Una institución que fortalece las democracias emergentes
Amparo Martínez Guerra analiza el funcionamiento de la Corte Penal Internacional y dice que si su actividad es desempeñada de forma correcta puede tener importantes consecuencias en el establecimiento y fortalecimiento de democracias emergentes. Martínez Guerra cree que, de ser apoyada inequívocamente por los Estados que han firmado su Estatuto, esta institución podría ser la base de un futuro modelo de justicia penal internacional internacionalizada que condene las violaciones más graves del Derecho Penal Internacional y de los Derechos Humanos.









