Después de la Revolución Naranja, de la Rosa y de la del Tulipán parece haber llegado el tiempo de la “Revolución Verde” a Irán, color que representa al Islam y, quien sabe, quizás sea la primera verdaderamente democrática en un país musulmán.
- Elecciones en Irán: panorama incierto y confuso
por Fabián Wajner - El orden mundial no americano
por Arshin Adib-Moghaddam

Lanzar una nueva estrategia no tiene porqué ser positivo, ni siquiera para sustituir a otra fallida. Que la Administración de Obama haya decidido pasar a la historia por resolver el avispero medio oriental es la mejor de las señales, pero queda ahora por averiguar si detrás de esto hay algo concreto.
El discurso pronunciado por Obama en El Cairo ha sido una gran demostración de “smart power” tanto en la elección del sitio, como de los temas tratados: el extremismo, Palestina-Israel, Irán, la libertad religiosa, los derechos de la mujer, la democracia y el desarrollo económico y social.
Obama necesita a Netanyahu para avanzar hacia un acuerdo de paz en Oriente Medio que mejore la imagen de Estados Unidos en los países árabes moderados. Netanyahu necesita del apoyo de Washington para hacer frente a la amenaza nuclear iraní.
Más allá de la cancelación a último momento del viaje de Ahmadinejad a Brasil, lo cierto es que Irán ha fortalecido su presencia en América Latina en los últimos 3 años, tanto a nivel político-ideológico, como en el plano comercial.
Aunque la solución de dos Estados fue respaldada por muchos israelíes de izquierda y de centro, hoy parece una opción inviable para la mayoría de los ciudadanos.
El éxito del plan de Obama de retirar finalmente las tropas de Irak dependerá de su capacidad para negociar con Irán y su aliado Siria la estabilización del país árabe tras la salida militar. La decisión es de alto riesgo, pero muy valiente.








