Frente a la derrota segura, una escalada
Carlos Escudé analiza el complejo escenario de Irak y explica por qué la nueva política de la Casa Blanca sólo podrá destruir a las milicias radicales chiíes si el gobierno iraquí percibe que el gobierno de George W. Bush es sólido. Escudé cree que la posición estadounidense –de fundar una república multiétnica– es imposible a largo plazo, ya que su éxito depende de la improbable cooperación política entre tres grupos étnicos que se odian entre sí: chiíes, suníes y kurdos. Frente a la perspectiva de una derrota segura, la superpotencia bien podría optar por una escalada.









