Resultados del Encuentro Internacional de Safe Democracy

Por Mbuyi Kabunda, relator

DESAFÍO REGIONAL PLANTEADO

CONCLUSIONES DE LOS EXPERTOS:

…”En África, se deben vincular Democracia, Derechos Humanos y Desarrollo (el trinomio). Es imprescindible insistir más en las causas que en los efectos de los problemas del continente. En la resolución de los problemas africanos, se ha de dar prioridad a sus causas y no a sus efectos, con programas de discriminación positiva (Affirmative Action), poniendo fin a las agresiones históricas, estructurales y simbólicas actuales que explican ampliamente el fracaso del desarrollo en África, junto a las responsabilidades internas (mala gestión y corrupción de los Gobiernos)”…

…”África debe tener su propio modelo de ayuda al desarrollo”…

Rapporteur (relator):
Mbuyi Kabunda, profesor y experto en asuntos africanos y miembro del Instituto Internacional de Derechos Humanos de Estrasburgo.

Moderador:
Abuy Nfubea, periodista y presidente de la Federación Panafricanista de Comunidades Negras de España.

Expertos:
Marta Arias Robles, directora del Departamento Campañas y Estudios de Intermón Oxfam en España. Es licenciada en Derecho y Magíster en Cooperación Internacional. Lleva 10 años vinculada al mundo de la cooperación al Desarrollo. Es autora de varias publicaciones sobre pobreza y cooperación. Coordina actualmente el Informe Anual
sobre la Realidad de la Ayuda
. Es Directora de la Campaña sobre Objetivos del Milenio en Intermón Oxfam y miembro del equipo gestor de esta misma campaña en Oxfam Internacional.

Silvia Escobar, embajadora para los Derechos Humanos de España. Ha sido la primera presidenta de Amnistía Internacional en Madrid y vice presidenta de la Fundación CEAR, Consejo de apoyo a los refugiados. Fue concejala de Madrid y directora de Servicios Sociales de la Cruz Roja.

Ryan C. Napoli, abogado especializado en la defensa de los derechos civiles. Trabaja actualmente en MFY Legal Services en Nueva York, representando a personas y grupos indigentes en una gran variedad de casos que van desde vivienda, derechos civiles, pobreza e inmigración. Aboga, además, por cuestiones de justicia social incluyendo la representación de detenidos después del 11-S. Ha colaborado asimismo con la Fundación Grameen implementando microcréditos en las Américas y redactando propuestas de Ley en Washington.

Jesús Rivillo Torres, sociólogo, fundador y director de INATUR, organización dedicada, desde 1991, al desarrollo local y socio-comunitario, a la cooperación, educación ambiental e implantación de Sistemas de Gestión Integrada.

Julio Maíz Sanz, licenciado en Derecho y Geografía e Historia. Colaborador en diversas revistas, desde hace 14 años, como analista de defensa y de temas militares en general, especialmente aeronáuticos. Ha colaborado en revistas como Avion Revue, Aeronáutica y Astronáutica, Defensa, Soldier, Air Fan, etc.

Isabelle Mauro, directora de Relaciones Institucionales y Asuntos Públicos de la Asociación GSM, con sede en Londres. Es responsable de las campañas de advocacy de GSM, en aquellos asuntos que están vinculados a la industria de la telefonía móvil a nivel global. Tiene un Master en Política Europea de la London School of Economics and Political Science.

Gerardo Shulman, arquitecto y viajero, integrante de la ONG Arquitectos Sin Fronteras, Barcelona. Expatriado en Burkina Fasso y en Mozambique como responsable de la cooperación internacional en colaboración con la Agencia Catalana de cooperación al desarrollo. Ha dedicado una gran parte de los últimos años a realizar extensos viajes por África, Asia y Latinoamérica en los que ha centrado su mirada en el mundo rural y en la arquitectura vernácula.

(SIGUE…):


LOS DONANTES
Quienes donan suelen caracterizarse por el desconocimiento de la cultura y de las realidades africanas, y por pasar por alto la diversidad cultural del continente, erróneamente considerado como un conjunto uniforme y monolítico. Este factor falsea, de entrada, cualquier solución a los problemas que se pretenden resolver. Se debe hablar de África en plural.

LA AYUDA AL DESARROLLO
Este tipo de apoyo ha sido, durante mucho tiempo, ligado o vinculado, y ha obedecido a los intereses comerciales y geoestratégicos de los donantes. Tras recuperarse en la actualidad, después de caer durante el período de la postguerra fría (era de la compasión), la ayuda sirve ahora para otros objetivos que los de la realización de los ODM, tras el 11 de septiembre: la lucha contra el terrorismo, la contención de la inmigración, la financiación del acceso al petróleo y el aislamiento diplomático de los Estados canallas. La ayuda ha cosechado resultados insignificantes en África por causas externas e internas. Es decir, por ser proporcionada de forma inadecuada y a los actores incorrectos: la corrupción de los beneficiarios y el predominio de los intereses comerciales, económicos y geoestratégicos de los donantes. Es preciso trabajar con los africanos, y desde África, en lugar de para los africanos.

PROGRAMAS Y PROYECTOS PARA LA RECUPERACIÓN DE ÁFRICA
Se debe conciliar al Estado con el sector privado, insistiendo en la actuación responsable del segundo, que debe dar prioridad a los temas sociales. La economía mixta es la vía más adecuada para África, y es el Estado quien debe crear el marco jurídico propicio para las actividades del sector privado, así como controlar dichas actividades para la justicia social.

LA AGRICULTURA
En este sector abandonado, que es el futuro de África, se debe romper con el monocultivo (cultivos de exportación), internar el consumo mediante la agricultura racional, luchar contra el proteccionismo del Norte y las consecuencias de la Política Agrícola Común (PAC). Es preciso recalcar también el impacto de la ayuda alimentaria en la destrucción de la producción local, en particular la soberanía y la seguridad alimentarias. Ello supone la capacitación de los africanos para la producción de autoconsumo, junto a la diversificación de las economías. En este aspecto, el NEPAD ha cometido el grave error de insistir en las grandes infraestructuras regionales descuidando la agricultura familiar. En todo este proceso, se ha de evitar la revolución verde, que tiene como consecuencia efectos medioambientales devastadores.

LA RESOLUCIÓN DE LOS CONFLICTOS INTERNOS
Es necesario exigir que se respete el Derecho Internacional Humanitario tanto por parte de las fuerzas gubernamentales como de los señores de la guerra, pues ambas partes se destacan por las violaciones de derechos humanos que han perpetrado a gran escala en situaciones de conflicto. Se debe demandar que haya un control sobre las actividades de empresas multinacionales y poner fin a la exportación de armas hacia el continente. Lo anterior con el fin de no alimentar con armas los focos de guerra en África y así poner fin a la cultura de la impunidad.

INVERSIONES EN ÁFRICA
África, representa el 13 por ciento de la población mundial. Es desconcertante que su gente tan sólo tenga acceso al 2 por ciento de las Inversiones Directas en el Exterior (IDE), pese a tener ventajas comparativas en aspectos como la minería, los hidrocarburos y la agricultura. Se considera que sólo un marco jurídico fiable aunado a la estabilidad política pueden atraer inversores externos; particularmente en cuanto a la creación de bancas de inversiones en países africanos. Se subraya que las inversiones han de dirigirse con prioridad hacia aspectos de desarrollo humano y de fortalecimiento de las instituciones, y no exclusivamente a aspectos monetaristas y mercantilistas. Es decir, encauzar las inversiones hacia lo local o hacia los mercados internos.

EL FOMENTO DEL ESPÍRITU EMPRESARIAL
Se deben proporcionar micro-finanzas a las mujeres y a los jóvenes, que constituyen la mayoría de la población, de tal suerte que puedan hacerse cargo de su propio destino (derecho a la autodeterminación femenina y campesina). Lo anterior se basa en la experiencia asiática, que ha conseguido importantes resultados en cuanto al empoderamiento de las mujeres a partir de los micro-créditos. Mediante ellos se facilita el acceso a la telefonía móvil para que establezcan contactos e intercambien experiencias; se reduce asimismo el alto coste de las comisiones que cobran los intermediarios y las agencias de transferencia de fondos.

LA UNIÓN AFRICANA Y NEPAD
Dos importantes iniciativas africanas para incorporar a África en la globalización y para dar soluciones africanas a los problemas africanos. En ambos casos, estamos lejos de proyectos panafricanistas maximalistas: la UA, aunque suponga un importante avance con relación a la difunta OUA, no es una organización supranacional, sino una organización clásica de cooperación interestatal.

En cuanto a su brazo económico, el NEPAD, se inserta en el marco global de planteamientos neoliberales y del fortalecimiento de las economías rentistas. Su mérito, además de hacer un censo objetivo de los problemas africanos (sus causas externas e internas), consiste en insistir en el apoyo a los proyectos y las infraestructuras regionales. Se debe fortalecer el papel de la UA, y no sólo el de los actores externos, para la resolución de los conflictos africanos (Darfur, Ruanda, Somalia, Costa de Marfil… ). Es decir, se debe alentar la creación de una fuerza africana de paz encabezada por Sudáfrica o por las potencias regionales africanas (un símil de la Fuerza de la SADC –Southern African Development Community– o el ECOMOG –Economic Community of West African States Monitoring Group– de la ECOWAS –Economic Community of West African States–).

Ningún país africano puede resolver en solitario sus problemas económicos y políticos. De ahí la apuesta por el panafricanismo maximalista con la participación de la diáspora de descendencia africana.

RELACIONES CHINA-ÁFRICA
Las relaciones entre África y China tienen aspectos positivos y negativos. Entre los primeros se destacan: la ayuda sin condiciones, la cancelación de la deuda de los países africanos, los préstamos blandos o sin intereses, la construcción de infraestructuras y la participación en las operaciones de mantenimiento de la paz. Entre los impactos negativos se encuentran: la colonización comercial de África, la nula preocupación por los derechos humanos y los principios democráticos (como en Sudán y Zimbabwe) y la asfixia de la industria textil africana. Es decir, el predominio de los intereses económicos, comerciales y políticos de China. Los analistas consideran positivo el contrapeso de China en el sistema internacional para poner fin al unilateralismo y la hegemonía de Estados Unidos.

EL PROBLEMA DEL SIDA
Esta enfermedad está considerada como una amenaza a la paz y la estabilidad internacional. Existe una situación absurda: las medicinas se encuentran en el Norte, mientras que el SIDA constituye en África la primera causa de muerte entre la población junto con el paludismo; sin embrago, África sólo tiene acceso al 5 por ciento de los fondos dedicados a la lucha contra esta enfermedad. Ante esta calamidad, se proponen las siguientes acciones: información, prevención, educación, sensibilización, comunicación, fortalecimiento de los sistemas de salud pública y medicina preventiva, acceso de los africanos a las medicinas y campañas contra las industrias farmacéuticas por la cuestión de las patentes, que tienen como consecuencia la no asistencia a personas en peligro. Es la enfermedad de los pobres y de los económicamente no rentables, por eso no interesa. Es preciso relacionar el tratamiento del problema del SIDA con otros problemas del entorno.

CONCLUSIONES
En definitiva, se impone tanto a nivel global como africano la ruptura con una serie de monopolios: el monopolio tecnológico (el 20 por ciento de la población mundial controla el 80 por ciento de las innovaciones tecnológicas); el monopolio comercial y financiero (la producción en función de las demandas de los mercados del Norte); el monopolio de los recursos naturales (el 20 por ciento de la población mundial con un importante poder adquisitivo consume el 60 por ciento de los recursos mundiales); el monopolio de los medios de comunicación (que difunden mensajes negativos y eurocentristas sobre África, es decir el trato deficiente de África en los medios de comunicación); y el monopolio de las armas de destrucción masiva (utilizadas para la adquisición de las ventajas geopolíticas o geoeconómicas, en particular el acceso a los mares y a los recursos naturales, especialmente al petróleo).

A lo largo del proceso de ayuda y desarrollo, se deben tener siempre presentes las necesidades y aspiraciones de los ciudadanos de a pie, cuya participación es fundamental en la concreción de cualquier proyecto de Estado y desarrollo.

Ante el fracaso de los modelos importados o impuestos, en el marco del neocolonialismo, África debe tener su propio modelo.

Teatro Lara, Madrid, 10 de marzo de 2007