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¿Hermanos revolucionarios?

La alianza entre la izquierda y los ayatolás [1]

Por José Luis Martínez (para Safe Democracy)

José Luis Martínez analiza el fortalecimiento de las relaciones político-militar y económicas entre Venezuela, Irán, Cuba, Bolivia y Ecuador y dice que la alianza representa una búsqueda de aliados para compensar el aislamiento de Teherán en Oriente Medio. Martínez explica por qué crecen los vínculos entre el islamismo chií con los gobiernos radicales de izquierda en América Latina en momentos en que Naciones Unidas, Estados Unidos y la UE condenan al régimen iraní por sus proyectos nucleares.


[2] José Luis Martínez es periodista, editor y analista de política internacional del diario La República de Montevideo. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación y Diplomado en Estudios Europeos y Relaciones Unión Europea, América Latina y el Caribe de la Universidad Miguel de Cervantes de Chile. Asimismo, es graduado en Planificación y Administración de Recursos de Defensa en el CHDS, Universidad Nacional de Defensa de Estados Unidos. Ha publicado varios libros sobre política y conflictos internacionales.

IRÁN SE SUMÓ A UNA ALIANZA ESTRATÉGICA CON BOLIVIA, CUBA, ECUADOR, NICARAGUA y VENEZUELA. Caracas es la gran puerta para la entrada del presidente Mahmud Ahmadineyad a la región. Estos gobiernos de una izquierda más radical, en donde la cristiana Teología de la Liberación tuvo su base, se suman hoy a una estrecha sociedad con el islamismo radical cuando la ONU, Estados Unidos y la Unión Europea sancionaron a Teherán por sus proyectos nucleares y por desconocer al Organismo Internacional de Energía Atómica (AIEA). Un nuevo cártel anti estadounidense, que va más allá del petróleo, se está instalando en América Latina.

Ahmadineyad y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se llaman hermanos y revolucionarios, se han visitado tres veces en el último semestre, han firmado unos 40 documentos de cooperación y establecieron un fondo de 2.000 millones de dólares para proyectos conjuntos.

[3] TEHERÁN Y CARACAS, UNA MISMA GRAN PATRIA
Irán y Venezuela son fundadores de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y reclaman que este grupo recorte su oferta al mercado internacional para apuntalar los precios. Caracas, con La Habana, ha respaldado en el AIEA el derecho iraní a desarrollar su programa nuclear, a contravía de lo dispuesto por el Consejo de Seguridad de la Organización de la ONU.

Teherán y Caracas, se ubican en el cuarto y quinto lugar entre los exportadores de crudo mundiales. Venezuela exporta unos 1,5 millones de barriles diarios de petróleo a Estados Unidos, cifra que representa el 11 por ciento de las importaciones de Washington. El petróleo se ha convertido en una de las importantes armas de los dos países en su enfrentamiento con Estados Unidos.

Chávez proclamó que Irán y Venezuela seguirán actuando como uno solo.
Es tan profunda la relación entre nuestros pueblos, que podemos decir hoy que somos una misma gran patria; en el fondo, una sola revolución, dijo en uno de sus estridentes discursos.

[4] UNIDAD REVOLUCIONARIA
Ahmadineyad, alabó al presidente venezolano, a quien definió como un revolucionario cuyos puntos de vista sobre las cuestiones internacionales, políticas y económicas son cercanos a los de la República Islámica.

En una barriada de Managua junto al presidente sandinista Daniel Ortega, Ahmadineyad proclamó que Irán, Nicaragua, Venezuela y otros países revolucionarios estamos juntos en esta lucha y resistiremos juntos. Si nos unimos, podremos liberarnos de la opresión y de la pobreza.

El sistema del liberalismo ha llegado al final del camino en el mundo, y debemos prepararnos para los cambios, proclamó en Quito el mandatario iraní. En ese marco, el pueblo de Irán se ve a sí mismo junto a las naciones vanguardistas, como Ecuador, recalcó al lado del presidente ecuatoriano Rafael Correa. Rafael Correa le aseguró que en el futuro próximo, la república islámica tendrá un papel privilegiado en la política exterior de Quito, en los campos económico, cultural y comercial, incluido el posible regreso de Ecuador a la OPEP.

[5] MÁS ALLÁ DEL CÁRTEL PETROLERO
También en Quito, el gobernante iraní se reunió con Carlos Lage, uno de los vicepresidentes de Cuba, país que también apoya el derecho de Teherán a desarrollar su programa nuclear, con intercambio de expresiones antiimperialistas y de solidaridad, incluida una petición a Dios de parte del líder islámico por la pronta recuperación de Fidel Castro.

Para el presidente Chávez, los lazos con Irán constituyen una alianza estratégica. Va más allá del cártel petrolero. Forman un eje político-militar contra Estados Unidos y sus enemigos, entre los que incluye a Israel. Es top secret, le respondió Chávez a la CNN, ante la pregunta de ¿hasta dónde está dispuesta Venezuela a ir a favor de Irán en caso de un conflicto armado?. Previamente el presidente venezolano había señalado: Eso no te lo puedo decir. En todo caso estaríamos hablando de planes secretos, igual que Cuba.

En la reunión del G-15 realizada en La Habana, en el marco de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL) Chávez había hablado del tema: Irán está amenazado, dijo. Ya hay planes para invadirlo. Ojalá que no ocurra eso. Si llegara a ocurrir, tú sabes Ahmadineyad que estamos con ustedes en cualquier circunstancia. Estaremos con Irán como estaremos con Cuba. Yo lo he dicho: si Estados Unidos llegara a invadir Cuba correría sangre venezolana.

[6] PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Venezuela, Irán y Cuba actuarán como un eje geopolítico-militar si alguno de los tres países es atacado por Estados Unidos. Y el pacto de defensa mutua que existe entre Irán y Siria incorpora a este último gobierno al compromiso intercontinental.

¿Por qué esta presencia en América Latina justo cuando Occidente adopta sanciones contra Teherán? Es una búsqueda de aliados para compensar el relativo aislamiento de Irán en el propio Oriente Medio. Incluso Arabia Saudí, más bien discreta en política exterior, ha advertido a Washington que, si no se frena la influencia chií-iraní sobre Irak, Riad se verá forzada a respaldar de algún modo la insurgencia suní en el país mesopotámico, desangrado por la virtual guerra civil entre sus comunidades chií y suní tras la invasión de Estados Unidos.

Ahmadineyad no tiene un respaldo tan vasto dentro del propio Irán, según muestran los últimos comicios locales y las elecciones de ayatolás, y por eso busca una proyección internacional en el Sur en desarrollo, para lo cual le viene como anillo al dedo la coincidencia, por propósitos similares, del gobierno de Chávez. El presidente iraní fue criticado por la prensa y los diputados de su país por su viaje a América Latina. ¿Cree usted realmente que personas como Chávez, Correa y Ortega pueden ser aliados estratégicos de Irán?, se pregunta el diario reformista Etemad Melli. Estos amigos de izquierda son buenos para charlas de café, pero no para determinar nuestras prioridades en seguridad, política, relaciones internacionales o economía, señaló la publicación.

Mientras Condoleezza Rice, con el informe sobre la cuestión nuclear en la mano, lleva a cabo consultas con los países árabes y musulmanes vecinos de Irán, el presidente canta la victoria del socialismo en América Latina al lado de los hijos espirituales de Simón Bolívar y de los amigos de Fidel Castro, escribió el diario iraní.

Sin embargo, el régimen iraní y su política encontraron aliados. La izquierda radical apoya a los ayatolás.

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