Entre los problemas que más preocupan a Occidente y a Oriente está la cuestión del Islam y la utilización que se está haciendo del mismo. Y que al igual que no existe un Asia monolítico, tampoco hay un Islam homogéneo. En Asia están muy interesados en mostrar cómo el Islam está marcado por la diversidad de formas, significados e implicaciones, dice el autor, que cree que el lejano Oriente tiene mucho que decir y Occidente tiene los medios y mecanismos para que sean escuchados.










