José Manuel Núñez Gorrín
21/12/10

En el Democracy Ranking publicado por la universidad de Klagenfurt, en Austria, Venezuela queda relegada al puesto 76 (de un total de 100 países). Este ranking, dice Núñez, mide en dos factores. Uno es el político, que evalúa los derechos políticos y las libertades civiles. Los derechos políticos está claro que no son demasiado respetados en el país, donde el Estado acorrala a los gobernantes locales y decide quién está capacitado para gobernar, siempre a la sombra de su presidente. Asimismo, las libertades civiles como el derecho a la libertad de expresión o de prensa se ven también abiertamente censuradas por el Estado. El segundo factor que evalúa el ranking es el desempeño de la sociedad. Las malas condiciones de las empresas, la educación, la salud o las políticas medioambientales ponen de manifiesto el retroceso que el país presenta también en este aspecto. Según el autor, la “ruinosa revolución” está estancando el progreso, e incluso está causando un retroceso respecto a otros países que continúan su desarrollo de la democracia. El ranking pone en evidencia lo que supone continuar con la revolución en Venezuela, y por ello los que anteriormente apoyaban al Ejecutivo deben rectificar y presionar para incorporarse al camino de la democracia.

José Manuel Núñez Gorrín escribe en la sección de opinión en El Universal venezolano.

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