
Es evidente que la OCS persigue trascender en la pugna entre potencias por los recursos centro-asiáticos, y, de paso, blindar la presencia occidental en la zona. Frente a tales dilemas evolutivos, sólo cabe recapacitar, dice la autora, sobre nuestra dependencia de las fuentes de energía en recónditos lugares, donde litigarlas implica un alto precio para la seguridad.
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por Alberto Priego - Rusia refuerza su posición en el mercado energético
por Gracia Abad

















