ha dado un importante paso hacia adelante en materia de Justicia y Derechos Humanos con la condena a cadena perpetua por delitos de genocidio –en un juicio oral y público– a Miguel Etchecolatz, ex alto jerarca policial de la última dictadura militar (1976-1983). Bosoer señala que se trata de un hecho jurídico sin precedentes y con implicancias internacionales, ya que supondría la posibilidad de llevar a los tribunales a miles de responsables de graves violaciones a los Derechos Humanos. Pero sobre todo es un avance en el sentido que contribuye a crear la conciencia pública acerca de los horrores que pueden ocurrir cuando la democracia y el Estado de derecho son dejados de lado.
Mario Toer analiza la tendencia de los mandatarios latinoamericanos de reclamar protagonismo frente a los Estados con más poder en el mundo: las demandas se han acentuado últimamente y los presidentes Lula, Morales, Chávez, Kirchner y Bachelet han expuesto sus exigencias en los foros internacionales. En este sentido, Toer cree que la transformación responde a la aspiración popular de evolucionar las formas de gobierno con el fin mejorar la democracia por lo que es conveniente destacar las convergencias de la región y no las diferencias de estilo o los matices y explica por qué.
Ciro Di Costanzo analiza el panorama político y social de México tras el fin del proceso electoral que ha otorgado el triunfo a Felipe Calderón del Partido Acción Nacional (PAN) y dice que la escasa diferencia de votos plantea importantes desafíos políticos y sociales a partir de ahora. En este sentido, Di Costanzo cree que Felipe Calderón debe incorporar aquellos reclamos representados por la figura de Andrés Manuel López Obrador y abanderar las causas del PRD –como hacer viable el desarrollo económico y dar absoluta prioridad al combate a la pobreza– para que México no vuelva a caer en el inmovilismo que caracterizó a la gestión del presidente Vicente Fox. A continuación, explica cómo.








