¿Cómo ha sido posible que un presidente liberal como Manuel Zelaya haya sido capaz de romper con su propio partido, liderar un giro izquierdista en el país, probablemente, más conservador de América, y aliarse con los sempiternos enemigos de Honduras? Aún más: ¿cómo se explica que alguien que ganó unas elecciones presidenciales con un discurso moderado y más bien conservador se haya acabado convirtiendo en uno de los principales aliados del ultraizquierdista Hugo Chávez en el continente, rompiendo su tradicional alianza estratégica con los Estados Unidos y embarcando a su país en el ALBA, el pacto comercial que engloba a todos los países aliados del régimen populista venezolano de la región?
Crisis en Honduras: el hechizo de la ideología
De cómo todo un país sucumbió ante los mitos y creencias de un pasado que no vuelve
La necesidad de reformar la carta democrática de la OEA
La necesidad de realizar cambios en la carta democrática de la OEA luego de la crisis que se desató en Honduras
Si para algo ha servido la crisis de Honduras es para demostrar cuan obsoleta quedó rápidamente la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos, OEA.
En efecto, la crisis se expresó por una doble fase: la expulsión forzosa del Presidente Zelaya a través de un golpe de Estado, pero previamente a través de acciones en que ese Presidente ignoró al poder legislativo y al judicial. Si la Carta sirve para lo primero, no tiene posibilidades de actuar en lo segundo.
Me explico.
La Carta Democrática corresponde a una época donde la urgencia parecía ser la transición a la democracia y por lo tanto, fortalecer a los gobiernos civiles surgidos del voto popular. Ese elemento junto con el tradicional de la no intervención se convirtieron en los principios rectores.
Democracias liberales y pluralismo religioso
La oportunidad de legislar esta materia con modernidad, regulando una laicidad que establezca claramente la protección de las minorías en la esfera pública.
El liberalismo político surgió tras las guerras de religión que asolaron Europa en los siglos XVI y XVII. Una pregunta que plantearon los primeros liberales (Locke) fue la de como organizar la convivencia sin que se matara por motivos religiosos. La respuesta básica fue establecer derechos y privatizar la religión, es decir, separarla de la esfera público (separación Estado-Iglesias). “No me he de pelear con mi vecino –venía a decir Jefferson- por el hecho de que creamos que existe un dios, veinte o ninguno”.
¿Qué modelos de pluralismo religioso son más congruentes con los valores y prácticas de las democracias liberales?.
El político y el profeta
Las diferencias y semejanzas entre dos clases distintas de líderes.
Desde la antigüedad se repiten en la historia, dos perfiles de personalidades que dirigen sus mensajes a sus pueblos. Por un lado, el político, y por otro, el profeta. Son dos actitudes diferentes. Dos posturas ante la comunidad, de la cual reclaman atención. La comunidad es el destinatario esencial de ambos mensajes. Se generan dos interacciones, diferentes entre sí.
Las negociaciones de la Mesa Redonda, 25 años después
Análisis a 25 años de las primeras elecciones celebradas al otro lado de la «Cortina de Hierro».
Probablemente el próximo otoño se multiplicarán las informaciones y los análisis sobre la caída del muro de Berlín. En todos ellos debería figurar como dato fundamental el protagonismo de Polonia en este hecho histórico, ya que fueron las negociaciones de la Mesa Redonda celebradas en Varsovia en Febrero de 1989 las que impulsaron un proceso democratizador en los países de Europa Oriental, que dio lugar después a la reunificación alemana y culminó en el hundimiento de la Unión Soviética en Agosto de 1991.
Las lecciones de la selva peruana
Perú y su necesidad de encontrar canales de comunicación que respeten a los distintos sectores de la población
Veinticuatro policías y diez civiles, por lo menos, murieron el pasado junio en la selva peruana. La promulgación de una serie de leyes dictadas con el fin de armonizar la legislación forestal y sobre propiedad de la tierra en la Amazonía con las condiciones del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos fue la mecha que incendió el área de Bagua. Situada a 700 kilómetros de Lima, esta zona saltó a las portadas de los medios de comunicación. El presidente Alan García tardó doce días en reaccionar. Pero finalmente lo hizo con la derogación de los decretos de la discordia, reconociendo que hubo “una sucesión de errores y exageraciones”, y anunciando diálogo. Un diálogo cuya ausencia originó el descontento que desembocó en el fatal baño de sangre.
El conflicto demuestra una vez más la complejidad de la diversidad del Perú y la necesidad imperiosa de comunicación.
La izquierda radical busca un enemigo
El gobierno de Obama no apoya golpes y no es intervencionista. Chávez, Castro y sus aliados del ALBA están muy frustrados con la Casa Blanca, porque el presidente estadounidense no está actuando como un típico imperialista, según sus manuales.
Una clara falta de comprensión existe entre algunos líderes izquierdistas latinoamericanos, sobre el giro que Barack Obama le ha dado a la política exterior de Washington. Recientemente se han incrementado las acusaciones de algunos presidentes izquierdistas latinoamericanos de que la derecha estadounidense actuó a espaldas de Obama y respaldó el golpe de Estado que el 28 de junio derrocó al hondureño Manuel Zelaya y lo expulsó del país.
El grupo de países que funciona bajo la égida de La Habana-Caracas no escatimaron acusaciones. Cargaron contra la secretaria de Estado Hillary Clinton, contra el Comando Sur, contra embajadores y legisladores. Sin embargo, dejaron afuera a Obama, como si la administración estadounidense se pudiera dividir, más allá de los lógicos matices que hay en un gobierno democrático. Si bien es cierto que la secretaria del Departamento de Estado fue más cauta que el presidente ante la crisis hondureña, su trabajo diplomático así lo impone.
Japón: Lecciones nucleares
Las consecuencias del terremoto cuestionan la importancia de la seguridad para las plantas nucleares
El uranio es de las materias más tóxica del planeta y tarda milenios en perder su letalidad. De allí que la transparencia y honestidad debieran ser proporcionales a la amenaza potencial que representa. Pero ocurre todo lo contrario pues la industria de energía atómica, quizá por sus orígenes militares, tiene el vicio congénito del secretismo y la desinformación.
La tragedia de AMIA: Ningún preso
Analizando el antisemitismo de hoy
La memoria bendita de los asesinados, y la dignidad del país, exigen que la sociedad argentina, toda no se de tregua hasta que se haya hecho justicia. 








