Bernardo Kliksberg analiza los alarmantes efectos de la violencia de género –una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido este mal– y describe el grave cuadro que presenta América Latina, donde las cifras se elevan por encima del 50 por ciento. El autor demuestra por qué existe una fuerte correlación entre pauperización, pobreza y violencia doméstica, y señala hasta qué punto las crisis socioeconómicas y la cultura del machismo han contribuido a que la violencia se propague dentro de las familias.
Basta de machismo
En pleno siglo XXI, un escándalo ético
Cómo combatir el crimen en América Latina
Por qué la educación, la familia y el empleo son esenciales para la seguridad
Bernardo Kliksberg analiza el fenómeno creciente de la criminalidad en América Latina y dice que el enfoque (únicamente) policial y represivo (de mano dura) ha sido ineficiente y contraproducente hasta ahora. Es hora de renovar la lógica del debate sobre la criminalidad y propone algunas soluciones.
Bernardo Kliksberg analiza el papel que las empresas desempeñan actualmente en la sociedad y señala por qué las conductas socialmente responsables reportan nítidos beneficios no sólo a las compañías e instituciones sino a la sociedad en su conjunto. En este sentido, Kliksberg explica cómo se ha fortalecido en muchos países desarrollados una visión exigente de la Responsabilidad Social Empresarial –en un mundo cada vez más desigual, con 3.000 millones de pobres– y revela por qué es imprescindible avanzar hacia empresas que asuman un compromiso más elevado con las grandes problemáticas de la sociedad. Con RSE todos ganan.
Ignacio Muro explica que los medios de comunicación han pasado a ser el centro de la acción política –reemplazando a los partidos tradicionales– y dice que esa pugna por el poder se está dando hoy entre empresarios interesados en la opacidad y ciudadanos deseosos de mayor transparencia. En este sentido, Muro identifica las consecuencias de dos tendencias: por un lado los grupos mediáticos abarcan cada vez más sectores y por otro las grandes empresas tienen gran interés en vincularse con los medios. ¿Qué significa esto para la exactitud periodística? ¿Y para la objetividad y la transparencia social? ¿Cuáles son las implicaciones para la democracia? He aquí algunas respuestas.
Ignacio Muro cree que un verdadero progreso se está produciendo en empresas, gobiernos, medios de comunicación y otros espacios de poder al avanzar con fuerza la idea de transparencia. Muro B. dice que es importante debatir sobre los medios y los grandes grupos mediáticos, sobre el rol del periodismo, sobre la Responsabilidad Social Empresarial y la información (privilegiada) como poder, y afirma que el propósito debe ser claro: desarrollar al máximo esas energías positivas que empujan hacia la transparencia social en un mundo que debe volcarse al multipolarismo y a la resolución institucionalizada de los conflictos.
Bernardo Kliksberg vuelve sobre el escándalo de la compañía Enron en Estados Unidos para explicar por qué el tema de la ética en los negocios ha sido convertida en una cuestión central de la agenda pública en el mundo desarrollado y otros países, lo mismo que la conducta de los líderes políticos y directivos públicos. Kliksberg dice que son los propios inversores los que exigen la transparencia total en la conducción corporativa. Sepa por qué crece cada día más la sensación de que sin un comportamiento ético y sin confianza, las bases de nuestro sistema económico tiemblan.
Más ética (empresarial), más desarrollo
Mucho más que una moda
Con una conducta ética por parte de las empresas y corporaciones ganan todos: ellas mismas y la sociedad en su conjunto. Conozca cuáles son los países más avanzados en la materia, cómo las empresas de punta se disputan el liderazgo y sepa a continuación por qué –frente a la creciente presión social de inversores y consumidores– la Responsabilidad Social Empresarial ha ganado la batalla de las ideas en el mundo global de hoy y es mucho más que una moda pasajera.
Setenta por ciento de los 3.000 millones de pobres del planeta (es decir, la mitad de la población mundial) son mujeres y niñas. Dos terceras partes de los analfabetos del mundo son mujeres. Bernardo Kliksberg cree que ha habido importantes avances en la condición de la mujer en los últimos cincuenta años, pero los desafíos pendientes son de gran consideración: las discriminaciones y la exclusión a la mujer, ya han durado demasiado tiempo en el mundo –alerta–, y es hora de erradicarlas entre todos.









