Son varios los temas relacionados al conflicto entre Israel y los árabes-del cual derivan los problemas entre Israel y los palestinos- que requerirían de sicólogo, más que de un buen historiador, para ser analizados debidamente. Hoy quisiera concentrarme en uno de ellos, pero dando sólo un ejemplo concreto, para ir directo al grano en lo que este espacio permite.
Me refiero a la simplificación exagerada de la noticia, que nutre al espectador simplemente de las imágenes de último momento, confiando en que quien está cómodamente sentado en su salón mirando la pantalla, no necesariamente se ha interiorizado en los procesos y razones de fondo que podrían poner todo en contexto.
La crisis mundial agravó escándalos éticos inadmisibles. Entre ellos: 1. El hambre inexplicable. Con la ola de innovaciones tecnológicas el planeta puede producir alimentos para una población bien superior a la actual, sin embargo uno de cada 6 habitantes tiene hambre.
Este acuerdo, si es que finalmente logra llevarse a cabo, arroja dos resultados paralelos: por un lado la victoria de la presión occidental para evitar que Irán se haga con nueva tecnología, capaz de enriquecer en mayor porcentaje su uranio; y por otro lado, de una victoria diplomática y política de Irán, que lograría –si todo se mantiene según los parámetros de este primer acuerdo- conservar su plan de desarrollo nuclear, a pesar de las presiones con las que cuenta.
Como verán, esta vez comencé por el final. Antes de analizar el por qué de las cosas, ya opté por lo que considero la mejor fórmula para Israel de cara al futuro : retirarse de los territorios en disputa con los palestinos- o la mayoría de ellos- y ver creado allí un estado palestino independiente
Pensamiento y acción son dos facetas esenciales de la condición humana. La inteligencia y la realización de decisiones y proyectos, se conjugan para marcar el lugar singular del hombre en el cosmos. Allí se entronca precisamente la libertad humana.
A pesar de los avances tecnológicos en la limpieza de residuos tóxicos en las últimas décadas y la actuación de las autoridades americanas para controlar la fuga de crudo, no se ha podido parar la expansión de la mancha hacia las costas de los Estados bañados por las aguas del Golfo. Nos encontramos ante una nueva catástrofe ecológica.
En la época de los grandes imperios de la antigüedad, que han merecido páginas ejemplares de un verdadero ejército de historiadores, ensayistas y novelistas, el fuego y el pretorianismo han sido empleados para alcanzar hegemonías planificadas y particulares, mediante el dominio y la opresión de pueblos escuálidamente defendidos, sino simplemente inocentes.








