Brasil está recibiendo una lluvia de dólares en inversión extranjera directa y en exportaciones de commodities. Este proceso genera una valorización del Real frente al dólar, hecho que enciende la alarma en los sectores exportadores brasileros. El autor cree que esta contradicción se resuelva generando mayor valor añadido en las exportaciones, incorporando innovaciones tecnológicas y revisando la estructura tributaria y burocrática, la educación, así como la infraestructura en energía y transportes, temas (aún) pendientes para la consolidación económica de Brasil.

(Desde San Pablo) BRASIL DEBATE PÚBLICAMENTE LOS EFECTOS de la valorización de su moneda en los últimos años. El real se ha valorizado con respecto al dólar casi un 50 por ciento (en términos reales) y se sitúa en 1.80 reales por dólar.

La pregunta central para la economía brasilera es: ¿cuál es el impacto de este hecho sobre las exportaciones y el saldo de balance comercial brasileño? ¿Por qué se produjo la valorización?

Las preguntas no están aisladas del contexto de poderes sectoriales donde las industrias exportadoras reclaman para sí, por lo menos, el mantenimiento de la porción del pastel que habían alcanzado hasta el presente momento.

La ley de la oferta y la demanda explica por qué el real se valorizó ante el dólar, pues han llovido dólares en los últimos años en Brasil.

EL CONTEXTO QUE RESPALDA LA VALORIZACIÓN DEL REAL

En realidad, el excedente de las exportaciones sobre las importaciones ha venido creciendo en los últimos años, acumulando sólo en el último quinquenio mas de 200 mil millones de dólares y constituye uno de los principales determinantes en el crecimiento de las reservas internacionales de Brasil, que creció casi cinco veces hasta alcanzar el inédito valor de 160 mil millones de dólares.

“La liquidez internacional, el alto desempeño de la bolsa de valores de Brasil (Bovespa), el diferencial de tipos de interés locales e internacionales han sido otros determinantes para el ingreso de dólares

Factores tales como el crecimiento de mercados externos como los países vecinos de América Latina, China y Estados Unidos, han sido el combustible de la mayor demanda de los bienes que exporta Brasil. A este hecho podemos agregar la mejora sustancial de los precios de los commodities, como cereales y minerales, que han duplicado sus valores y conforman una proporción importante de las exportaciones brasileñas.

La liquidez internacional, el alto desempeño real y esperado de la bolsa de valores de Brasil (Bovespa), el diferencial de tipos de interés locales e internacionales han sido otros determinantes para el ingreso de dólares, reflejando la búsqueda de mayores rentabilidades de los capitales financieros. Inversiones externas directas en activos fijos crecientes también han sido la causa de esta lluvia de dólares. Éste es el escenario que explica la valorización del real.

LUZ AMARILLA PARA LOS EXPORTADORES

El saldo de la balanza de pagos ha sido creciente desde el año 2001, alcanzando los 46 mil millones de dólares en el 2006. El fuerte crecimiento de las importaciones superior al de las exportaciones explica la proyección de 40 mil millones de saldo de balanza comercial para 2007. Esta observación ha encendido la luz amarilla de los sectores exportadores, introduciendo la discusión del tipo de cambio como aspecto central en la sustentabilidad del crecimiento económico, en un marco de baja vulnerabilidad a los choques externos.

“En la medida en que Brasil genere condiciones de seguridad institucional y legal, la entrada de capitales puede asegurar el equilibrio externo a corto plazo”

Estos sectores reclaman una intervención de la autoridad monetaria para mejorar el tipo de cambio, esto es desvalorizar el real para favorecer la competitividad de las exportaciones. Sin embargo, el eje de la política económica en Brasil pasa por la adopción de metas de inflación –lo que significa que sólo puede hacer política monetaria para definir las tasas de intereses compatibles con la tasa de inflación objetiva y no puede satisfacer la mencionada condición junto a una política de definición del tipo de cambio– al menos sin incrementar los elevados niveles actuales de deuda publica interna, que supera el 50 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). Esta es la razón por la cual el tipo de cambio es fluctuante.

MENORES VENTAJAS EN BIENES INDUSTRIALES

La valorización del real afecta principalmente a la capacidad competitiva de bienes industriales con incorporación tecnológica, donde Brasil no posee ventajas comparativas claras, como el sector de bienes electrónicos, cuyo saldo comercial se transformó en fuertemente negativo con el dólar barato.

En la medida en que Brasil genere condiciones de seguridad institucional y legal, la entrada de capitales puede asegurar el equilibrio externo a corto plazo, aun cuando las importaciones sean mayores que las exportaciones.

Un esfuerzo en generar mayor valor agregado, incorporando innovaciones tecnológicas, utilizando los recursos mas baratos y la revisión de aspectos institucionales, entre ellos la estructura tributaria, la infraestructura de educación, energía y transportes y la complejidad burocrática, puede ser el camino para que Brasil obtenga condiciones de competencia que le permita seguir en la senda del crecimiento de la corriente de comercio en el largo plazo.