Nicole V. Crain and W. Mark Crain
9/27/2010
El argumento de los autores de este artículo es que el Gobierno es el responsable de la bajada de ventas de productos americanos en favor de los chinos, porque una cantidad desproporcionadamente grande de los impuestos reguladores caen sobre los pequeños negocios, que no pueden permitírselos. Estas desventajas están provocadas por regulaciones ambientales, conformidad con los impuestos, seguridad laboral y reglas de seguridad nacional. Es necesario un aumento de transparencia en las dos partes de esta ecuación (la que paga y la que recibe), y más aún ahora que el gobierno está haciendo tremendos esfuerzos para reactivar la economía.
Nicole V Crain y W. Mark Crain son profesores de economía en Lafayette College, y recientes autores de “The Impact of Regulatory Costs on Small Firms”.
Thomas L. Friedman
Reuel Marc Gerecht and Mark Dubowitz
Ahora bien, más allá de las inhibiciones o negativas formales al uso, ¿es receptiva China a las críticas respecto a su política en este continente? Tradicionalmente, Beijing insiste en que su cooperación con África va en beneficio mutuo. Ese ha sido su discurso de siempre, en especial desde que en 2000 puso en marcha el Foro China-Africa (FOCAC, por sus siglas en inglés), el mecanismo privilegiado para potenciar las relaciones con esta región. El comercio entre China y África creció a una tasa de incremento anual del 30 por ciento en los últimos ocho años. En 2008, el comercio bilateral superó los 100.000 millones de dólares USA. Las inversiones directas chinas en África han pasado de 491 millones de dólares en 2003 a 7,8 mil millones en 2008.
También para sentar las bases que deben guiar sus relaciones bilaterales en esta nueva etapa. La confirmación de la positiva atmósfera que rodea las relaciones sino-estadounidenses no oculta, sin embargo, la subsistencia de desacuerdos importantes tanto en la agenda inmediata como futura. China se ha inhibido frente a la solicitud de garantías estratégicas respecto a la no afectación mutua de los intereses centrales de cada país, recordando que su primera prioridad es completar un proceso de modernización aquejado aun de grandes taras y que le exige el máximo de atención a sus circunstancias internas.
Frente a abiertos episodios de crisis (como el ocurrido en Xinjiang en julio) u otros más puntuales y aislados relacionados con tensiones locales o sociales, el Gobierno chino ha reaccionado impulsando e intensificando una frenética campaña que pone el acento no sólo en la mejora general de la seguridad y la estabilidad en todo el país, sino también en la pulcritud moral de la vida oficial y pública, asunto que sigue enardeciendo las críticas de un buen número de ciudadanos ante las dificultades acreditadas para combatir la corrupción. El objetivo inmediato: presentar un perfecto estado de revista el 1 de Octubre, cuando se celebre el sexagésimo aniversario de la fundación de la República Popular China.
La aplastante victoria en las elecciones legislativas del Partido Democrático de Japón es el inicio del fin de una era, la del “Japan, Ltd” del Partido Liberal Democrático que gobernó desde 1955 con una muy pequeña interrupción en 1993-1994. En efecto, el PDJ pasó de 112 curules a 308, mientras que el partido en el poder se derrumbó de 300 diputados a solamente 119. Así, el 15 de septiembre próximo, el líder del PDJ, Yukio Hatoyama asumirá el cargo de Primer Ministro en la segundo economía más grande del mundo. Para destronar al PLD, el 69% del electorado acudió a las urnas, una porcentaje excepcional en cualquier elección democrática.
El diálogo que celebran China y EEUU los días 27 y 28 de Julio en Washington estrena un nuevo formato, más amplio, ya que no solo incluye en su agenda asuntos económicos sino también de orden estratégico global. La representación de ambas partes también refleja un mayor nivel. Barack Obama pronunciará un discurso al inicio y se reunirá con la delegación china al final de los encuentros. El nuevo modelo supone una mejora de status respecto al Diálogo Estratégico Económico de la era Bush, que desarrolló un total de cinco rondas, y fue pactado por Obama y Hu Jintao en el pasado abril en Londres.
El uranio es de las materias más tóxica del planeta y tarda milenios en perder su letalidad. De allí que la transparencia y honestidad debieran ser proporcionales a la amenaza potencial que representa. Pero ocurre todo lo contrario pues la industria de energía atómica, quizá por sus orígenes militares, tiene el vicio congénito del secretismo y la desinformación. 








