Numerosos barcos extranjeros, pero especialmente europeos, no sólo han esquilmado las costas de Somalia a través de la pesca ilegal, sino que las han utilizado para deshacerse de desechos peligrosos, tóxicos e incluso nucleares.
- La piratería en Somalia: una visión panafricanista
por Antumi Toasijé - África, la eterna olvidada de Bruselas
por Ferran Requejo
Los conflictos armados no sólo causan devastación humana, también destruyen el medio ambiente. Sin embargo, muy pronto, la ecología podría comenzar, por fin, a formar parte de las prioridades en los procesos de rehabilitación posconflicto.
El
El Tribunal Penal Internacional (TPI) de La Haya acaba de dar un histórico paso al abrir el juicio contra
Entienda por qué este acuerdo, pese a no ser ratificado por actores clave como Estados Unidos, Rusia, Israel o China, es el instrumento internacional más importante en una década en materia humanitaria y de desarme.
El 80 por ciento de las reservas mundiales de Coltán –imprescindible para los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles, o para la industrias aeroespacial y nuclear– están en África y, de éstas, el 80 por ciento está en la República Democrática del Congo.
España ocupa hoy el octavo lugar en la lista de países exportadores de armas. ¿Con qué criterios se han autorizado ventas a determinados países? ¿Hay garantías de que no serán usadas con fines no previstos? El Gobierno español, que apuesta por el multilateralismo y por la resolución pacífica de los conflictos, debería mostrar un compromiso real mejorando el control y la transparencia de las exportaciones de armas, sostiene la autora.
Desde Angola y la República Democrática del Congo a Camboya, pasando por Afganistán o Colombia, un buen número de países han sufrido y sufren graves conflictos por el control de los recursos naturales (petróleo, diamantes, maderas nobles, cacao, cocaína y el opio). Aunque algunos conflictos han finalizado, otros siguen en marcha.
Mientras España se ha sumado recientemente a los países que unilateralmente rechazan la utilización de las bombas racimo, Estados Unidos afirma que continuará utilizándo las mismas. Dos años después de la guerra de Líbano, último conflicto testigo del uso de la lluvia de acero, los explosivos siguen detonando casi cada día.








