Nadie ignora que un factor clave en la brecha entre los países pobres y los ricos es la inversión en ciencia y tecnología. Pese a que prácticamente todos los países de América Latina han formulado sus respectivos planes de desarrollo, es necesaria y urgente la implementación de un plan regional que apoye progresos de interés común.
«Pese a que las economías de los países en desarrollo, en general, están creciendo a tasas más elevadas que las de los países desarrollados, las desigualdades absolutas entre países pobres y ricos continúan en alza»
De acuerdo a informes de Naciones Unidas, si comparamos al ciudadano medio de países del extremo más pobre con el de países más ricos, la brecha es gigantesca y está aumentando: a comienzos de los noventa un norteamericano medio era casi cuarenta veces más rico que un tanzano medio; hoy lo es más de sesenta veces.
EVOLUCIÓN DE LA ECONOMÍA
América Latina pareciera exhibir una situación menos dramática, que, sin embargo, no es menos precaria, insuficiente y deficitaria. Si examinamos la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) en la década 1996-2005, sólo en 1997, 2004 y 2005 superó la barrera del 4 por ciento, incluso en 1999 y 2001 éste fue literalmente nulo. El año 2002, particularmente, el producto fue negativo. Durante los últimos cinco años (2003-2007) la región crece a un promedio del 5 por ciento, lo cual no está nada mal, más bien todo lo contrario, pero es insuficiente para producir verdadero desarrollo.
«Considerando a cada nación por si sola, el nivel de resultados respecto de las aspiraciones contenidas en los planes de ciencia y tecnología, es mínimoEs posible abordar esta situación desde diversas vertientes: el impulso al desarrollo empresarial, el proceso de añadir valor a la producción, políticas laborales y de seguridad social. También desde dimensiones de más largo plazo, aunque también son más estables y sólidas: la educación, el desarrollo científico y tecnológico, creación de conocimiento propio, estímulo a la producción de patentes de invención y modelos industriales.
INVERSIÓN EN CIENCIA Y DESARROLLO
Prácticamente todas las naciones de la región han formulado y escrito sus respectivos planes de desarrollo de ciencia y tecnología. No obstante, al observarlos comparativamente se producen en una tasa francamente marginal.
«Un elemento fundacional de este proceso es la búsqueda de una convergencia concreta entre los países de América Latina»Adicionalmente, y esta vez considerando a cada nación por si sola, el nivel de resultados respecto de las aspiraciones contenidas en los planes de ciencia y tecnología, es aún menor. Esta constatación se hace a la luz del impacto que estas iniciativas deben tener finalmente: incremento de la competitividad nacional, aumento del PIB, mejoría en los índices de Gini. No hay evidencia que permita correlacionar claramente la relación funcional entre causas y resultados.