
En la reunión de la OEA en Santo Domingo pudimos presenciar un triunfo de la diplomacia en América Latina que puso en el banquillo a las guerras y los ataques preventivos. De ahora en adelante, opina el autor, insistir para que se den pasos hacia la desactivación del conflicto en interior de Colombia no es una tarea que pueda quedar solamente en las manos de los colombianos.
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Cristina











