La criminalidad es una de las lacras de América Latina. Para reducir su incidencia, los Estados necesitan intervenir con un enfoque social más efectivo que las simples actuaciones policiales.
- Cómo luchar contra la inseguridad ciudadana en América Latina
por Joaquín Mirkin - Cuando la delincuencia debilita la democracia
por Ricardo Israel Zipper
La crisis más grave y la llegada de un líder con ideas coinciden. Obama ha devuelto la esperanza al mundo de un nuevo renacimiento.
El desarrollo sostenible sigue siendo un tema pendiente, carente de instituciones internacionales eficaces y liderazgos creíbles a escala global. Las previsiones, como máximo son sólo moderadamente optimistas. Los temas ecológicos no parece que se vayan a plantear en serio hasta la próxima generación.
Sepa cuáles son las soluciones efectivas a corto, medio y largo plazo que eviten que la UE tenga que enfrentar falta de gas en los próximos inviernos. Por lo pronto, el problema entre Rusia y Ucrania está lejos de haberse resuelto definitiva y satisfactoriamente.
Al cumplirse treinta años de las reformas económicas, impulsadas por Den Xiaoping, esta nación aún se debate entre realidades medievales y guiños al futuro, dice el autor. Entienda por qué.
La CEPAL estima que América Latina crecerá sólo un 1,9 por ciento en 2009. Lo que suceda en la realidad dependerá de las políticas publicas, la responsabilidad social empresarial y de la movilización ciudadana. A pesar de la seriedad de los problemas, América Latina dispone de una serie de fortalezas.
La ciencia debe abrirse a un cambio de paradigma y sobre todo, a recuperar la actitud de autocrítica que hace mucho, insiste el autor, se ha perdido. Más que esperar vacunas específicas para enfermedades específicas, necesitamos un nuevo paradigma para observar el trabajo de la ciencia.
En la mente de la dirigencia cubana está el modelo chino/vietnamita de perestroika sin glásnost: acentuar la limitada reestructuración económica operada en la isla a partir del derrumbe de la Unión Soviética, sin liberalizar el sistema político.
Los problemas que tienen los cubanos tras medio siglo de férrea dictadura reflejan el fracaso del modelo, caudillista anacrónico, que Fidel Castro y sus seguidores implementaron en la isla, dice el autor. El sueño de la revolución se rompió hace mucho.








