En esta clave deben interpretarse los dos acontecimientos más relevantes de su política exterior reciente: la decisión, en septiembre de 2009, de ofrecer su embajada en Tegucigalpa al derrocado mandatario Manuel Zelaya durante el convulsionado proceso político hondureño. Brasilia marcó, de este modo, un punto de inflexión en su relación con Estados Unidas, potencia a la que durante todo el siglo XX había reconocido como líder indiscutido en la resolución –diplomática o por la fuerza– de los conflictos en América Central y el Caribe.
Brasil: entre la proyección global y el liderazgo regional
Brasil acapara todas las miradas. Analistas internacionales, políticos y periodistas dedican cada vez más espacio a reflexionar sobre el milagro brasileño. En este contexto, la diplomacia presidencial –encarnada por la figura de Lula– trasciende su tradicional esfera de influencia, limitada por décadas a América del Sur.
¿El hombre equivocado?
No falta el suspense en el proceso de designación del sucesor de Hu Jintao. Se esperaba su nombramiento como vicepresidente de la Comisión Militar Central, asociado a la confirmación como virtual heredero, en el pasado septiembre.
Pero no fue así. Se argumentó a posteriori que llegaría después de las celebraciones del sexagésimo aniversario de la fundación de la República, a lo largo del mes de octubre y después de la gira por Europa del llamado al cargo: Xi Jinping. Pero tampoco. Algunos datos confirman que esta dilación puede ser una simple anécdota: Xi fue el único que tomó la palabra en la sesión plenaria de septiembre del Comité Central, lo que vendría a confirmarle como la voz autorizada de la “quinta generación”.
El nacionalismo religioso en Israel: un Estado dentro del Estado
Acerca del congelamiento de la construcción en los territorios ocupados
La polémica decisión del primer ministro Biniamín Netaniahu según la cual se “congela” la construcción en los territorios ocupados por el Estado de Israel por un período de diez meses revivió las constantes demostraciones anti democráticas de los sectores de la derecha nacionalista y religiosa israelí, un sector que históricamente se aprovecha de las cómodas normas que brinda el sistema democrático para determinar reglas propias de juego que beneficien sus propios intereses sectoriales por sobre los intereses del Estado.
¿Por qué crece el voluntariado?
Nuevas experiencias en biología han llevado a una conclusión muy estimulante. Según concluyó Michael Tomasello, codirector del Instituto Max Planck de Antropología evolutiva “los niños son altruistas por naturaleza”. Sus análisis y otros similares de Harvard y otros centros líderes, muestran que los bebes son por naturaleza sociables y cooperativos.
Cuando tienen 18 meses y ven a un adulto de fuera de la familia con sus manos llenas, y necesitando asistencia para abrir una puerta, o recoger algo del piso, ayudan de inmediato. Son comportamientos tempranos previos a la educación de los padres observaron los investigadores. Ella debería tratar de reforzarlos. Recomiendan comunicar a los niños sobre los efectos de sus acciones sobre los otros, y enfatizar la lógica de la cooperación social. Frans de Waal concluye comparando humanos y primates, que “la empatía muestran que las personas resienten las inequidades.
Las lecturas equivocadas de Itamaraty
La política exterior del presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha sido pautada por el esfuerzo consistente de ampliar cada vez más la presencia de Brasil en el mundo.
Como potencia regional emergente ha actuado activamente en la esfera de la diplomacia internacional para poner a Brasil en el centro de estructuras de poder internacional. Incluso, David Rothkopf, analista de la revista Foreign Policy de Estados Unidos, nombró a Celso Amorim como el mejor ministro de asuntos exteriores del mundo por la diplomacia que desarrolla Itamaraty.
Sin embargo, en los últimos tiempos ha cometido algunos desaciertos, en su tradicional y sólida política exterior, que demorarán las aspiraciones de esa potencia regional para convertirse en un actor de primer orden en la geopolítica mundial.
Afganistán: la guerra de Obama
Con el marco solemne de la Academia militar de West Point, el Presidente Barack Obama hizo un discurso muy esperado, uno que puede definir su presidencia: su política y estrategia para Afganistán.
La mayor duda es porqué se demoró tanto, ya que durante toda su campaña dijo una y otra vez que la verdadera guerra para EE.UU. no estaba en Irak , sino que se llevaba a cabo en Afganistán, ya que allí existiría un problema que afectaba realmente a la seguridad nacional del país, además que la guerra se estaba perdiendo.
Obama anunció fundamentalmente dos cosas: el aumento de tropas estadounidenses y de otros países de la NATO, y una fecha de retiro de las tropas, al menos de posiciones de combate. Es indudable que la guerra no la inició Obama, pero a partir de esta fecha deja de ser la guerra de Bush, para transformarse en la de Obama, en el sentido que a él se le va a pasar la cuenta si fracasa, como también se le atribuirá el éxito, si es que triunfa.
¿Necesitamos al periodismo?
El periodismo vive lo que, posiblemente, sea la crisis más importante desde su nacimiento. A pesar del clásico axioma periodístico «perro no come perro», las noticias sobre medios que se cierran o pasan por fuertes apuros económicos son incesantes, en consecuencia, algunos expertos se han apurado en dar por muerto y enterrado el periodismo bajo la avalancha de Internet. Pero hemos de tener presente que no es el periodismo el que está en crisis, sino los medios de comunicación.
Las raíces de esta crisis de los medios se encuentran, sobre todo, en un modelo de negocio que es también, paradójicamente, uno de sus mayores lastres: la publicidad. Las enormes estructuras de esta industria quedan como ballenas, varadas, perdidas y desorientadas en la playa de la sociedad informacional, donde el coste y la organización son mucho menores. En esta tesitura, los mismos directivos que llevaron a los medios hasta el escenario actual, buscan una solución para volver a ganar dinero, sin pensar que la estructura que les soporta es un gigante con pies de barro. ¿Cómo volver lo antes posible a la idílica situación anterior? La conclusión parece clara: «si no hay publicidad por la reducción del consumo, que sean los lectores quienes soporten todo el coste».
Rumania, 20 años después: entre la supervivencia y el declive
Los últimos comicios presidenciales de Rumania, celebrados el 6 de diciembre de 2009 en su segunda vuelta, traen en el escenario político europeo, al país de los Cárpatos, que ingresó en la Unión Europea (UE), en enero de 2007.
Las elecciones llegaron, prácticamente, a la par con el vigésimo aniversario de la caída de la dictadura sanguinaria del régimen de Nicolae Ceausescu, el 22 de diciembre de 1989. Si realizamos una breve radiografía, observamos los escasos cambios producidos, a pesar de la caída del comunismo, y la llegada del capitalismo, difícilmente reconocible en su salvaje versión rumana.
Si nos remontamos a los acontecimientos de hace 20 años, recordaremos que Rumania fue una excepción en el concierto de los países de la Europa del Este, tanto por la crueldad del régimen que duró 25 años, como por la decisión de los que tomaron el poder, de fusilar al dictador, tras un breve juicio, el 25 de diciembre de 1989. Todas estas peculiaridades fueron ampliamente analizadas, y lo ocurrido en aquel sangriento diciembre, dio la vuelta al mundo.
La elección del “Presidente de Europa”: ¿lo hemos hecho bien?
Hace unos días, los 27 países de la Unión Europa eligieron a su primer presidente permanente, el belga Herman Van Rompuy.
El Tratado de Lisboa, que entra en vigor el uno de diciembre y regirá a partir de ahora este bloque político-económico, incluye esta nueva figura con la pretensión de consolidar la estructura institucional de la organización y darla mayor consistencia y continuidad. Es, todavía, un puesto más simbólico que poder real, pero llamada a conceder visibilidad a ese concepto aún extraño para muchos ciudadanos que es la Unión Europea. Un proyecto empujado desde las alturas, lo que ha generado un gran escepticismo en muchos ciudadanos que perciben el ejercicio con distanciamiento e incluso rechazo.









