Latinoamérica como modelo para el mundo musulmán

Por Martín Varsavsky, 18 de enero de 2011

Primero sugiero leer este artículo en El Pais en el que EL HOUSSINE MAJDOUB comentarista marroquí culpa a “el papel repugnante de occidente” de los males magrebíes. Antes de seguir aclaro que occidente somos nosotros. Sí, en España también seríamos repugnantes. Pero pensemos en Latinoamérica, región que se suponía controlada por USA y la UE pero donde los Hugo Chavez, Evo Morales y el mismo Fidel Castro “no se callan” y siguen ahí haciendo políticas frecuentemente anti occidentales. Si Latinoamérica estando al lado de USA pudo conseguir “liberarse” de los “repugnantes”, los países árabes también pueden levantarse contra la influencia de USA y EU sin dificultades. Pero el problema clave es que el enemigo no somos nosotros (escribo desde España, soy argentino/español). Al enemigo lo tienen adentro en su propios líderes musulmanes, gente verdaderamente “repugnante” con quien Occidente trata porque no les queda otra. Esto se ve muy bien en lo que dicen los cables de Wikileaks sobre Ben Ali: “Tunisia is a police state, with little freedom of expression or association, and serious human rights problems”. Esto dicho por los propios empleados del gobierno de Estados Unidos en modo confidencial. Ellos mismos estaban indignados.

La solución en todo el mundo en vías de desarrollo pasa por tener líderes nacionales honestos y que defiendan los intereses de su país. En lograr que verdaderos patriotas sean electos presidentes. Líderes que no se dedican a acusar a otros como los árabes o Castro y Chavez, sino que se enfocan en los problemas de su gente, como hizo tan bien Lula en Brasil. Además, para los musulmanes, atacar a Occidente no tiene sentido, ya que su riqueza viene de la energía que nos venden a nosotros, sí, a nosotros los “repugnantes”. Para sacar a un país árabe adelante hay que saber tratar con Europa y USA. Los líderes musulmanes no saben, y se refugian en el nacionalismo y el fanatismo. Es así que hoy en día cualquier líder latinoamericano es más democrático y justo que los musulmanes, inclusive Venezuela. Hugo Chavez será dictatorial pero las mujeres conducen coches en Venezuela. En países como los Emiratos Arabes la violencia doméstica es legal, es decir pegarle a la esposa es legal. Venezuela es Suiza comparada con Arabia Saudita. En Venezuela los homosexuales y las mujeres tienen sus derechos.

El verdadero desafío del mundo musulmán es que los propios ciudadanos dejen de tener gobiernos que los maltraten y roben. No deben su falta de líderes honestos a la actitud de occidente, no somos nosotros que elegimos sus dictadores. Es más, si hay algo que Occidente hizo, pero mal, es tratar de derribar a los peores como Saddam Hussein y los talibanes. Pero esto se hizo de una forma torpe con mucho gasto militar y humano, desde afuera y con poco éxito y sin duda mucha injusticia. Esa no es la manera.

Ahora los tunecinos finalmente se rebelaron por cuenta propia y están enseñando por dónde van los tiros. Pero aún los demás dictadores que comenta El Houssine Majdoub en el resto de su artículo, con lo que si estoy de acuerdo, están en el poder. Esos líderes son unos verdaderos genios para explotar a su pueblo y luego venderles que ellos los defienden de nosotros los occidentales, de Israel y de no sé qué otros fantasmas que poco afectan la vida magrebí. En Latinoamérica tuvimos de esos dictadores, nuestros Qadafis, gente como Galtieri en Argentina, que matando a su pueblo atacaron las Malvinas para crear una buena distracción nacionalista. También Pinochet y otros militares. Pero por suerte nos los sacamos de encima sin violencia y lo mismo pueden hacer los magrebíes. No fue occidente quien recibió a Ben Ali, sino otra dictadura musulmana, la de Arabia Saudita. La alianza entre dictadores musulmanes es potente y son los musulmanes que la tienen que romper.

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Lo que la diplomacia de EE.UU. puede aprender de Túnez

Por Martín Varsavsky, 17 de enero de 2011

Protestas contra TúnezComo digo en mi artículo publicado el pasado fin de semana en el Huffington Post, a pesar de la represión y las decenas de fallecidos en los enfrentamientos durante el último mes en Túnez, me alegra el inesperado final de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, llevado a cabo por los propios ciudadanos.

Nuestra fundación Safe Democracy fue co-organizadora de la Cumbre Internacional sobre Terrorismo, Democracia y Seguridad en marzo de 2005 y organizadora del Atocha Workshop 11-M, en las que se trataban temas relacionados con los países árabes/musulmanes. Además del propio Túnez, también he visitado Siria, Líbano, Marruecos, Egipto y algunos territorios palestinos y he estado en contacto con muchos gobiernos de países musulmanes. La mayoría de estos países tienen jefes de Estado vitalicios, y es bueno ver cómo por primera vez un dictador corrupto que llevaba en el poder desde 1987, se ha visto obligado a abandonar su puesto no por una intervención del ejército estadounidense/europeo sino por una rebelión popular. Y, como este artículo explica, fueron de gran ayuda los documentos de los diplomáticos de EEUU y de Wikileaks, quienes revelaron detalles de lo que muchos ciudadanos tunecinos ya denunciaban: la corrupción y los abusos del Gobierno de Ben Ali. Se nos presenta entonces una clara paradoja. EEUU y EU gastan miles de millones de dólares y sacrifican cientos de miles de vidas humanas en enormes intervenciones militares en Iraq y Afganistán, las cuales tienen muy poco éxito en establecer cambios positivos para la población. Y sin embargo, diplomáticos estadounidenses que narran la historia detallada de la corrupción en el régimen tunecino, un grupo de periodistas de Wikileaks y la colaboración del soldado Bradley Manning, combinados con la furia de un pueblo estafado y activo en redes sociales y teléfonos móviles, resultan ser una mayor aportación a estos cambios que una década de intervención militar en el mundo musulmán. Por supuesto que la situación en Iraq, Afganistán y Túnez no es la misma y que el gran mérito lo tienen los propios ciudadanos tunecinos. Pero aún así, como explica este artículo del New York Times, muchos países árabes/musulmanes miran ahora a Túnez y se preguntan por cuánto tiempo podrán ellos aguantar con su propio “Ben Ali”. Sobretodo el cercano Egipto.

Es interesante cómo la combinación de los ciudadanos tunecinos enfurecidos, Wikileaks, diplomáticos americanos, un soldado disidente y los medios sociales causaron el estallido de la rebelión. Seguramente, si hubiera sido Hillary Clinton quien hubiera demostrado a los tunecinos la corrupción de Ben Ali, la revuelta no hubiera tenido tanto éxito. Lo que el mundo occidental no ve es que el cambio es posible, pero que lo máximo que pueden hacer es encender la chispa, no “construir naciones”. Creo que la diplomacia de EE.UU. y Europa debe aprender mucho sobre Túnez y reconsiderar su idea sobre Wikileaks, las redes telefónicas y sociales y el poder de la pura verdad cuando los dictadores pierden el control del mensaje popular.

Recomiendo leer el cable original de Wikileaks sobre Túnez para entender la ira de la población del país.

3 comentarios

Relaciones internacionales sostenibles

Por elvira, 14 de enero de 2011

Apretón de manosPhilip Pettit y Antonio Estella
14/01/2011

Los autores se preguntan (como hacía Mahatma Gandhi), ¿existe hoy en día una civilización occidental? ¿Cómo son las relaciones internacionales hoy en día en esta región? Desde los Tratados de Westfalia, los países de Occidente han dado la impresión de actuar siempre a merced de sus propios intereses, siempre que unos no interfiriesen en los otros. Una justicia global ha sido un ideal perseguido por muchos pensadores, sin embargo no ha llegado a calar en la mentalidad de los políticos. La dominación de unos sobre otros es consecuencia de que esos unos tienen el poder de interferir en ellos. Si no existe esa posibilidad de dominación, entonces podrán desarrollarse las que los autores llaman relaciones internacionales sostenibles. El artículo enumera 10 ideas que van desde el establecimiento de estados cooperativos, eficaces y representativos que tengan su independencia garantizada hasta la creación de instituciones internacionales democráticas, necesarias para asegurar esa independencia así como para ocuparse de asuntos internacionales que no puedan ser tratados de manera individual, como el cambio climático o el modelo económico global.

Philip Pettit es profesor de la Universidad de Princeton y Antonio Estella es responsable del Departamento Internacional de la Fundación Ideas.

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El Brasil que deja Lula

Por elvira, 12 de enero de 2011

Alfonso Gómez Méndez
12/01/2011

No se puede discutir el enorme crecimiento de Brasil en los últimos 16 años, no solo en materia económica, sino también en los aspectos sociales con una disminución de la pobreza y una sólida democracia, bajo el mandato del ya ex-presidente Lula Da Silva. Éste, en su camino hacia la presidencia, se mantuvo fiel a sus principios, arraigados en el sindicalismo, y constituyó un partido sólido. Lo mismo hizo ya en el Gobierno, donde nunca abandonó su misión de lucha contra la pobreza dentro de una economía de mercado, meta que alcanzó sacando a 28 millones de personas de la pobreza. Pero no antepuso la economía de mercado a los intereses de los ciudadanos más desfavorecidos, sino que estos, al verse con más capital, se volvieron consumidores, lo que impulsó la economía y la creación de trabajo. Y ante todo, Lula se limitó a gobernar, dejando de lado cualquier reforma de leyes o de la propia constitución, algo que parece ser la tónica del gobierno de Colombia. Este país, sostiene el autor, podría seguir los pasos de Brasil si se aplicaran “dos o tres artículos de la Constitución vigente”. Brasil seguirá su rumbo como líder de la región con Dilma Rousseff, y ya es hora de que países como Colombia tomen ejemplo.

Alfonso Gómez Méndez, político y jurista, fue Fiscal General de Colombia y es columnista del periódico colombiano El Tiempo.

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El dilema estadounidense, 2011

Por elvira, 11 de enero de 2011

Barack ObamaGabriel Jackson
11/01/2011

Uno de los grandes obstáculos de Estados Unidos es la presencia del racismo en el país, aunque muchos lo nieguen. Ésto tiene una consecuencia directa: que el propio presidente ha de medir su actitud para intentar, poco a poco, que la idea de un presidente negro cale en la mente de todos y que sea aceptada. Los grandes presidentes estadounidenses sufrieron todos los enfados de las multitudes que no querían sus reformas, y que se negaban a ayudar a las clases desfavorecidas. Aún así, esos presidentes tenían de su lado el color de su piel, algo que Obama tiene en su contra. El presidente no ha cumplido con las expectativas puestas en él, pero es posible que sea por culpa de sus asesores, quienes quieren que presente una imagen conciliadora y que esté dispuesto a hacer “concesiones” que un presidente blanco no tendría que hacer.

Gabriel Jackson es historiador estadounidense

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Se necesitan reformas sociales

Por elvira, 11 de enero de 2011

Daniel Arroyo
11/01/10

A pesar del crecimiento y la mejora en la distribución de la riqueza durante la última década en América Latina, este continente sigue siendo uno de los más desiguales. Uno de los principales problemas es la gran cantidad de pobres en los centro urbanos, algo que las políticas sociales podrían mejorar con infraestructuras básicas, la integración de los jóvenes a la educación y al mercado laboral y una mayor intervención policial. Asimismo, hay que disminuir la diferencia entre las necesidades sociales y la lentitud de la burocracia, creando un nuevo sistema administrativo para la política social. El crecimiento económico ayudará a la concesión de microcréditos, los cuales aumentan la productividad además del capital. También deben de fomentarse la creación de fondos e instituciones locales para descentralizar los poderes de los estados nacionales, que hoy en día se ven demasiado concentrados. Tras la crisis económica, el autor ve la recuperación de Latino América como una oportunidad para implantar un modelo económico que mejore también la situación social del continente.

Daniel Arroyo fue viceministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires.

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Miedos

Por elvira, 10 de enero de 2011

Enrique Gil Calvo
10/01/11

El clima de pesimismo con el que empezamos este nuevo año, que se teme que sea aún peor que el anterior, no parece corresponderse con la realidad. El 2010 no fue el peor año de la crisis, pues el paro creció mucho menos que los años anteriores, y parece que lo peor de la crisis ya ha pasado y de aquí solo podemos mejorar. Sin embargo, datos como la última encuesta del CIS nos demuestran que sigue habiendo un intenso temor en el colectivo de nuestra sociedad. Cabe culpar a los periodistas de querer implantar este clima para tener así más noticias (malas noticias), aunque estos solo retransmiten, no inventan. Otra explicación puede ser que son los mercados financieros y los especuladores quienes se beneficiarían de otro año nefasto, tras la mayor crisis del euro desde su existencia. Pero junto a estos, dice Gil Calvo, se encuentra el apoyo de la derecha política y mediática, empeñada en crear una imagen de Zapatero como causante de la crisis y presentarse como la única opción para atraer a los mercados financieros. Surge entonces la pregunta de qué hará Zapatero, si agotará su mandato o anticipará elecciones, si seguirá al frente del Gobierno o nombrará a un sucesor (presumiblemente Rubalcaba), si podrá llevar a cabo las reformas, etc. Por tanto, el temor del 2011 parece estar relacionado con qué hará Zapatero, pero el autor se pregunta si es de verdad tan temible el presidente como nos quieren hacer creer.

Enrique Gil Calvo es profesor de sociología de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador de El País.

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México: ¿el Reino Unido de América Latina?

Por elvira, 7 de enero de 2011

Aldo Flores Quiroga
07/01/11

En Europa, el Reino Unido ha actuado tradicionalmente como contrapeso a las acciones de Francia y Alemania sobre el continente. Su comportamiento, ya sea por sí sola o a petición de otros países europeos, ha sido usualmente más próximo a los ideales de los Estados Unidos, con quien mantiene una relación “especial”. De la misma manera, México se presenta como el Reino Unido americano, contrarrestando la creciente influencia de países como Brasil, cuya basta extensión y demografía desafía con tomar el control político y económico de la zona,  o Venezuela, con un potencial petrolífero que puede darle el poder para orientar los acontecimientos hacia sus propios intereses. Además, México propone un modelo de integración económica más próximo al Norteamericano que al europeo, basado en el intercambio de bienes y servicios, que está llamando la atención de los países latinoamericanos menos poderosos para limitar la influencia de Brasil. El autor se pregunta cómo sería Europa o América Latina sin Reino Unido y México, respectivamente. La respuesta es una Europa más alemanizada o afrancesada y un América Latina más brasileña o estadounidense. Sin embargo, para que México se presente como verdadero contrapeso latinoamericano hace falta que su política interna y economía le permitan aprovechar su potencial y su tamaño.

Aldo Flores Quiroga  es Director General de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Energía.

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Derechos humanos: la reforma necesaria

Por elvira, 24 de diciembre de 2010

Rubén Moreira Valdez
24/12/10

Ante el grave retroceso de los derechos humanos en México, la Comisión Nacional en esta materia (CNDH) ha hecho mucho para cambiar esta situación. Sin embargo, el modelo que llevaba a cabo no resultó demasiado exitoso, en gran parte debido a la poca colaboración de las autoridades mexicanas con la CNDH, por lo que una reforma se veía indispensable para llegar a una sociedad futura que respete los derechos de los ciudadanos. La reforma llevada a cabo por el Legislativo Federal da un paso enorme incluyendo el concepto de los Derechos Humanos en la Constitución y aumenta las competencias de los organismos internacionales de los que México forma parte. Se refuerza también la autoridad del CNDH y se penalizará a los organismos que se nieguen a entregarle los informes requeridos por la Comisión. El autor agradece a varios cargos políticos su voluntad y compromiso en llevar a cabo estas importantes reformas. Son precisamente los gobernadores y otros cargos políticos los que se deben ocupar de consolidar el respeto a los derechos humanos en sus actividades para construir una sociedad justa y equitativa.

Rubén Moreira Valdez es un político mexicano, diputado federal desde 2009.

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