Estados Unidos: Sangre y fuego

Por elvira, 21 de enero de 2011

Martin Luther KingAntonio Navalón
21/01/2011

Estados Unidos es un país violento en sus raíces, argumenta el auto, y como prueba recuerda que la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense recoge el derecho a poseer armas. También sirven como prueba los tiroteos como el del Instituto de Columbine en 1999, la masacre de Virginia Tech en el 2007, o la de la Universiad de Texas en 1966. También abundan los personajes públicos asesinados con un tiro en la cabeza y a la vista de todo el mundo: Martin Luther King, Abraham Lincoln, y Gabrielle Griffords, la víctima más reciente de estos sucesos. Todas estas personas no solamente han muerto a manos de las personas que dispararon las armas, sino a manos de una situación desesperada y de un clima de tensión y frustación. La política estadunidense, en la que vada vez se aprecian más extremismos, está poniendo dianas en la cabeza de sus representantes. Hay que dejar el odio de lado, ya que es un peligro para todos.

Antonio Navalón es escritor y periodista, autor del libro “Paren el mundo que me quiero enterar”

Enlace a la fuente original en inglés

danos tu opinión

El imperio de la caducidad

Por elvira, 20 de enero de 2011

Karin Ebensperger
20/01/2011

En esta sociedad de la información en la que todo fluye, caracterizada por el constante progreso, parece que no existe un sistema fijo y coherente. Internet está alterando las tradiciones y la vida de la sociedad sin que casi nos percatemos. Con la rapidez con la que se suceden las noticias y la abundancia de información, nada perdura lo suficiente como para crear unas costumbres. Se mira más cómo y con qué convicción se transmite un mensaje que su propio contenido. La parte positiva es que las nuevas generaciones cuestionan el cinismo y a aquellos que abusan del poder. Se limitan actuar, aunque estas acciones son muchas veces causadas por una información corta y una actitud impulsiva. El 2011 se presenta en busca de un nuevo modelo, en el que no valen ya las grandes verdades y todo cambio parece ser efímero.

Karin Ebensperger es periodista, máster en ciencia política y analista internacional. También es columnista del diario chilero El Mercurio.

Enlace a la fuente original.

1 comentario

Abrazos y codazos

Por elvira, 20 de enero de 2011

Lluís Bassets
20/01/2011

Poco podemos predecir de cómo se desarrollará el siglo XXI, pero lo que está claro, dice Bassets, es que estará determinado por las relaciones entre las dos grandes potencias mundiales ahora mismo: China y EE.UU. Las especulaciones por lo que puede ocurrir entre ambos países son muchas, pero la realidad es que no hay referencias a las que atenerse. El caso de China, su rápido ascenso, no se ha dado nunca a lo largo de toda la historia. Aunque asegura que su expansión será pacífica, esto no acaba de convencer a los demás países asiáticos. La de EE.UU. también lo era en un principio y luego se convirtió en la mayor superpotencia militar. Al contrario que la Unión Soviética, el capitalismo chino abandona toda ideología en sus movimientos económicos internacionales y se guía tan solo por sus intereses. La visita del presidente Hu Jintao a EE.UU. ha dado lugar a importantes declaraciones de miembros de la política estadounidense, que fomentan un orden mundial pacífico y comentan sobre el desarrollo militar y la escena económica para las empresas internacio.nales en el país asiático. Toma una posición especial el respeto de los derechos humanos, que EE.UU. reclama a China, aunque hay quien exige también a los norteamericanos “predicar con el ejemplo” y eliminar por su parte la tortura y la censura, así como crear un sistema público de sanidad. No solo serán las grandes empresas quienes deben tomar parte en las relaciones entre ambas potencias, sino también los defensores de los derechos humanos.

Lluís Bassets es periodista y director adjunto de EL PAÍS. Se ocupa de las páginas y artículos de Opinión. Escribe una columna semanal sobre temas de política internacional.

Enlace a la fuente original.

danos tu opinión

Los desafíos del cambio climático

Por elvira, 20 de enero de 2011

Claudio J. Lutzky
20/01/2011

El autor recuerda la reciente Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en la que hubo un ligero avance, sobre todo al firmar todos los países (excepto Bolivia) el acuerdo que establece los objetivos para los próximos años. El papel de Argentina en cuanto al calentamiento global es importante, pues el país cuenta con un enorme potencial para las energías renovables, y sin embargo, hay muy pocos proyectos para reducir las emisiones de gases invernadero. El autor propone una serie de acciones que Argentina debe seguir para reducir el impacto del cambio climático, por el cual muchas zonas del país ya se empiezan a ver afectadas. El primer cambio supondría crear  una atmósfera favorable para las empresas de energías renovables y una política pública que se adapte al cambio climático. Estas política incluirán marcos para fomentar la separación de residuos urbanos, mecanismos para que la ganadería capture el metano de los residuos animales, acercarse a una mayor eficiencia energética o acciones contra la deforestación. Argentina no debe dejar de aprovechar su gran cantidad de recursos.

Claudio J. Lutzky es abogado asesor de empresas.

Enlace a la fuente original.

danos tu opinión

El señor Hu va a Washington

Por elvira, 20 de enero de 2011

Obama y Hu JintaoChris Patten
19/01/2001

Patten hace un repaso a la visita del presidente chino Hu Jintao a Estados Unidos, y lo que puede significar la relación entre estas dos grandes potencias para el resto del mundo. China es ya demasiado grande y demasiado fuerte para ser ignorada, pero deberá llevar cuidado a la hora de tomar decisiones para no importunar a nadie. La relación entre Estados Unidos y China será el compromiso bilateral más significativo en el camino que determinará hacia dónde avanza el siglo XXI.

Chris Patten fue último gobernador británico en Hong Kong y ex Comisionado para Asuntos Exteriores de la Unión Europea. Actualmente es canciller de la Universidad de Oxford.

Enlace a la fuente original

danos tu opinión

La revuelta del pan (tunecina)

Por elvira, 19 de enero de 2011

Conflicto TúnezM. Á. Bastenier
19/01/2011

El autor opina que el conflicto tunecino empezó mucho antes de las sublevaciones, alrededor de 1991, cuando en Túnez empezó una guerra civil y anti-integrista al mismo tiempo y Ben Ali se esforzaba más en agradar a Occidente que en cuidar del pueblo tunecino. Otro de los principales problemas es la alianza entre dictadores, ya que Túnez está prácticamente rodeada de dictaduras, siendo Marruecos el único país que está – más o menos – al abrigo de la conmoción. El autor argumenta que aunque no sea posible que las democracias de éstos países sean iguales a las nuestras, sí deberían tener una serie de puntos en común y que actualmente están ausentes en todas esas naciones.

Miguel Ángel Bastenier es columnista y editorialista del diario español El País.

Enlace a la fuente original

danos tu opinión

La realidad indócil de América Latina

Por elvira, 18 de enero de 2011

Sergio Ramirez
18/01/2011

El 2011 será, como ya viene siendo usual en esta década, año de conmemoraciones del bicentenario de la independencia de algunos países de América Latina. Los procesos de independencia tomaron el modelo del nacimiento de EEUU y de Francia, pero sin embargo cayeron en una permanente contradicción. Se quiso igualar la nación ideal descrita en la Constitución a la real, y esto conllevó la creación de una sociedad dividida en capas sociales y las palabras que definían a esta nación ideal han quedado vacías de significado o éste ha cambiado. La comparación con El Quijote que el autor utiliza sirve para concluir que aún queda tiempo y esfuerzo para llegar a los ideales con los que se forjó la independencia: que las leyes estén por encima de quien esté en el poder.

Sergio Ramirez es un escritor, abogado, periodista y político nicaragüense.

Enlace a la fuente original.

danos tu opinión

Latinoamérica como modelo para el mundo musulmán

Por Martín Varsavsky, 18 de enero de 2011

Primero sugiero leer este artículo en El Pais en el que EL HOUSSINE MAJDOUB comentarista marroquí culpa a “el papel repugnante de occidente” de los males magrebíes. Antes de seguir aclaro que occidente somos nosotros. Sí, en España también seríamos repugnantes. Pero pensemos en Latinoamérica, región que se suponía controlada por USA y la UE pero donde los Hugo Chavez, Evo Morales y el mismo Fidel Castro “no se callan” y siguen ahí haciendo políticas frecuentemente anti occidentales. Si Latinoamérica estando al lado de USA pudo conseguir “liberarse” de los “repugnantes”, los países árabes también pueden levantarse contra la influencia de USA y EU sin dificultades. Pero el problema clave es que el enemigo no somos nosotros (escribo desde España, soy argentino/español). Al enemigo lo tienen adentro en su propios líderes musulmanes, gente verdaderamente “repugnante” con quien Occidente trata porque no les queda otra. Esto se ve muy bien en lo que dicen los cables de Wikileaks sobre Ben Ali: “Tunisia is a police state, with little freedom of expression or association, and serious human rights problems”. Esto dicho por los propios empleados del gobierno de Estados Unidos en modo confidencial. Ellos mismos estaban indignados.

La solución en todo el mundo en vías de desarrollo pasa por tener líderes nacionales honestos y que defiendan los intereses de su país. En lograr que verdaderos patriotas sean electos presidentes. Líderes que no se dedican a acusar a otros como los árabes o Castro y Chavez, sino que se enfocan en los problemas de su gente, como hizo tan bien Lula en Brasil. Además, para los musulmanes, atacar a Occidente no tiene sentido, ya que su riqueza viene de la energía que nos venden a nosotros, sí, a nosotros los “repugnantes”. Para sacar a un país árabe adelante hay que saber tratar con Europa y USA. Los líderes musulmanes no saben, y se refugian en el nacionalismo y el fanatismo. Es así que hoy en día cualquier líder latinoamericano es más democrático y justo que los musulmanes, inclusive Venezuela. Hugo Chavez será dictatorial pero las mujeres conducen coches en Venezuela. En países como los Emiratos Arabes la violencia doméstica es legal, es decir pegarle a la esposa es legal. Venezuela es Suiza comparada con Arabia Saudita. En Venezuela los homosexuales y las mujeres tienen sus derechos.

El verdadero desafío del mundo musulmán es que los propios ciudadanos dejen de tener gobiernos que los maltraten y roben. No deben su falta de líderes honestos a la actitud de occidente, no somos nosotros que elegimos sus dictadores. Es más, si hay algo que Occidente hizo, pero mal, es tratar de derribar a los peores como Saddam Hussein y los talibanes. Pero esto se hizo de una forma torpe con mucho gasto militar y humano, desde afuera y con poco éxito y sin duda mucha injusticia. Esa no es la manera.

Ahora los tunecinos finalmente se rebelaron por cuenta propia y están enseñando por dónde van los tiros. Pero aún los demás dictadores que comenta El Houssine Majdoub en el resto de su artículo, con lo que si estoy de acuerdo, están en el poder. Esos líderes son unos verdaderos genios para explotar a su pueblo y luego venderles que ellos los defienden de nosotros los occidentales, de Israel y de no sé qué otros fantasmas que poco afectan la vida magrebí. En Latinoamérica tuvimos de esos dictadores, nuestros Qadafis, gente como Galtieri en Argentina, que matando a su pueblo atacaron las Malvinas para crear una buena distracción nacionalista. También Pinochet y otros militares. Pero por suerte nos los sacamos de encima sin violencia y lo mismo pueden hacer los magrebíes. No fue occidente quien recibió a Ben Ali, sino otra dictadura musulmana, la de Arabia Saudita. La alianza entre dictadores musulmanes es potente y son los musulmanes que la tienen que romper.

danos tu opinión

Lo que la diplomacia de EE.UU. puede aprender de Túnez

Por Martín Varsavsky, 17 de enero de 2011

Protestas contra TúnezComo digo en mi artículo publicado el pasado fin de semana en el Huffington Post, a pesar de la represión y las decenas de fallecidos en los enfrentamientos durante el último mes en Túnez, me alegra el inesperado final de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali, llevado a cabo por los propios ciudadanos.

Nuestra fundación Safe Democracy fue co-organizadora de la Cumbre Internacional sobre Terrorismo, Democracia y Seguridad en marzo de 2005 y organizadora del Atocha Workshop 11-M, en las que se trataban temas relacionados con los países árabes/musulmanes. Además del propio Túnez, también he visitado Siria, Líbano, Marruecos, Egipto y algunos territorios palestinos y he estado en contacto con muchos gobiernos de países musulmanes. La mayoría de estos países tienen jefes de Estado vitalicios, y es bueno ver cómo por primera vez un dictador corrupto que llevaba en el poder desde 1987, se ha visto obligado a abandonar su puesto no por una intervención del ejército estadounidense/europeo sino por una rebelión popular. Y, como este artículo explica, fueron de gran ayuda los documentos de los diplomáticos de EEUU y de Wikileaks, quienes revelaron detalles de lo que muchos ciudadanos tunecinos ya denunciaban: la corrupción y los abusos del Gobierno de Ben Ali. Se nos presenta entonces una clara paradoja. EEUU y EU gastan miles de millones de dólares y sacrifican cientos de miles de vidas humanas en enormes intervenciones militares en Iraq y Afganistán, las cuales tienen muy poco éxito en establecer cambios positivos para la población. Y sin embargo, diplomáticos estadounidenses que narran la historia detallada de la corrupción en el régimen tunecino, un grupo de periodistas de Wikileaks y la colaboración del soldado Bradley Manning, combinados con la furia de un pueblo estafado y activo en redes sociales y teléfonos móviles, resultan ser una mayor aportación a estos cambios que una década de intervención militar en el mundo musulmán. Por supuesto que la situación en Iraq, Afganistán y Túnez no es la misma y que el gran mérito lo tienen los propios ciudadanos tunecinos. Pero aún así, como explica este artículo del New York Times, muchos países árabes/musulmanes miran ahora a Túnez y se preguntan por cuánto tiempo podrán ellos aguantar con su propio “Ben Ali”. Sobretodo el cercano Egipto.

Es interesante cómo la combinación de los ciudadanos tunecinos enfurecidos, Wikileaks, diplomáticos americanos, un soldado disidente y los medios sociales causaron el estallido de la rebelión. Seguramente, si hubiera sido Hillary Clinton quien hubiera demostrado a los tunecinos la corrupción de Ben Ali, la revuelta no hubiera tenido tanto éxito. Lo que el mundo occidental no ve es que el cambio es posible, pero que lo máximo que pueden hacer es encender la chispa, no “construir naciones”. Creo que la diplomacia de EE.UU. y Europa debe aprender mucho sobre Túnez y reconsiderar su idea sobre Wikileaks, las redes telefónicas y sociales y el poder de la pura verdad cuando los dictadores pierden el control del mensaje popular.

Recomiendo leer el cable original de Wikileaks sobre Túnez para entender la ira de la población del país.

3 comentarios