
La crisis es coyuntural. La culpa fue de los modestos compradores de casas. El problema fue causado por errores técnicos fáciles de corregir. Hay que escuchar a las calificadores de riesgos para que lo ocurrido en Wall Street no suceda en América Latina. Los altos ejecutivos también perdieron, porque sus acciones bajaron. Con cambios menores en el modelo todo se arregla.
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El siglo XXI ha traído un panorama muy distinto al del optimismo feliz de los años noventa del siglo pasado; se trata de una nueva fase de redistribución del poder donde existen ya puntos de posibles conflictos entre las potencias hegemónicas.
En América Latina, la crisis significa reducción de exportaciones, bajada de los precios de los commodities, disminución de las inversión extranjera y caída de las remesas de los inmigrantes. ¿El resultado? 15 millones de pobres más, superando ampliamente los 200 millones de pobres.
El desempleo, las reformas fiscal y sindical, las políticas de inmigración, el respeto a los derechos humanos y civiles… Son algunos de los desafíos internos que afronta Obama. Lo que proponga durante estos meses de transición será clave para el futuro de la economía y la sociedad estadounidense.
La paz y la seguridad internacional, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, el cambio climático, la proliferación de armas y la seguridad alimentaria… son algunos de los retos en los que la Unión Europea podría liderar las solucionesa nivel global.
Livni se negó a jugar bajo las reglas tradicionales de la política israelí, y ha dicho no a vender sus ideales al partido Shas (religioso) para aferrarse al codiciado puesto de premier como lo hicieron tantos políticos que la precedieron. Livni dijo no.








