El bilateralismo se ha ido imponiendo en el seno del Mercosur, con la existencia de dos países de clase A (Argentina y Brasil) que deciden, y dos países clase B (Uruguay y Paraguay) que acatan órdenes de los primeros. Según el autor, los integrantes del bloque deberían mirar hacia la Unión Europea y repasar su camino, basado en la solidaridad, hacia la integración, pues sólo así se alcanzará la solidez necesaria para obtener resultados positivos a largo plazo.
- Cómo superar la crisis del Mercosur
por Luciano Anzelini





Los populismos tienden a engrosar el grupo de las democracias no liberales contemporáneas. No es extraño que desde un liderazgo único de carácter caudillista que dice ejercerse en nombre del pueblo y para el pueblo, se supriman o disminuyan considerablemente derechos y libertades políticas, como la libertad de prensa, la libertad de expresión, el pluripartidismo, el control de los procesos electorales, señala el autor. 
La presidencia de Cristina Fernández tendrá que dar cuenta de una de sus principales promesas de campaña: enfrentar las presiones inflacionarias sin el recurso a las recetas ortodoxas que aconsejan enfriar la economía. Para ello deberá resolver por lo menos dos desafíos: mejorar la distribución y atraer más inversiones al país. En cuanto al sistema de partidos, lo previsible será la conformación de un esquema bipolar entre una coalición de centroizquierda y otra de centroderecha. 







