El régimen cubano continuará lo que comenzó tras el derrumbe de la Unión Soviética y la pérdida de su principal apoyo económico: una transición lenta y gradual rumbo, no a la democracia, sino a una economía más abierta al mercado y tutelada por el Estado, como los casos de China y Vietnam. Una buena parte de la economía cubana ya sigue las fórmulas capitalistas. La ruptura del modelo, sin embargo, no será traumática. Al final, Cuba terminará integrándose plenamente a la comunidad internacional. El problema será cómo.
- Vietnam: crecimiento económico... y la ironía de la historia
por Zidane Zeraoui

















