Si España desea ser de verdad una potencia media dentro de la Unión Europea, tendrá que definir sus expectativas e intereses en las regiones del Cáucaso y de los Balcanes, además de adoptar una diplomacia más activa, menos sometida a la influencia francesa y capaz de generar alternativas razonables dentro del marco europeo ante las imprevisibles coyunturas críticas, como ha sido la de Georgia, sostiene el autor.
- Georgia, lecciones más allá de la coyuntura
por Julio Miranda - Kosovo y el camino a la guerra en Georgia
por Rafael Calduch Cervera
Poco antes de la celebración de elecciones parlamentarias, el próximo 28 de septiembre, Lukashenko intenta dar señales a Occidente de una supuesta apertura. Está en duda saber si se trata de un verdadero impulso hacia la democratización del país, o de un simple golpe de efecto para romper su aislamiento y promover la colaboración, sobre todo económica, con la UE.
Los sectores que han promovido la guerra en Irak han fracasado, dice el autor. Podrán patrocinar una resolución anti-iraní aquí y allí, pero la estrategia para acorralar a Irán por medio de la violencia están condenadas al fiasco, añade. ¿Lo entenderá el próximo presidente en la Casa Blanca?
América Latina, con más de una tercera parte de su población en la pobreza, es especialmente vulnerable a la crisis económica mundial: el descenso acuciado del envío de remesas desde Estados Unidos y Europa, sumado al auge de los precios de los alimentos, plantean una difícil realidad a corto y medio plazo que exige urgentes políticas agrícolas y económicas, además de vigorosas políticas sociales, dice el autor.
Los dos equipos rivales se aprestan a unas semanas de reñida campaña electoral: por el partido demócrata, un afroamericano que se hizo cristiano de adulto y un católico progresista defensor del aborto; por el partido republicano, un anglicano tibio y una evangelista convencida. Sepa quién es quién en el complejo panorama político-religioso estadounidense.
Un gigante como Rusia no puede ser amedrentado con represalias de sus vecinos occidentales, sobre todo porque la energía que hace funcionar a los países europeos proviene en gran medida de 
Rusia intenta renacer jugando con la fuerza de sus dos instrumentos geoestratégicos: el petróleo y el gas natural.








