hipanoseeuu.jpgEl poder adquisitivo de la comunidad hispana en Estados Unidos supera los 830 mil millones de dólares al año, pero sólo 21 de los 535 congresistas de las dos cámaras son latinos. La crisis económica, la educación y la frustrada reforma migratoria están entre los reclamos hispanos para el próximo presidente. Su voto cuenta, y éste es un hecho que no escapa a los principales candidatos: los latinos podrían definir las elecciones.

(Desde Montevideo) HAY UNOS 47 MILLONES DE HISPANOS residentes en Estados Unidos. Son el grupo minoritario de mayor crecimiento. Se proyecta que la población hispana casi se triplique, y pase de los 47 millones a 133 millones durante el período entre 2008 y 2050, lo cual supone un aumento del 15 por ciento al 30 por ciento de la población. Este año, dependiendo de lo reñido que sea la elección presidencial, será uno de los factores claves –pero no el único– para llegar a la Casa Blanca.

En la actualidad los hispanos están dispersos en toda la Unión sin un patrón específico y ello les ofrece un papel posiblemente relevado en Estados políticamente denominados como fluctuantes. Las elecciones presidenciales estadounidenses de noviembre se definirán en cinco Estados con fuerte presencia hispana: Florida, Nuevo México, Colorado, Arizona y Nevada. Al menos así lo entienden los candidatos y sus asesores, que tiene en marcha sus respectivas estrategias para captar a la mayor minoría del país.

El peso del voto latino se ha tornado importante incluso en otras regiones del país, y lo demuestra los esfuerzos del demócrata Barack Obama y del republicano John McCain para llegar también a los hispanos en los Estados del medio oeste, entre ellos Wisconsin, Iowa y Ohio, donde las elecciones podrían decidirse tan sólo por unos puntos porcentuales. La ex primera dama, Hillary Clinton, lo tiene claro tras la primarias o cuando arengó en la convención demócrata a los delegados latinos para que apoyen la fórmula Obama-Biden.

¿DETERMINANTE PARA EL TRIUNFO DE OBAMA?

Ambas campañas están utilizando Internet y otros medios de comunicación, especialmente electrónicos, para acercarse a los votantes hispanos. Los republicanos lanzaron una sección en idioma español en el sitio web de su convención. Se incluye cobertura en vivo de la convención paso a paso. Los demócratas ofrecen envíos por vídeo en español desde su convención por medio de su sitio web, así como por medio de una alianza con Comcast y Entravisión, que harán que sus informaciones estén disponibles en 20 mercados hispanos de los más importantes y en 48 estaciones de radio en español.

Los candidatos demócratas en las primarias utilizaron más de 4 millones de dólares, una cantidad récord, para anuncios en idioma español en Univisión y Telemundo. Los candidatos republicanos de las primarias también emitieron publicidad en  español, y McCain ha emitido anuncios para la elección general en español. “Los patrones de conducta que existen respecto al voto sugieren que incluir a más hispanos ofrecería más impulso a Obama”

Estos gastos probablemente serán pequeños comparados con los gastos masivos que se harán hasta la elección de noviembre: la campaña de Obama y el Comité Nacional Demócrata han comprometido 20 millones de dólares para dirigirse y movilizar a los votantes hispanos. Los esfuerzos, aunque son de carácter nacional, se centrarán en los cuatro Estados fluctuantes. Los gastos se harán en anuncios publicitarios, organización en línea e inscripción de votantes, así como en el aumento de plantilla en estados clave y la capacitación de alrededor de 500 organizadores latinos.

Ambas candidatos trabajan firmemente para inscribir nuevos votantes. Los patrones de conducta que existen respecto al voto sugieren que incluir a más hispanos ofrecería más impulso a Obama. Una encuesta publicada por el Pew Center Hispanic (PEW), un grupo de investigación no partidista, mostraba que los votantes hispanos ya inscritos favorecen a Obama por delante de McCain con un 66 por ciento frente a un 23 por ciento. Estas cifras reflejan una firme recuperación para los demócratas desde 2004.

FLORIDA, LA GRAN DISPUTADA

En las elecciones de 2000, George W. Bush logró la presidencia gracias a una mínima diferencia de votos obtenida en Florida. “Si Obama se lleva Florida, el senador McCain no podrá ser el presidente número 44 de la Unión” En los comicios de 2004, Bush ganó luego de arrasar en los Estados denominados fluctuantes y lograr un histórico apoyo de más del 40 por ciento de los votantes hispanos. Ese índice bajó al 30 por ciento en la elección para el Congreso de 2006. Los republicanos perdieron finalmente el control del legislativo.

Hoy el Partido Demócrata logra en Florida una fuerte ventaja en el registro de votantes sobre el Partido Republicano, lo que podría darle buenas posibilidades de imponerse en uno de los estados considerados clave. Si Obama se lleva Florida este 4 de noviembre, el senador McCain no podrá ser el presidente número 44 de la Unión.

En el 2004, el senador demócrata John Kerry perdió Florida por 381.000 votos, con una participación estatal del 74 por ciento de los votantes. Los análisis vaticinan que este año habrá una participación del 80 por ciento de los votantes del Estado. Se espera un registro de 10.500.000 votantes. Con la candidatura de partidos minoritarios –como los liderados por Ralph Nader y Robert Barr– el ganador en Florida requerirá alrededor de 4.000.000 de votos. Para llegar a esta cifra, Obama tendrá que duplicar los votos de John Kerry del 2004, deberá conseguir más 700,000 votos nuevos.

En noviembre habrá 1.300.000 votantes latinos inscritos en Florida. Unos 550.000 serán cubanoamericanos. El 85 por ciento de sus votos fueron para George W. Bush en 2004. “Los 27 votos de Florida en el Colegio Electoral de Estados Unidos suman más que los otros Estados en donde los hispanos se hacen sentir” Si los demócratas aumentaran el voto cubanoamericano del 15 por ciento que obtuvieron en 2004 al 25 por ciento, con una participación estatal de 80 por ciento, Obama recibiría un aumento de 100.000 votos. Esto ocurriría si 50.000 votos de republicanos pasaran a los demócratas, un hecho posible que está dentro de los análisis de los estrategas de la campaña. El otro apoyo que necesita Obama sale de los 750.000 votos hispanos no cubanos de Florida. Si Obama logra ganar el 70 por ciento de éstos, con una participación de 70 por ciento, le daría un apoyo latino de 200.000 votos, fuera de la comunidad cubanoamericana.

El voto latino en Florida podría ser entonces fundamental para la presidencia del senador Obama. Los 27 votos de Florida en el Colegio Electoral de Estados Unidos suman más que los otros Estados en donde los hispanos se hacen sentir. Colorado tiene 9, Nuevo México lleva 5 y Nevada suma otros 5.

La encuesta del respetado centro PEW, en votación hispana nacional, arrojó una preferencia para Obama de 66 por ciento, contra 23 por ciento para McCain, con 11 por ciento indecisos. Además, varias encuestas de fines de julio le daban una ventaja en Florida a Obama de 2 por ciento a 4 por ciento. Un 76 por ciento de los encuestados calificaban favorablemente a Obama, mientras que para McCain ese porcentaje fue del 44 por ciento.

LA POTENCIALIDAD DEL VOTO HISPANO

Los hispanos se han convertido en la primera minoría racial o étnica con mayor densidad demográfica en Estados Unidos. Representan el 15,5 por ciento del total de habitantes, y se ubica incluso por encima de la población afroamericana. La comunidad latina es la de mayor crecimiento entre las minorías étnicas estadounidenses, a un ritmo de 3,3 por ciento. “Los votantes hispanos potenciales son un 8,9 por ciento del electorado estadounidense, que equivale a 9.2 millones de votos posibles” Son también más jóvenes que el resto de los estadounidenses, con 27,6 años. La población general del país tiene una edad promedio de 36,6 años. Alrededor del 30 por ciento de los hispanos tiene menos de 18 años de edad, lo que ha hecho pensar a muchos que el futuro de Estados Unidos es hispano. Estos datos muestran que, dentro de cinco años, uno de cada cuatro niños con edades de entre cinco y nueve años será hispano, y en una década, el 25 por ciento de los niños entre 10 y 14 años será hispano.

Los votantes hispanos potenciales son un 8,9 por ciento del electorado estadounidense, que equivale a 9,2 millones de votos posibles.

“El abstencionismo juega su papel entre los latinos” La diferencia entre el total de hispanos en el país con los que están empadronados para votar se explica porque la mayoría son inmigrantes que llegaron sin documentos, carecen de ciudadanía, no han alcanzado la edad para votar o tampoco se inscribieron en el registro electoral.

El abstencionismo juega su papel entre los latinos. En 2004, la población de origen hispano que podía votar en las presidenciales equivalía al 7 por ciento del padrón. Sin embargo, únicamente 1,8 por ciento ejerció ese derecho. Es decir, el 82 por ciento de los hispanos empadronados no votó. En contraste, el 51 por ciento de la población blanca acudió a las urnas, mientras que la participación de la comunidad negra alcanzó el 39 por ciento.

UNA VOZ QUE CUENTA Y SEGUIRÁ CONTANDO

Para las elecciones de 2008, el electorado hispano registra un incremento porcentual de 1,9 puntos en comparación con 2004 y pasó de representar el 7 por ciento del total de empadronados al 8,9, lo que en términos de votantes potenciales equivale aproximadamente a dos millones de personas más.

Este aumento se debe a que una parte considerable de la población latina, predominantemente joven, alcanzó la edad para votar y se registró en el padrón electoral.

Tal incremento se vio reflejado con una creciente participación de latinos en las primarias de este año. Según los sondeos, en 16 Estados el voto hispano fue mayor y en algunos casos tres veces superior al registrado en las primarias de hace cuatro años.

El Centro Selig de Desarrollo Económico de la Universidad de Georgia, indica que el poder adquisitivo de los hispanos supera los 830 mil millones de dólares al año. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destaca que los hispanos envían remesas familiares anuales hacia América Latina de 45.900 millones de dólares. Los hispanos van en ascenso. Sin embargo, hasta ahora, cuentan con sólo 21 congresistas latinos en un Congreso que tiene 535 representantes en las dos cámaras.

La crisis económica, la pérdida de empleos, la educación y las muchas veces prometida y frustrada reforma migratoria están entre los reclamos para el próximo presidente. Su voto cuenta y seguirá contando para ocupar el sillón de la Casa Blanca, lo saben los millones de hispanos y los candidatos que lo buscan.