chileelecciones2009.JPGEn un año, el pueblo chileno acude de nuevo a las urnas. Más allá del debate por las candidaturas, lo que está en juego es abordar el futuro o mantener la inercia actual. El autor cree que Chile debe armarse de un ideario nacional superior y transversal a los vaivenes políticos para profundizar en el desarrollo. Sepa a continuación cómo.

(Desde Santiago de Chile) CHILE, HACE YA ALGUNOS AÑOS, perdió el apelativo de jaguar de América Latina. Esta nación, que aún libra un conflicto soterrado entre la era del general Pinochet y la recuperación de la democracia, exhibe un menor liderazgo regional. Ha experimentado una sustantiva reducción de sus atributos de líder y ejemplo de un modelo de desarrollo. En esto han influido la irrupción de economías como la peruana, la riqueza petrolera chavista –hoy también en declinación–, la indexación a los parámetros internacionales, la concentración de la riqueza en conglomerados –afectando las oportunidades de las empresas de menor tamaño– y algunas irregularidades y desaciertos en distintas zonas de la administración pública. “Si bien es cierto que la Concertación ha sabido llevar el proceso de pacificación post gobierno militar, en cierto sentido ha mantenido elementos estructurales del régimen autoritario”

No obstante esto, Chile es un país con vocación de progreso, que lleva ya algunas décadas reflexionando y buscando las claves de su desarrollo. En la década de los sesenta era un imperturbable productor y exportador de materias primas. Hoy es un país que piensa crecientemente en cómo agregar valor a sus productos y está inquieto por encontrar una hebra desarrollista en el mundo de los servicios, para el mundo ciertamente.

Sin embargo, estas cavilaciones y esfuerzos pueden truncarse o potenciarse, dependiendo de cuál será el norte de las futuras administraciones. Por un lado, si bien es cierto que la alianza de gobierno, la Concertación, ha sabido llevar adelante con acierto el proceso de pacificación post gobierno militar, no es menos cierto que, en cierto sentido, ha mantenido elementos estructurales heredados del régimen autoritario.

APOSTAR POR EL FUTURO

La discusión actual nos hace remontarnos a los años en que el marxismo y el capitalismo eran el centro de la discusión mundial. “Si las administraciones venideras ponen su atención en educación, ciencia, tecnología, innovación es probable que el país pueda alcanzar estadios superiores” Claro, en la coalición gobernante hay muchas voces que piden más injerencia del Estado –en educación, salud, seguridad social, aguas y minería entre otras áreas–, en tanto en la oposición, líderes influyentes insisten en que la solución es dejar la mayor libertad posible a la lógica del mercado.

¿Existe algún mecanismo mediante el cual incrementar el desarrollo del país, que trascienda los polos doctrinarios del esquema político? Yo creo que sí.

Por lo pronto, los futuros gobiernos, cualquiera sea la coalición, deben tener el convencimiento que el punto de inflexión es entre más de lo mismo o apostar con resolución por el futuro, pues en la región variar los colores gubernamentales no ha reportado transformaciones estructurales profundas y sostenibles en el largo plazo. Así entonces, si las administraciones venideras ponen su atención en educación, ciencia, tecnología, innovación es probable que el país pueda alcanzar estadios superiores.

EDUCACIÓN Y DESARROLLO

“El desarrollo científico es esencial para el progreso del pensamiento y la cosmovisión del mundo” La educación debe estar al alcance de la mayor cantidad de personas, en todos sus niveles y de excelencia. Debe existir tanto oferta de pago como de acceso con equidad. No es admisible, en niveles más elevados de desarrollo, que estudiantes pobres y meritorios deban renunciar a educación superior, terciaria o superior, por la amarga carencia de recursos económicos; tampoco es tolerable que accedan a esta educación hipotecando con créditos los bienes de sus familias y sus futuros flujos de ingreso. El valor presente de sus aportaciones a la sociedad pagará con creces el costo financiero actual.

El desarrollo científico, como productor de conocimiento nuevo o con modificaciones de valor es esencial para el progreso del pensamiento y la cosmovisión del mundo. Regularmente, su derivado más cercano, la tecnología, es consecuencia de la efervescencia intelectual que desarrollan los hombres de ciencia, especialmente en equipos de intereses científicos convergentes. De aquí a la innovación hay un paso, los hombres que desarrollan productos y empresas suelen ser los que, mediante el establecimiento de sistemas de producción, llevan los beneficios de estos hallazgos a los hogares de los ciudadanos.

IDEARIO NACIONAL SUPERIOR

Esta forma de enfrentar el futuro es un requisito sine qua non si Chile quiere, no sólo recuperar su condición de jaguar, sino que elevarse como una nación pujante, que enfrente al mundo con talento e inteligencia, logrando excedentes que le permitan llevar a sus gentes a elevados niveles de desarrollo humano. Cual sea la tendencia de los futuros gobiernos, esta nación debe armarse de un ideario nacional superior y transversal a los vaivenes políticos. Más importante que los debates televisivos o el financiamiento de las campañas es la discusión acerca de las declaraciones de principios y el rumbo propuesto a los electores.

Las claves de fondo de los comicios de 2009 estarán marcadas por las decisiones en torno a continuismos cómodos o la inclusión de desafíos que contemplen metas más allá del período de gobierno, con un solvente compromiso por el desarrollo, generando una verdadera carrera de postas nacional. Resultará fundamental la transparencia y un férreo compromiso ético y moral, no sólo en el cuidado y protección de los recursos públicos, sino, y por sobre todo, en la implementación de políticas verdaderamente inclusivas, posibilitando, crecientemente, el acceso a los beneficios a todos y cada uno de los ciudadanos. Tal es el verdadero juego que el país definirá el 11 de ciciembre de 2009.