Como potencia regional emergente ha actuado activamente en la esfera de la diplomacia internacional para poner a Brasil en el centro de estructuras de poder internacional. Incluso, David Rothkopf, analista de la revista Foreign Policy de Estados Unidos, nombró a Celso Amorim como el mejor ministro de asuntos exteriores del mundo por la diplomacia que desarrolla Itamaraty.
Sin embargo, en los últimos tiempos ha cometido algunos desaciertos, en su tradicional y sólida política exterior, que demorarán las aspiraciones de esa potencia regional para convertirse en un actor de primer orden en la geopolítica mundial.
“La sociedad hondureña dará la espalda a la Resistencia y a los escasos partidarios de Zelaya, de seguir por la vía violenta”
Toda esta patología que sufren nuestras naciones se da en un contexto regional marcado por instituciones aún débiles, que muchas veces se ven infiltradas y jaqueadas por el corrupto poder de los carteles vinculados con el tráfico de drogas; ante la incapacidad en algunos casos de enfrentar su poderío tecnológico, económico e incluso su creciente capacidad de fuego.
La impunidad despertó indignación mundial. Algunos de los responsables de investigar dijeron que estas cosas pasan porque cuando fueron violadas, torturadas y asesinadas “no iban precisamente a la iglesia”, que “las chicas buenas están en casa”, y que la culpa la tiene “el vestir con minifaldas”.
Tras haber sido capaces de organizar y celebrar en un clima de absoluta tranquilidad, constatada transparencia e impoluta normalidad las elecciones presidenciales, generales y locales, tal como estaba previsto desde antes del comienzo de la crisis política, las nuevas autoridades de Tegucigalpa comienzan a cosechar notables éxitos en la escena internacional: el reconocimiento de la legitimidad democrática de los comicios, junto con el regreso de los embajadores a la capital hondureña, auguran el final del “largo invierno” a que habían sido condenados sin apenas escucharles y el comienzo de un nuevo ciclo político.
El progresismo en el Uruguay no sólo volvió a triunfar, sino que además se profundiza. La primera gran sorpresa, se llevó a cabo el pasado 28 de junio, cuando en las internas abiertas del gobernante partido Frente Amplio, se impuso José “Pepe” Mujica, un dirigente popular, ubicado –hasta el momento, al menos- a la “izquierda” del presidente Tabaré Vázquez, que en su larga vida política –ente otras cosas- sufrió catorce años de prisión –a pesar de haberse escapado en dos ocasiones- por haber militado en las filas del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros.
El pasado 30 de octubre las fuerzas de seguridad peruanas detuvieron en un restaurante limeño al suboficial peruano Víctor Ariza. Está acusado de espiar desde 2002 a la Fuerza Aérea Peruana (FAP) -cuerpo del que es miembro – y pasar la información al Gobierno Chileno. Cuando el caso se conoció los presidentes peruano, Alan García, y chilena, Michelle Bachelet, participaban en la última Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), en Singapur. García manifestó su incomodidad con el suceso y abandonó antes de lo previsto la cita internacional.
Aunque los peores pronósticos se habían conjurado para que el callejón sin salida hondureño degenerase en un escenario apocalíptico, tal como anunciaban algunos analistas que confundían el deseo con la realidad, el desarrollo de la campaña electoral y la ausencia de incidentes serios en los días previos a los comicios hacen presagiar luz al final del túnel.
Sus profundidades y superficies almacenan riquezas naturales extraordinarias, y sus gentes, desde sus variadas perspectivas y raigambres culturales, contienen probablemente una de las mayores reservas del conocimiento humano. Las ciencias, la tecnología y las disciplinas del saber más diverso y plural, no son exclusivos y privativos de determinadas sociedades o países, el creador dotó a todos los hombres de similar cantidad y calidad de recursos para ser puestos en marcha por el bien de la especie.








