antisemitism.jpgEspaña tiene dos prejuicios antisemitas que se mezclan, dice el autor: uno es el histórico, de la inquisición, el del miedo a ser percibido como judío. Y a este antisemitismo latente, se le suma el nuevo antisemitismo, el de una parte de la izquierda española, explica.

Lo que sigue es un resumen de la conversación entre el autor del análisis con la periodista Ana Salamanca de la agencia de noticias Efe sobre el antisemitismo y el prejuicio en general en España.

(Desde Madrid) ESPAÑA ES EL PAÍS MÁS ANTISEMITA en el que he vivido, esto incluye Argentina, Estados Unidos, Francia e Italia como comparaciones. Aunque sin duda no es tan antisemita como la Argentina de mi infancia, la de la dictadura militar. El antisemitismo español es más un prejuicio histórico, un antisemitismo de palabra por parte de algunos que no me afecta en mi vida cotidiana.

España tiene 44 millones de habitantes pero unos veinte mil judíos, lo que significa que la gran mayoría de los españoles nunca tuvo una charla con un judío.

DESPRECIO, SIN AGRESIÓN

Además, hoy en día, en España sólo el 20 por ciento de la población se considera religiosa, por lo cual el antisemitismo en España tiene la curiosidad de ser un antisemitismo sin religión y casi sin judíos. “Zapatero es un apellido sefardí. Es posible que su postura tan anti-israelí tenga que ver con este deseo a no ser confundido con un judío” Es un prejuicio ancestral.

El español hablado en España tiene palabras antisemitas aceptadas como parte del idioma que no se dicen en el resto del mundo que habla castellano, ejemplo judiada o judías verdes o no seas judío. En general no es un prejuicio muy fuerte, es como algo negativo nada más.

Por suerte el español, salvo el caso de ETA, es un pueblo pacífico por lo que el problema del antisemitismo es más de los medios y yo lo noto en mi blog pero no de violencia. No creo que un judío tenga que tener miedo en España. En algunos casos ocasionales será despreciado por ser judío pero no agredido físicamente.

UN MIEDO ANCESTRAL

España tiene dos prejuicios antisemitas que se mezclan, uno es el histórico, de la inquisición, de cuando España era 10 por ciento judía y Sefarad era una de las principales patrias para los judíos (Sefarad quiere decir España en hebreo) y se dio la expulsión. “Muchos ciudadanos de Israel, aunque saben que Hamás lanzaba cohetes a diario cada uno con el objetivo de matar civiles, no estaban de acuerdo en la violenta respuesta de su gobierno” En ese entonces la mitad de los judíos se convirtieron y se quedaron y la mitad se fue. Entre los que se convirtieron se establecieron tribunales para determinar quién era un verdadero cristiano y quién un criptojudío. Creo que la gente normal tenía tanto miedo que empezó a hablar mal de los judíos como para decir yo no soy, algo entendible ya que serlo significaba la muerte. Y este miedo a ser judío o ser identificado como tal, este antisemitismo latente, se mezcló con el nuevo antisemitismo, el de la izquierda española muy identificada con los musulmanes. Es interesante que Zapatero es un apellido sefardí. Teniendo orígenes judíos es posible que su postura tan anti-israelí tenga que ver con este deseo a no ser confundido con un judío.

Concretamente el pedido de Zapatero en el que en vez de demandar cese de hostilidades a Hamás y a Israel, las pidió sólo a Israel puede que sea un ejemplo de ese miedo ancestral.

“Es interesante que siendo España el país más golpeado por el terrorismo islámico sea tan pro-musulmán en el conflicto entre Israel y sus vecinos” El antisemitismo de la izquierda se origina cuando el izquierdista medio confunde ser judío con ser un ciudadano de Israel que apoya las políticas del gobierno de Israel. Aclaremos que muchos ciudadanos de Israel, aunque saben que Hamás lanzaba cohetes a diario cada uno con el objetivo de matar civiles, no estaban de acuerdo en la violenta respuesta de su gobierno y la cantidad de muertes inocentes. Lo mismo ocurrió con muchos judíos como yo que no estamos de acuerdo con la política del gobierno de Ehud Olmert, que no somos ciudadanos de Israel.

Pero en la psiquis de muchos españoles de izquierda ser judío o ser ciudadano de Israel es lo mismo y la condena es hacia el pueblo judío en general. Esto es un error. También esta equivocación ocurre con el idioma árabe donde no existen dos palabras para distinguir ser judío o ser ciudadano de Israel. Cuando visité Siria y me detuvieron por unas horas por ser judío me enteré de esta confusión. Al final tuve que negar ser judío para que me dejaran el libertad aunque lo que estaba negando es ser ciudadano de Israel no judío pero mi amigo musulmán Ziad Doueri me explicó que no tratara de decir que era judío pero no israelí.

DEL LADO DE LA PAZ

Es interesante en general que siendo España el país más golpeado por el terrorismo islámico sea tan pro-musulmán en el conflicto entre Israel y sus vecinos. Otros países europeos tienen una actitud más balanceada condenando tanto a Hamás que la Unión Europea tiene declarada como organización terrorista y a Israel que se excede en su violencia contra Hamás.

“El problema más agudo con respecto al antisemitismo se da cuando se junta el antisemitismo histórico español, con el de la guerra y la postura izquierdista” También creo que esta actitud del español tiene algo que ver con el miedo. Que al ver lo increíblemente violento que puede ser el terrorismo islámico en atentados como el 11-M cree que mejor llevarse bien con los musulmanes y no meterse en líos. Lamentablemente hay mucha gente que cree que el terrorismo islámico tiene lógica pero como se vio en los atentados del 7 de julio de Londres o el 11-M justificados como la reconquista de Al-Andalus realmente no tienen mucha lógica. Personalmente creo que lo mejor que puede hacer cualquier persona en este país y en el mundo hacia el tema de Israel y los palestinos siempre estar del lado de la paz sin tomar partido. Yo estoy a favor de la creación del Estado palestino lo antes posible según el tratado de Oslo y lo he dicho muchas veces. Ahora lo que no estoy de acuerdo es con el objetivo de Hamás de exterminar Israel.

Cuando amigos judíos de Estados Unidos o Argentina leen periódicos como El País y ven lo que ahí se publica me preguntan cómo puedo haber dejado la nacionalidad norteamericana y haberme hecho español y haber venido a un país tan antisemita. Mi respuesta es que muchos en España se ponen especialmente antisemita cuando el gobierno israelí se pone especialmente violento (Líbano 2006, Gaza 2009) y que sino este país es un país con un nivel alto de prejuicio en general pero no especialmente antisemita. El problema más agudo con respecto al antisemitismo se da cuando se junta el antisemitismo histórico español, con el de la guerra y la postura izquierdista. Además explico a mis amigos judíos que en España lamentablemente el prejuicio en general es común. Que mis amigos catalanes hablan ocasionalmente de una manera prejuiciosa hacia los madrileños, que los madrileños hacen lo mismo con los catalanes (según mi hijo hay mucho prejuicio anticatalán en su colegio privado de Madrid), que España tiene prejuicios contra los norteamericanos, contra los gitanos, los rumanos, los colombianos, los sudakas en general, contra la gente rica, contra la gente exitosa, contra el mismo español que triunfa afuera, contra el del PP si es del PSOE, es más diría que hay heridas de la guerra civil que no parecen haber cicatrizado.

UN PROBLEMA DE CONVIVENCIA

El problema de España no es un problema de antisemitismo, es un problema de convivencia que con el enorme influjo de inmigrantes no está mejorando. Puede ser que lo más raro de este tema es que los españoles son prejuiciosos pero al mismo tiempo muy tolerantes…con el prejuicio. En Estados Unidos la gente tiene un radar contra el prejuicio y se luchó y disminuyó enormemente el prejuicio en situaciones públicas. Pero el mismo diario El Mundo me llamó a mi una vez judío especulador en un artículo que hablaba sobre mi carrera profesional. Ese fue el peor momento de mi vida en España. Cuando artículos como el de El País que hablan de la mano negra de Condolezza Rice para decir que por ser negra tiene mano negra y yo los denuncio me dicen que es una expresión. Pero para el que lo sufre no es una expresión.

También hay mucho lenguaje anti árabe. Esta es la asignatura pendiente de la España multicultural: ser intolerante con el prejuicio. Ya se puso un ministerio de la igualdad. Creo que la Secretaria de la Convivencia no estaría nada mal.